domingo, 23 septiembre 2018, 04:21
Viernes, 29 Mayo 2015 06:25

Un destino para los deambulantes

Escrito por  Claudia Padrón Cueto, estudiante de Periodismo/CubaSí
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Deambulante en la salida de una tienda en Pinar del Río Deambulante en la salida de una tienda en Pinar del Río

Según el último censo, aproximadamente el 0,1 por ciento de la población cubana vive como deambulantes. CubaSí indagó en sus historias de vida y las diversas alternativas que se les ofrece.

 

Fotos de la autora


Vestidos con ropas ajadas y mayormente sucias, con la expresión de la inopia en el rostro, la mano extendida esperando la ayuda del bolsillo ajeno, suele verse a los deambulantes.

El acto de pedir dinero en las calles es global, incluso hasta en naciones poderosas que paradójicamente tienen índices de pobreza alarmates hasta en otras ricas que registran ciffras ínfimas ocurre, por lo que Cuba no está ajena.

Suelen estar en las calles más transitadas y, sobre todo, con potencial turístico. Allí, vemos algunos con ostensibles capacidades para trabajar que hacen de mendigar un negocio, pero también a otros, con edad avanzada o discapacidades mentales.

A partir de la crisis de los años 90 disminuyó la capacidad adquisitiva del dinero, y la retribución por el trabajo, en no pocos casos, se volvió prácticamente una cifra simbólica. La crisis de esta década en Cuba, conocida como Período Especial, produjo un ensanchamiento de las desigualdades socioeconómicas.

No puede decirse que todos los que piden dinero lo hacen más para lucrar que para subsistir. Pero tampoco puede decirse que el Estado los desconoce y obvia, porque realmente les ofrece alternativas para sacarlos de las calles y brindarles refugio, que si bien puede no ser el «ideal», al menos les da la oportunidad de no deambular porque se les ofrece techo y comida.

¿Qué tan desamparados están los deambulantes?

El último censo de población y vivienda arrojó que en nuestro país viven en condiciones de deambulantes 1 108 personas. Y aunque no es una cifra para nada alarmante, tampoco se puede despreciar. La inmensa mayoría, o probablemente la totalidad de ellos, vive de la caridad de otros.

 

En Cuba, el Estado ha tenido y conserva el peso fundamental en la dirección de la vida socioeconómica, incluyendo la atención a los sectores más vulnerables, y es una política nacional no dejar desamparado a nadie. De ahí que organismos como el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Salud Pública, Vivienda y Fiscalía desarrollen una labor conjunta para atender a este segmento poblacional.

Cada día recorre la capital una guagua que les facilita el traslado hacia el Centro para el deambulante, ubicado en Las Guásimas. El ingreso a este centro es totalmente voluntario. Nadie puede ser forzado a permanecer allí, así que algunos rechazan esta alternativa para conservar «la libertad» de estar en las calles.

Pero la opción de ingresar al centro está al alcance de todo aquel que lo desee y necesite. En estos momentos conviven allí aproximadamente 170 personas, quienes no tienen la edad para ingresar a asilos de ancianos. Algunos han vivido ahí durante años; otros, incluso, han sido empleados por la misma institución y reciben un salario por laborar como jardineros, personal de mantenimiento u otras tareas, de acuerdo con sus capacidades.

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Yoe Majín Hernández, subdirector de Prevención y Asistencia Social del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, refiere que la filosofía de estas alternativas de auxilio no es recoger a las personas para que la ciudad simplemente luzca mejor o no lo vean los turistas. «La premisa es que son seres humanos necesitados que requieren atención y mejor calidad de vida».

El especialista indica que son acogidos por el centro quienes no tienen trastornos mentales, además de aquellos que no tienen derechos legales sobre viviendas. Pero toda persona desamparada, sin apoyo filial, tiene acceso a esta institución.

