Por estos días el calor es noticia. Se habla de olas de calor en Europa, de estudios que muestran récords de temperaturas… pero lo cierto es que en Cuba el calor es parte de nuestra vida cotidiana. Por más que lo hayamos sufrido o disfrutado, cada año cuando se acerca esta fecha, las frases de lamentos “¡que calor!” o “¡ay, Dios mío, qué es esto!” abundan.
La gente se saluda en la calle y después del “Qué tal” siempre viene un “Aquí, ya tú sabes, en lo mismo, sobreviviendo al calor, que este año es insoportable”.
En Cuba además de este súper sol, el clima es muy húmedo y eso hace que el verano sea más incómodo.
Se vende más abanicos, sombrillas, sombreros, champú para el pelo que se daña con la playa y cremas para cuidarse la piel. Aunque mucha gente no repara en las advertencias y por ahí vemos a los pequeños pasarse un día entero en la piscina o en la playa sin una camiseta o sin untarse protector solar.
El calor se nota también en el carácter. La gente a veces se pone un poco más agresiva, pero es comprensible… el calor nos enloquece. Un P lleno de gente a las 6 de la tarde, después de una jornada de trabajo, con calor y con el reguetón del chofer a todo volumen es como para volverse locos.
Pero no lleguemos a eso. El calor no puede ser nuestro enemigo. En definitiva, es nuestro clima lo que nos hace tan atractivos para el turismo. Y de seguro esa calidez en la atmósfera cubana ha influido mucho para que los cubanos seamos vistos como gente especial.
En esta isla tenemos fama de ser más limpios que en otras partes del mundo. Nos bañamos varias veces al día. Algunos dicen que eso es por gusto y que mientras más nos bañemos, más calor sentiremos. Es cierto que apenas hemos terminado de secarnos ya estamos sudando dentro del baño.
La teoría más efectiva la desconozco, pero no hay dudas de que los baños siempre refrescan algo. En estos tiempos, aunque parezca raro, es mejor hacerlo con agua caliente o tibia pues de esa forma eliminamos las impurezas y toda la suciedad acumulada durante el día, ya que se nos abren los poros, la limpieza es más profunda. Además, un baño caliente o frío siempre relaja.
En el verano la gente no para de abrir el refrigerador en busca de agua fría, sin embargo el agua fría nos mantiene dependiente de seguirla tomando, es mejor agua al tiempo, que calma la sed más rápido y es más saludable.
Además de los repetidos baños, en Cuba la gente limpia su hogar con más frecuencia, algunas amas de casa lo hacen porque son muy quisquillosas y otros, porque es la manera que encuentran de tener una superficie fresca donde descansar. Una vez que se termina el baldeo la familia entera se tira en el piso, como si estuvieran en la arena de la playa.
De hecho la gente lleva la playa a la casa. El tiempo que hay que invertir en colas para coger la 400 hasta Guanabo o un camión para ir al río, luego la gente y el calor dentro de la guagua… en fin, es mejor meterse en el tanque de agua de la casa o sacar la piscina inflable
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Los dichosos que tienen portal o balcón, usan estas partes del inmueble con más frecuencia en el verano. Y para los que pueden dormir con aire acondicionado en esta época no importa cuánto se pague, pero hay que ponerlo. Si en este tiempo sube el consumo yo digo que es inevitable. Es cierto que la gente tiene que cooperar por el ahorro del país, por el medio ambiente y por nuestro propio bolsillo, pero se va de las manos.

Recién las autoridades cubanas anunciaron que el Sistema Electroenergético Nacional dispone de la capacidad instalada para cubrir la máxima demanda en el período vacacional masivo de los meses de julio y agosto. Bueno, una preocupación menos.
El calor se nota de muchas maneras, por ejemplo en la dieta que llevamos. En esta época se nos antoja más un helado o una ensalada de vegetales y un jugo que una sopa o un plato de frijoles.
La moda es el termómetro del verano en Cuba. Las mujeres usan ropas más cortas, los hombres andan en shorts y camisetas y todavía en los hospitales y cines nos dicen que no podemos entrar así, como si no viviéramos en el mismo país tropical. No digo que haya que andar con desfachatez. Hay shorts que parecen unos calenticos y dan vergüenza, tampoco se puede exagerar.
No han llegado las vacaciones y ya la gente está veraneando. “Si esto es así en mayo, qué nos espera para agosto”, comentan mis vecinas. Y todos los años nos preguntamos lo mismo. Pero cuando llega agosto hace el mismo calor de mayo y lo aguantamos igual; siempre con la esperanza de en este invierno “me pueda estrenar tal chaqueta que me compré, tales botas que me regalaron”…, pero al final esperamos la navidad y el 31 como si estuviéramos en pleno verano.
No sé si es especulación mía, pero creo que en Cuba está haciendo cada vez menos frío en los meses de invierno. Los efectos del cambio climático nos tocan a todos. De hecho, ello ocasiona que la frecuencia, la intensidad y el alcance de las olas de calor aumenten a corto plazo.
Durante los últimos 50 años las olas de calor se han vuelto cada vez más frecuentes en el mundo.
India y Pakistán han sufrido cientos de víctimas por recientes olas de calor. Sin embargo, medios de prensa reflejaron que esto se agudizó debido a que el fenómeno coincidió con el Ramadán, celebración religiosa durante la cual los musulmanes ayunan. En efecto, mantener el cuerpo hidratado es primordial para contrarrestar el golpe del calor.
El exceso de calor puede causar también insolación y fatigas, accidentes cardiovasculares y trombosis. En general, las olas de calor pueden agudizar cualquier enfermedad previa. Pero los riesgos están directamente relacionados con la vulnerabilidad de la persona y las temperaturas a las cuales está acostumbrada.
