lunes, 18 febrero 2019, 03:41
Lunes, 13 Julio 2015 07:05

Un día, un nombre: ¡Kayacistas arriba!

Escrito por  Joel García, especial para CubaSí
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 Roberto Morejón Rodríguez/AIN. Roberto Morejón Rodríguez/AIN.

El kayac cubano fue noticia con la cuarteta Jorge García, Renier Mora, Reinier Torres y Alex Menéndez, segundos dorados de la delegación antillana en Toronto e inolvidables con sus manos arriba cuando cruzaron la línea de meta.


La embarcación tenía sobre sus hombros el peso de la historia pasada y reciente. Habían fallado en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014 cuando todos los dábamos monarcas adelantados; en tanto esta especialidad (K-4) acumula la mayor cantidad de títulos en citas panamericanas con cinco oros, dos platas y un bronce.



Por eso Jorge, Renier, Reinier y Alex se repusieron de un mal arranque y fueron levantando a medida que los espectadores del Centro de Aguas Tranquilas de Welland apoyaban a la embarcación local, a pesar de tener a los cubanos en el carril más cercano a las tribunas y con una vestimenta azul intensa como para no pasarlos por alto.



La voz de ánimo para el último esfuerzo, el llamado a mayor coordinación y fuerza, la confianza en la victoria con palabrotas impublicables, pero precisas para ese momento, salieron del guía del bote, Jorge García, quien ya había vivido una felicidad similar hace cuatro años en Guadalajara, ocasión en que también estuvo Torres.



El tramo conclusivo, esos metros en que solo se piensa en llegar primero sin mirar con el rabillo del ojo hacia la embarcación que amenaza, lo hicieron de maravillas. Su ritmo de paletadas no creció, aunque el kayac parecía estar flotando sobre el lago y su velocidad era superior por milésimas de segundos a la de las tripulaciones de Brasil y Argentina.



Luego llegó la celebración, el agua sobre el rostro sofocado, el abrazo de amigos que por tantos meses habían remado horas y horas para demostrarlo todo en menos de dos minutos. Y ni siquiera pensaron en que podían recibir una crónica, pues sus nombres no son de las más conocidos ni su deporte es el más seguido en Cuba.



Por la radio se escucharon sus declaraciones apresuradas. “Es de las medallas más disfrutadas”, aseguró Jorge; “Fue duro, pero valió la pena”, acotó Mora; “Sabía que podíamos desde que llegamos a Toronto”, señaló Torres; “No lo podré olvidar nunca”, dijo Alex.



Y Cuba tampoco los olvidará, porque un día sus nombres tocaron la gloria deportiva y en los XVII Juegos Panamericanos de Toronto ya son historia.

 

Foto: Roberto Morejón Rodríguez/AIN.

 

Foto: Roberto Morejón Rodríguez/AIN.

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