 

Por otra parte, para quienes presentan problemas mentales o tienen más de 60 años están disponibles el Hospital Psiquiátrico y los asilos de ancianos, respectivamente.

En Las Guásimas se les ofrece alimentación, refugio, atención médica, vestuario, servicio de barbería y podología; pero la estancia en este albergue requiere cumplir una disciplina, un horario. Deben convivir a tiempo completo. No es un lugar solo para pernoctar. De ahí que muchos lo abandonen porque prefieren la independencia de las calles y pedir dinero.

Para las personas que viven en condiciones de indigencia en el resto del país, las alternativas son semejantes. En tres provincias existen centros homólogos al de La Habana, en otras se dispone de una sala en sus respectivos hospitales psiquiátricos. 

El trabajo requiere ser diferenciado. Solo así se encontrarán las causas, cuya matriz generalmente radica en el abandono filial, limitantes financieras, alcoholismo y demencia. Escudriñar hasta encontrar los orígenes es el primer paso para ofrecerles a estas personas las soluciones más eficientes y humanas posibles.

Para ello es indispensable no solo el trato personalizado, donde los trabajadores sociales devienen eslabón básico, sino también el engranaje entre los entes que trabajan con estos afectados, además de la participación y solidaridad de amigos y familiares. Se espera que la solución se incline hacia la familia y que estos asuman una mayor responsabilidad. Eso sí, de no tener apoyo filial, el Estado siempre actúa en su respaldo.


Historias de la calle contadas en primera persona

«Toda la vida trabajé en la industria básica. Exactamente 41 años. Me jubilé a finales de los 90 y recibí solamente 186 pesos mensuales de pensión. Después, con los aumentos, he llegado hasta los 270 pesos. El costo de la vida es muy superior a lo que cobro cada mes. Vivo solo. Mi esposa falleció y no tuvimos hijos. Debo “alargar” la pensión todo el mes, pero cuando envejeces tienes más gastos: los medicamentos, las dietas que mandan los médicos de frutas, vegetales, proteínas. Me da vergüenza mendigar, mucha, pero con la pensión solamente es muy difícil vivir. Nunca duermo en parques, ni aceras. Regreso cada noche a casa». (René, 80 años)

«Estudié en Alemania, allí me casé y tuve dos hijos, pero también comencé a consumir drogas y alcohol. Cometí muchos errores, hasta que me deportaron. Mis hijos a veces me mandaban algún dinero, dinero que yo cogía para beber. Ellos se cansaron de mis vicios y nunca más se interesaron en mí. No los culpo. Mira en lo que me he convertido. Ahora vivo de las limosnas que me da la gente, no tengo casa. He recibido asistencia social. Han intentado muchas veces desintoxicarme y llevarme a un albergue, pero no quiero, ni me pueden obligar». (Cheo, 58 años)

 

«Soy alcohólica. Vivía con mi hermana y mi madre. Peleé con ellas y las agredí físicamente. A mi madre hasta la hospitalizaron por las lesiones que le provoqué. Aunque sé que también tengo derecho, ahora ellas no me quieren en la casa. Vivir en la calle es un infierno». (Ania, 46 años)

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Comentarios  

 
#33 Silvia 02-06-2015 08:53
Este articulo esta muy bueno pero hay que actuar pues ahora mismo en el cuerpo de guardia del hospital provincial antonio luaces iraola de ciego de avila lleva durmiendo en los bancos un viejito de 90 años que llevaba 7 meses ingresado esperando por un asilo y como no le acaba de llegar la trabajadora social lo boto hace una semana pues dice que hacia falta la cama y es mentira por que en la sala hay camas vacias yo no me imagino que haya alguien pueda dormir tranquilo ante estas situaciones pues un dia seremos como ellos, pido ayuda para BLAS que es como se llama el viejito
 
