martes, 13 noviembre 2018, 21:14
Martes, 17 Marzo 2015 05:00

En Cuba "mendigar" también puede ser un negocio

Escrito por  Yuris Nórido y Claudia Padrón Cueto / CubaSí
Valora este artículo
(25 votos)

Ninguna sociedad escapa de la mendicidad. En Cuba, como en todas partes, la práctica está asociada a los problemas económicos… pero también puede llegar a ser una “ocupación” rentable.

En su artículo sobre la mendicidad, la enciclopedia colaborativa Wikipedia explica que el fenómeno “es común a todos los países, sociedades y economías, (y) puede llegar a alcanzar un grado cruento en el Tercer Mundo. La desigualdad social, el desempleo, explotación laboral, diversos accidentes, inmigraciones, la avanzada edad, el vagabundeo y auto-abandono, o incluso la negativa a recibir ayuda, son algunos de los motivos más frecuentes”.


Obviamente, Cuba no escapa de esa circunstancia. Aunque la mayor incidencia de esa práctica en las calles, centros comerciales u otros lugares públicos se evidenció sobre todo después de la crisis económica de los noventa. Década que se ha establecido como punto de partida imprescindible en un número considerable de estudios sobre desigualdades sociales.


Siempre hubo mendigos, por supuesto, sobre todo en las grandes ciudades, pero su cantidad aumentó en los últimos años. Con la disminución de la capacidad adquisitiva del dinero, las pensiones y salarios resultaron insuficientes. Y el sistema de instituciones asistenciales —albergues, asilos para ancianos— sufrieron también un importante menoscabo.


El Estado ha tenido y conserva el peso fundamental en la dirección de la vida socioeconómica, incluyendo la atención a los sectores poblacionales más vulnerables. La pretensión de no dejar a nadie a su suerte, particularmente a los que carecen de suficientes medios de supervivencia, es una política nacional. Pero es difícil garantizar la excelencia de los servicios asistenciales para todos, especialmente en este contexto del envejecimiento sostenido de la población.

 

mendigar cuba3

Para muchos ancianos sin apoyo filial es particularmente complicado garantizar su sustento. Las pensiones, oscilantes entre 200 pesos para los jubilados  y 140 para los asistenciados, son insuficientes. Algunos deciden trabajar (es notable la cantidad de vendedores ambulantes de maní y artículos menores); otros optan por pedir dinero. Lo ideal sería que los ancianos con insuficientes recursos ingresaran en residencias especializadas. Sin embargo estos centros, muchas veces, no reúnen todas las condiciones (las capacidades de los mejores son restringidas) y el ingreso a ellos es limitado. Cuestión que debería valorarse pues hay ancianos que, a pesar de convivir con su familia, lo hacen en condiciones de pobreza y abandono. Y pueden necesitar el acceso a estas instituciones tanto o más, que otros sin amparo filial. Por otra parte no todos los potenciales beneficiarios aceptan vivir en ellos.


Otra arista son las personas con incapacidades físicas y mentales, muchos de ellos también con avanzada edad o sin familias que contribuyan a su manutención. Existe un sistema nacional de centros de salud que en buena medida pudiera acoger a los enfermos. No obstante la realidad tiene más matices: algunos escapan, otros prefieren conservar su relativa independencia… y no siempre es posible ofrecerles un servicio individualizado a cada uno.


En este aspecto reviste gran importancia la labor de los trabajadores sociales (que a todas luces no alcanzan para solventar todos los casos),  pero la tendencia en el país no es orientar la solución hacia las instituciones sino hacia las familias, por lo que es imprescindible el compromiso de estas o de amigos cercanos. Algo está claro: si falta la familia, si nadie puede responsabilizarse con el cuidado de esas personas, el Estado tendría que asumir esa responsabilidad. Resulta, de cualquier manera, un arduo reto. Entonces es preciso articular mejor  estas tareas para que la ayuda llegue con efectividad, sobre todo en los municipios de Centro Habana, Plaza y Habana Vieja donde se ubican los mayores índices.


La Dirección Provincial de Trabajo coordina las estrategias de diagnóstico, atención y seguimiento de los casos con Fiscalía, Salud y Vivienda. De ahí se trazan las actividades para dictaminar quiénes sufren trastornos psiquiátricos, tienen derecho a propiedades legales o son alcohólicos. Este último trastorno ha tenido un significativo incremento en los últimos tiempos; y a pesar de que el tratamiento de desintoxicación está disponible y es gratuito, cabe recordar,  que este es voluntario y solo puede aplicarse si el paciente lo acepta.


