martes, 11 diciembre 2018, 21:44
Miércoles, 08 Abril 2015 05:00

Cine cubano: ¿Cuestión de corsarios o piratas?

Escrito por  Claudia Padrón Cueto, estudiante de periodismo
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Cine cubano: ¿Cuestión de corsarios o piratas? foto tomada de RPP

Todos nos beneficiamos de la piratería, gracias a ella muchos de nuestros dispositivos informáticos funcionan, pero esta actividad atenta contra el derecho de autor y afecta al cine cubano.

La circulación sin control de una copia  —inconclusa y mediocre, con escenas sobrantes y una visualidad lastimosa— de la ópera prima de Marilyn Solaya, Vestido de Novia, fortaleció un debate que ya venía sucediendo en los últimos tiempos, pero que encontró en lo ocurrido con esta película un catalizador.


Ya había pasado con Se Vende, de Jorge Perugorría; Viva Cuba; Chamaco, y El Premio Flaco, de Juan Carlos Cremata. También a Fernando Pérez con José Martí: el ojo del canario, a Bocaccerías Habaneras de Arturo Soto… en fin, se ha vuelto común encontrar las películas cubanas colgadas en Youtube, vendidas en los puestos de discos o, en su variante más reciente, dentro del paquete, antes de que estas sean exhibidas en los cines del circuito.


Esas copias piratas que se distribuyen por toda Cuba de una memoria a otra, en la mayoría de los casos no son más que una versión aun sin depurar de la película. Un material inconcluso, que demerita el trabajo de los realizadores, quienes concibieron un proyecto para que estéticamente estuviera a la altura de cualquier exigencia internacional, y que gozara de la calidad requerida para compartirse con los espectadores.


Y parece que todo el presupuesto invertido para asegurar la calidad de las cintas —que cuando se habla de cine nunca es poco— es inservible. Los filmes que circulan, que se cuelgan en Internet, incluso que pueden llegar a ser exhibidos en canales extranjeros, no son las películas terminadas. Entonces es comprensible que los directores reclamen por la integridad de sus obras cuando es su firma la que acompaña a estas copias perfectibles.


Y entonces... ¿El derecho de autor?


Una nación insuficientemente conectada como la nuestra, donde está latente la brecha digital y son precarios los niveles de acceso a la red de redes, ha ido buscando sus alternativas, mayormente subterráneas, para seguir la sobreabundancia de propuestas de entretenimiento e informativas. El resultado: nuestros teléfonos, computadoras, incluso nuestra televisión, se apoyan en la piratería.


La hemos incorporado a nuestras vidas con tanta naturalidad que pensamos siempre como consumidores ávidos, pero obviamos qué ocurre con el creador.


Para cualquier cineasta debe ser muy halagador que todos quieran ver su película y la busquen, pero lo que a veces no analizamos como receptores es lo difícil que resulta para un realizador la terminación de un filme, buscar un presupuesto y lograr una película digna desde la tecnología y el arte.


“La idea no es solo que la familia la vea, la disfrute; sino también introducirla en el mercado con todos los requerimientos técnicos necesarios, de manera que no transite dentro y fuera del país una película inacabada" —explica Marilyn Solaya.


“Esta versión inconclusa de Vestido de Novia fue puesta en el canal 41 en Miami, está en el paquete, en las mesas de venta de CD, en Youtube; pero no es el producto final, sino una muestra mutilada, sin créditos, banda sonora, con escenas de más. Quiero que vean mi película, pero la real”.

Es obvio que antes de circular sin control, estas copias deben ser sustraídas por alguien, quien con el afán de lucrar o, en el mejor de los casos, simplemente de compartir, disponen de un bien cultural sobre el cual no tienen derecho.


La mayoría de los cineastas entrevistados coinciden que es en el ICAIC donde ocurre esta fuga; pero ¿cómo salen las películas del instituto, si en cada cubículo se supone que hay en las pc un control de usuario y contraseña? Nadie ajeno a la institución puede tomarlas. Y si lo hace alguien que trabaja allí, todo indica que se puede detectar quién lo hizo.


Un realizador como Juan Carlos Cremata, ya habituado a la reproducción desautorizada de sus películas, decidió con su último largo tomar precauciones adicionales que confirman de dónde se filtran las cintas. "Contigo pan y cebolla estaba en un formato que era imposible de piratear, hasta que el departamento del ICAIC nos pidió dos copias, le pusimos una marquita arriba para identificarlas y esas copias son las que se están distribuyendo en la calle.


“No es mi intención que se pesquise dentro de la institución para buscar un culpable. Sé que lo quitarán y que inmediatamente aparecerá otro. Lo que más me preocupa es que nadie vele por el control de la calidad. Encuentro estimulante que la gente quiera ver mis películas. No me molesta que se lancen de usb en usb. Lo que no quiero es que se propaguen sin terminar".

Sobre el tema intentamos conversar con los directivos del ICAIC, pero nunca fue posible que accedieran al contacto.