En los países más cálidos, como el nuestro, los habitantes pueden enfrentar mejor el aumento de temperaturas.
En Europa se está viviendo actualmente una o múltiples olas de calor. España, por ejemplo, ha sido un país históricamente afectado, según muestran las noticias. Las altas temperaturas que en 2003 causaron la muerte de miles de personas marcaron un momento en la historia ya que ese suceso se reconoció como uno de los mayores desastres nacionales.
Las estadísticas han demostrado que de todos los desastres naturales, las temperaturas extremas de calor están entre los más letales, pues han acarreado más muertes que inundaciones, terremotos y tornados.
Estos fenómenos son más comunes e intensos en climas secos. En las regiones húmedas la cantidad de agua atmosférica ayuda a regular las temperaturas.
El clima de Cuba es cualquier cosa menos seco. Aquí hay una humedad tremenda y si no, que le pregunten a las mujeres que viven pendientes de su cabello y que no han tenido más remedio que hacerse la keratina y aplicar más seguido la plancha.
Pero según estudios científicos, el cambio climático provocará cambios en la frecuencia de las olas de calor en regiones donde tradicionalmente ocurren y también generará una alteración de la distribución geográfica de los desastres. O sea, pudiera haber olas de calor en lugares donde nunca antes hubo.
Entonces, ¿estamos en riesgo nosotros también? ¿Nos derretiremos en Cuba? Espero que no. Yo, por el momento, voy camino de mi segundo baño hoy. A usted le sugiero que haga lo mismo para refrescarse.
Comentarios
Pero la verdad es que tanta calor es insoportable, que necesita de una solución y no de el tema recurrente de que no existe posibilidades económicas, cuando todavía no hemos aplicados variantes (una pudieran ser las tarifas diferenciadas) que de verdad haga ahorrar a los derrochadores, haciéndoseles sentir en sus bolsillos. A veces ves luminarias publicas encendidas de día en cualquier pueblo, o en centros de trabajo o dueños de paladares (que no puedo decir que son todos, pero si muchos) con cuantas freidoras, neveras, ollas eléctricas consumiendo sin ninguna preocupación de ahorro. ¿Por qué entonces no se le cobra con otra tarifa, a estos despilfarradore s?, porque la verdad es que en algunos casos, paga el mismo estado y en el otro, los dueños que obtienen ganancia para pagar sin problemas y les importa un bledo dejar los equipos encendidos innecesariament e ¿Por qué cobrarles la misma tarifa a las personas que solo utilizan los equipos en la casa, sin ánimo de lucro y obtener ganancias, qué trabajan y devengan un salario que les es imposible asumir gastos eléctricos necesarios, que incluso en muchos casos no cuentan ni con aire acondicionado?. Creo que así estaremos ayudando a nuestro país y a mucha de su gente (medico, abogados, científicos, arquitecto, policias, Ingenieros, profesor, obreros, trabajador agrícola, pescadores, enfermos, etc.) que de verdad se han sacrificado y se siguen sacrificando por nuestra patria y que a veces se rompen la cabeza como dividir su salario y le es imposible pensar en el aire acondicionado para evitar las calores.
anoche tuve que respirar fuerte y calmado porque cuando termine de tener sexo con mi mujer crei que me daba un infarto.
Hace falta que los estudiosos del tema analicen, encuentren soluciones diferenciadas entre los que más consumen (y que algunos también derrochan) y más dinero ganan (Paladares, hostales, centros gastronómicos, mini industrias, cochiqueras, etc.), las entidades estatales; y entre los que menos consumen y ganan, que son los trabajadores que trabajan con nuestras entidades estatales y el sector de la población que menos gana, con un salario que todos sabemos que no alcanzan. Imagínense que solo para comprar un aire es casi imposible; pero si lo logras, casi sería imposible utilizarlo, y serían los mismos privilegiados que podrían disfrutar de evitar el calor y cuidarse la salud. No soy especialista del tema, pero tengo una vecina médico nefróloga, que se pasa el día en el hospital realizando hemodiálisis y consultando, que esta al volverse loca porque le llega entre 400 y 600 pesos de cobro de corriente, muchas veces limitándose de poner el aíre. Pienso que la corriente que deba consumir debe ser de un 5% a un 10% del salario de un trabajador normal, pero estos llegan hasta de un 60% a casi 100%, por eso creo que es ilógico que exista una misma tarifa para todos. No lo creo justo, que los que menos tienen en nuestra sociedad y menos equipos tienen, tengan que renunciar a un mejor nivel de vida y cuidado de la salud en esta tremenda calor, mientras que los mas tienen y que están bajo la misma tarifa, les cuesta poco derrochar, si para pagar no tienen mucha dificultad.
Si no se hace nada al respecto, los cubanos de menos ingreso tendremos que seguir con abanicos, pencas y sentados en los portales o metidos en el río, mientras algunos derrochadores pueden tener varios equipos y se la arreglan para pagar sin problemas, estar el día fresco; aumentando el consumo eléctrico del país sin importarles mucho, porque no lo sufren, y limitando así a los que menos tienen y menos consumen. Por tanto si creo en las tarifas diferenciadas según consumo, equipos con que se cuenten.
y de la electricidad no hablar dice que disponen de la capacidad de electricidad pero ultima mente los apagones estan a la orden, sea de dia, de noche y de madrugada y no pregunte al 188 88 que nuncan saben nada y te dicen cualqueir cosa.
otro problemas son las cremas y los protectores solares estan desaparecido, cuando hay son de muy bajo porciento y demasiados caros cuando esto debe una forma de protección para evitar enfermedades como el cancer de piel.
y de la sombrillas perdidas o muy caras