 
#32 IDEAS 01-06-2015 18:47
con 71 508 habitantes si en Florida hay mil deambulantes, cuántos familiares hay irresponsables? es muy simple, sin ser insensibles, de la misma forma que los padres son responsables de los hijos, estos a su vez lo son de los padres, por otra parte, se puede ser pobre, pero es necesario ser honrado, usted puede que no se ponga la última moda, pero los que dependen de usted, tiene que suplirles las necesidades básicas, siempre recuerdo una anécdota de unas personas que en el campo se almorzaban una carga de caña, antes que robarse unos boniatos en el campo de al lado, nos hemos ido acostumbrando a culpar al estado, incluso a la Revolución de incapacidades y de deterioros de valores fundamentales. Reitero, cuántos de los problemas que hoy criticamos de la sociedad pasan también por la desidia, dejar de hacer lo que nos toca. Y si no ponemos mano dura en la formación de los hijos y exigir responsabilidad a los padres en el futuro no solo serán deambulantes, si no también arrebatadores de objetos, pensemos en las responsabilidad es individuales. Apoyemos, Comprendamos, denunciemos cuando se conozca de mal manejo de productos en el SAF, pero también pensemos, si mi papá o mi mamá están recibiendo esa otra ayuda también y yo como hijo cuanto los estoy proveyendo, como hicieron ellos, sin que yo fuera a comer a una cafetería, incluso cuando todo estaba más caro, se daban menos lujos que los que yo me doy, se compraban un par de zapatos al año y los zapatos de los hijos se rotaban de unos a otros, pero hoy, queremos que todo nos caiga del cielo y el culpable es el estado, vamos a dejar la bobería e incluso aproveche el pluri empleo, que también está permitido en Cuba...
 
 
#31 maria manso 01-06-2015 13:13
En mi opinión es una situación muy triste, pero es como dicen algunos entrevistados ellos mismo cavaron la fosa pues sabiendo el peligro que entrañan las drogas y el alcohol, aun asi se metieron en ese mundo, pero lo que quiero decir es que en estados unidos a donde pude ir y apreciar muchas cosas habian mendigos que prefieren ser mendigos como una fuente de ingresos porque raro es el dia en que no reunen de 400 a 500 dolares en limosna yo lo pude apreciar cuando mi hija le dio a uno 100 dolares sin contar compras que hizo para otro y cuando se las entrego el mendigo le pidio el comprobante para entregar lo que ella le habia regalado y que le devolvieran el dinero para tomarselo, es que hay cosas y cosas, la otra es que el estado les propicia ropa y articulos que ellos despues venden, conoci a una muchacha de seguro social que le entregaron una vivienda en un bloque y a los pocos dias estaba cocinando con las persianas de la casa y aquello cogio candela casi quema el edificio, que les parece, hay que analizar cada caso y ver, y esa persona que regreso de alemania cheo seguramente que no trabajo y como el mismo dice los hijos se cansaron de mandar dinero para que se emborrachara aun mas tambien hay que ver eso. saludos maria
 
 
#30 alex 30-05-2015 06:36
He visitado cinco de las ciudades mas grandes de los EU y en todas pululan los mendigos. Pregunte por que lo permiten y resulta que la Constitucion de alli dice que Ud puede vivir y caminar como se le antoje y eso alli se respeta
 
 
#29 el medico 30-05-2015 06:17
creo que es valentía lo de este articulo ,pero como siempre se apoya en estadísticas,mu y lejos de la realidad, aquí en mi pueblo Florida pueden encontrar mil de ellos ,que ya no te dejan disfrutar de un simple helado .La vida es cruel con algunos; pero otros simplemente ha cavado su fosa por su comportamiento social.Claro el estado debe tomar parte en este fenómeno
 
 
#28 yurisel 29-05-2015 22:38
Dura pero cierta es la realidad de los deambulantes en nuestras calles,pero no es menos cierto la labor del pais en asistir a estas personas. Felicito a la autora del artículo, pues siempre a sido mas cómodo ignorar los problemas que enfrentarlos y muchos desvían la mirada de aquellos que más nos necesitan para sentinse menos culpables de no hacer nada
 