FOTO DE CLAUDIA PADRÓN CUETOEn primer plano, Juan Carlos Cremata

 

Por otra parte, la venta de CDs en las calles es una práctica que se extiende por todo el país, amparada por la Resolución 32/2010 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que establece el Reglamento del ejercicio del trabajo por cuenta propia y las actividades autorizadas dentro de este, entre ellos la de "comprador-vendedor de discos".


“No entiendo cómo es legal que en Fin de Siglo se venda un disco compacto con la película, making of, escenas extras, y que se ponga en el paquete sin que nadie interfiera. Los cineastas estamos desamparados. No tenemos un respaldo legal”, refiere Zolaya.

En Cuba la piratería no tipifica en el código penal cubano. Es decir, esta actividad en nuestro país no es ilegal.

 

Sobre el “comprador vendedor de discos”, la Norma jurídica establece que puede comercializar CD cumpliendo las regulaciones existentes en materia de derecho de autor.  


En cuanto a este recurso, las normativas vigentes estipulan como derechos irrenunciables e inalienables para el creador determinar si su obra ha de ser divulgada y en qué forma, así como “exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación”.


A pesar de esta legislación, muchas de las realizaciones nacionales son cercenadas continuamente, y la aplicación de las leyes, más que discreta, parece nula. Lo que lleva a que los afectados se sientan desprotegidos y vean cada día cómo se comercializa con su obra sin obtener por ello ninguna compensación.


La actriz Laura de la Uz refiere que la piratería es una problemática global. “Vi morir La película de Ana. Un filme al que le tenía mucha fe y que no pudo participar en ningún Festival de clase A porque alguien lo subió a Internet. Motivo por el cual el festival de Montreal retiró la invitación a la cinta. Un hecho así denigra nuestro cine. Además, como actriz no quiero que mi trabajo termine aquí. Un actor quiere ser visto, valorado, abrirse a otras posibilidades. Y producto a la circulación desautorizada de este filme perdí una oportunidad enorme”.


Aunque es cierto que en el mundo no suele ser legal esta actividad, no podemos olvidar que todos nos hemos beneficiado de ella . Es un asunto complejo.


Un colega decía recientemente en un comentario que la mayoría de las películas que se exhiben por nuestra TV  se transmiten al margen de las reglas universales de distribución y proyección, debido a las implicaciones de la política de bloqueo de Estados Unidos contra Cuba. Por ello, aseguraba, "todos hemos podido apreciar en la comodidad de sus casas, cintas que todavía se proyectan en el circuito cinematográfico internacional, ganadoras de los principales premios de las academias de cine."


Fernando Pérez, un cineasta que concibe la cultura y la educación como derechos humanos a los cuales se debe acceder libremente, declara que no está en contra de la piratería, pero si de la chapucería. “Lo que pasó con Vestido de novia es una chapucería, no puede ser que un producto aún sin terminar sea distribuido. Lo peor es que la chapucería se está institucionalizando: hoy confirmé que el 28 de enero, la Televisión Cubana transmitió una copia inacabada de José Martí: el ojo del canario. Probablemente tomaron la versión pirata, colgada en la red, con defectos y sin concluir, y la presentaron sin más”.  

 

FOTO DE cLAUDIA PADRÓN CUETO  Fernando Pérez

 

A este caos de circulación de películas inacabadas hay que sumarle también que no se controla la calidad. Es alarmante que la propia Televisión Cubana a veces no tenga en cuenta  las características de lo que programa.


El propio cuerpo legal necesita ser revisado y ponerse en concordancia con los tiempos que corren. Si vivimos en una era signada por el alcance de las nuevas tecnologías de la información, no podemos confiar el respaldo de nuestras obras a leyes desactualizadas.


Algo está claro, mientras no exista una regulación que lo impida, continuarán las copias mal hechas y carentes de calidad suplantado a las películas verdaderas. Y la firma de nuestros realizadores seguirá acompañando a estas criaturas amorfas y cercenadas.

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Medios

Comentarios  

 
#18 Lucia 01-05-2015 18:06
Si a esto se le pone freno si se quiere. En la mayoria de los paises del mundo ya los abogados de los cineastas o escritores los hubiran demandado a todos, y lo caro que es violar este asunto. Hay abogados especializados en este asunto. Solamente con tu direccion IP ya basta. Toda computadora deja huellas, por muy intelignte que se crea esa persona, hay otras mas inteligentes y especializadas a todo tipo de criminalidad informatica, porque eso es lo que es CRIMINALIDAD. Salgan de Cuba para que vean lo que cuesta este relajo.
 
 
#17 jve 15-04-2015 11:40
Basta ya de piratas, con los de la Isla, ya sobran...
 
 
#16 Resorte 15-04-2015 08:51
Lo que molesta de este articulo, no es la critica a la piratería, lo que molesta es que da la impresión de que el mayor problema fuera la distribución de productos inacabados, cuando es evidente, muy evidente, que el mayor problema del asunto está en la afectación economica que genera para los creadores. Es injusta e ilegal, estoy de acuerdo, necesita una solución tambien es cierto, pero ¿estamos preparados para ello?
 
 
#15 Director 09-04-2015 08:58
me parece muy bien que alguien exprese el sentir de los cineastas. Nosotros no estamos condenando la piratería, solo queremos que haya más respeto y se salvaguerde nuestro trabajo. Por favor, es una falta de respeto que tomen nuestras películas, sin terminar

Si van a piratearlas esperen al menos que estén listas.
El ICAIC no e sorprende que no se haya pronunciado.
 
 
#14 Arístides 08-04-2015 20:43
La piratería es un fenómeno mundial. Comprendo que afecta a los productores de cualquier país que sea, pero en Cuba ya eso es una “industria” a la que sería muy difícil, sino imposible, ponerle freno. Y que no crean, como dice un forista, que vendiendo a precios módicos las grabaciones de películas cubanas sea una solución. De cada película comprada como debe ser, se harían copias también, y copias de esas copias, y así hasta el infinito. Para eso están los parientes y amigos, que el comprador ayudaría para que se ahorren sus Cuc. Un pariente que me llegó de visita desde el Norte, hace ya muchos años, recuerdo que se sorprendió mucho cuando vio en la noche de un sábado, por el canal 6, una película que estaba de estreno en Estados Unidos en los mismos días en que había iniciado su viaje a nuestro país. Y por los años transcurridos desde entonces, casi que puedo asegurar, que nosotros fuimos, sino los primeros, uno de los iniciadores de ese “negocio” que motiva el artículo de Claudia, y los comentarios de cineastas y foristas, incluido este mío.
 
 
#13 YO 08-04-2015 18:02
si no existiera la piratería.
?Cómo viéramos las películas que se producen en Cuba?
si solo se estrenan en los principales cines del país
?Los que no tienen acceso a esos cines cómo pueden disfrutar de ellas? esperar a que gane varios premios internacionales y pasen varios meses hasta que la pongan por la TV?
 
 
#12 Lin 08-04-2015 16:00
COMO BIEN DICE LA JOVEN ESTUDIANTE, TODOS NOS BENEFICIAMOS DE LA PIRATERIA, YO AÑADIRIA, TAMBIEN DE LA CORRUPCION, CUANDO NO HAY RESPETO EN UN ELENCO, NO SE PUEDE RECLAMAR UN DERECHO, SI UN PRODUCTOR, LLEGA A SU VIVIENDA, Y EN LA MAQUINA QUE COMPARTE CON SU FAMILIA, DEJA FILMNACIONES AUN POR EDITAR, ESO ES ROBO AL DESCUIDO, COMO EL QUE DEJA EL CICLO FUERA DEL LOCAL Y ENTRA A UN MERCADO A COMPRAR, DESAFORTUNADAME NTE, ESTAMOS PLAGADOS DE CORRUPCION EN TODOS LOS SENTIDOS, SI LOS DEL ICAIC NO DIERON LA CARA ES PORQUE DEBEN ESTAR CANSADOS DE DECIRLES A SUS DIRECTORES, QUE ELIJAN UN EQUIPO RESPONSABLE, QUE RESPONDA CON SERIEDAD LO QUE HACEN, AHORA BIEN, SON TODAS LAS FILMACIONES Y LOS DIRECTORES A LOS QUE NO SE RESPETA ESTE DERECHO? HASTA DE LOS HUMANOS YA SE HACEN COPIAS, POR FAVOR, ESTO ES UN FENOMENO GLOBAL, IMPOSIBLE DE CONTROLAR, A LOS CUENTA PROPISTAS QUE VENDEN, ESO ESTA LEGISLADO, ESTAN AUTORIZADOS, EN CUBA PIRATEAR, ES DIFUNDIR, PEROMOCIONAR, CHAPUCEAR, COMO QUIERAS LLAMAR.
 
 
#11 faz 08-04-2015 15:55
Concuerdo con que lapirateria atenta contra el derecho de autor, pero tambien es verdad que asi es la forma que tiene el pueblede disfrutar de lonuevo de nuestro cine, que muchas veces o solo se estrena en la capital o sencillamente en el extrangero y en la television siempre repiten las mismas peliculas que si, son clasicos de nuestra cinematografia pero ya las hemos visto infinidades de veces. Entonces que van a hacer para facilitarlas en ves de criticar a los PIRATAS
 
 
#10 Leandro 08-04-2015 11:58
Este artículo nada más evidencia la punta del iceberg conrespecto a deficiencias y poca profesionalidad en la tv cubana. nada, creo personalmente que hay todavía un largo tramo a recorrer sobre la corrupción y la transmisión de banalidad, tal vez ligada a la corrupción misma
 
 
#9 Carolina 08-04-2015 10:28
Muy bueno el comentario y la intención yo "cogí" Vestido de novia por el paquete y estaba muy buena la copia con créditos, banda sonora, etc, etc de principio a fin y añado que me pareció una obra excelente en todas las aristas, pero reitero la vi gracias al paquete, entiendo que es una pena que el público ya no acceda como antes a los cines, pero la verdad es que las películas cubanas que yo escojo en el paquete todas han venido con muy buena visualización de principio a fin, al igual que el corto de Cremata, llamado Crematorio, eso es por el pquete no he escuchado de nadie que lo haya visto ni en el cine ni en la tv y está muy bueno, real y bien actuado.
 

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