 
#27 yurisel 29-05-2015 22:38
Dura pero cierta es la realidad de los deambulantes en nuestras calles,pero no es menos cierto la labor del pais en asistir a estas personas. Felicito a la autora del artículo, pues siempre a sido mas cómodo ignorar los problemas que enfrentarlos y muchos desvían la mirada de aquellos que más nos necesitan para sentinse menos culpables de no hacer nada
 
 
#26 ROBERTO 29-05-2015 21:29
Para CHEO otra vez.Si tu estuviste aqui en Alemania ,y trabajaste y aportaste a la Seguridad Social, y te fuiste de Alamania para Cuba otra vez, te corresponde ese dinero que tu aportaste.La ley dice que la proteccion de esa propiedad seria, en tu Lugar, el dinero, que esta en los fondos del Seguro Social y aportaste ese dinero ,se le dara, dice la ley, a el ciudadano que abandone el Pais en efectivo. (CODIGO DE LEY SOCIAl § 88 ARTICULO 1 (SGB § 88 ARTIKEL 1 )(Besitzschutz )en Aleman.No obstante tambien tus hijos deben de por ley ayudarte economicamente si ellos estan bien asalariados.Eso tambien es ley.Tu puedes demandar a Alemania desde Cuba.Informate, porque estas perdiendo un dineral y no tienes necesidad de vivir de esa manera.Saludos.
 
 
#25 PEDRO 29-05-2015 19:47
Y tambien hay otros paises como Cuba,donde se les ayuda, y sin embargo no quieren integrarse a la sociedad.Se les da dinero ,como aqui en Alemania y prefieren coger ese dinero para drogas, alcohol, y vivir bajo el puente.Si tu dices aqui en este Pais ,que te ayuden, se te ayuda ,pero si no pones de tu parte, nadie te puede ayudar ,porque lo quieren asi muchos de ellos .Ellos mismos lo dicen ,cuando se comenta este asunto aqui.Yo pienso ,que a los ancianos, a los enfermos ,y personas que no tienen culpa en algo, se le podria ayudar mas, pero esa gente joven ,que veo siempre ,cuando voy a la tierra de vacaciones, gente joven ,sin nada de enfermedad etc, con un lomo ,pidiendo limosnas ,eso es vergonzoso.Yo ayudaria a el pobre de verdad, y lo hago tambien cuando estoy en mi Patria de vacaciones,pero a esos piojos, que no quieren trabajar ,nada.Es verdad que los Alemanes piensan ,cuando regresan de vacaciones, que en Cuba no hay ningun tipo de ayudas, y eso pone en mal reputacion a el Pais ,porque ellos no quieren, que se les caiga siempre detras pidiendo dinero todo el mundo.Si bien ellos ayudan mucho en donaciones a otros paises.Ayudar a el necesitado, el resto, a trabajar, como es en el resto del mundo.
 
 
#24 PEDRO 29-05-2015 19:02
Para CHEO de 58.Tu no puedes haber sido deportado de Alemania ,eso es prohibido aqui, ya que tu dos hijos son ciudadanos Alemanes ,y a el mismo tiempo esa es tu familia, y no es legal deportarte.La ley dice que todo familiar de un ciudadano Aleman NO puede ser deportado del Pais sea quien sea y haya cometido la peor de las cosas.A mi no me hagas el cuento yo vivo hace cuatro decadas aqui.Yo no se que tiempo tu viviste aqui pero tu tienes derecho de recivir de Alemania el dinero que tu aportaste a la seguridad social (L.V.A)de este Pais, ese dinero es tuyo y no poco y nadie te lo puede quitar.Yo buscaria ayuda en la Embajada Alemana ya que tu tienes aqui familia.Lastima que no te puedo ayudar.Tu no sabes cuantos cubanos han cometido delitos peores en este Pais y siguen aqui.
 

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