Otra de las alternativas que aplica la provincia para aliviar dicha situación es la recogida de lunes a sábado de deambulantes, quienes tienen a su disposición un albergue donde se les satisface al menos las condiciones más básicas, pero los presuntos beneficiaros muchas veces prefieren estar en las calles.


Y por último —y es lo más lamentable— algunas familias deciden (o incluso, se ven en la necesidad de) enviar a algunos de sus miembros con capacidades disminuidas a mendigar, para que contribuyan a la economía doméstica. Sin contar a los padres que mandan a sus propios hijos o aprueban ese comportamiento. Práctica que y es más común en lugares donde hay afluencia de turistas como en la parte más antigua de la ciudad.


Y no pocas veces, en calles y plazas, pueden verse individuos con ostensibles capacidades para el trabajo asumiendo la mendicidad como estilo de vida. Para hablar con propiedad, el número de deambulantes jóvenes y aptos para laborar es casi igual al de personas incapacitadas para hacerlo. Porque, hay que decirlo, en Cuba mendigar también puede ser un buen negocio.


Más que un humilde trabajador


Es cuestión de sacar la cuenta: a veces un mendigo puede ganar más dinero que cualquier trabajador en Cuba. Un ejemplo: los que piden monedas en las intersecciones de calles importantes de La Habana. Cuando los carros de alquiler se detienen ante los semáforos, algunas personas suelen abordar a los choferes y pasajeros para que les den monedas. Nadie en Cuba da (ni pide) centavos, el monto mínimo suele ser un peso.


Por cada una de esas avenidas circulan al día miles de automóviles. Supongamos que uno de cada diez choferes de un peso. O uno de cada veinte. Al final de la jornada, el "mendigo" habrá acumulado más de cincuenta pesos. La mayoría de los empleados estatales en Cuba no ganan esa cantidad al día. Y muchos sudan la gota gorda para ganarse el sustento.


Por ejemplo, existen en Cuba "mendigos" que piden en las afueras de las cafeterías en divisas para tomar café con leche. Algo que en muchos familias trabajadoras es un lujo reservado para los niños. Otros piden para poder comprarse un disco de los Bee Gees. Durante esta investigación conocimos de un deambulante que llevaba en su zurrón nada más y nada menos que 40 000 pesos.


Lo más significativo es que algunos de estos “indigentes” no parecen tener ninguna limitación física. No pocos utilizan el dinero para comprar cigarros o bebidas alcohólicas.


Estos individuos merodean por las calles de La Habana, muchos de ellos sin hogar y sin ningún tipo de empleo oficial, dedicándose a la recolección de basura (buceo) o a mendigar, donde el alcoholismo es uno de los elementos dinamizadores de sus modos de construcción de significados y de subjetivación social.  Ganan, o le piden a otros, para sufragar “placeres”, sin la necesidad de pagar impuestos. 

 

mendigos cuba

Amén de algunos cuyas creencias puedan ser valederas, a ese grupo hay que sumar a los que se escudan con imágenes religiosas (estatuillas de santos, ofrendas e instrumental “sagrado”) para explotar la sensibilidad de devotos y creyentes. Está claro que la mendicidad puede ser incluso una opción asumida por órdenes religiosas, pero nunca para evitar la responsabilidad de trabajar.


Y por si fuera poco, están también los que piden “limosna con escopeta”, que suelen merodear tiendas, hoteles y restaurantes. Algunos solo aceptan CUC o moneda libremente convertible.


La ética más elemental dicta que la manera más digna de ganarse el sustento es el trabajo. Es cierto que no todas las labores son bien remuneradas. Es evidente que no todas las personas pueden trabajar. Y es lamentable que algunos tengan que depender solo de la caridad o la buena voluntad ajena.


Es difícil encontrar soluciones definitivas al fenómeno de la mendicidad. Ni siquiera los países más ricos han resuelto ese problema. Prohibir no puede ser el camino. Falta mucho trabajo social. Y en alguna medida, hace falta más conciencia.

 
Sobre el tema regresaremos...

alt

Visto 13814 veces

Comentarios  

 
#58 chiqui 15-03-2016 13:35
Señores es el mundo en el que vivimos, se ve de todo,creo q los que mendigan tienen mas que los que la dan, asi que de que va esto jajaja
otra cosa,los que rectifican la ortografía no pierdan mas el tiempo que no somos perfectos y miren su comentario primero
Digmaris
le rectifico a scs y puso apueban
por favor estamos aqui para comentar no para rectificar
saludos y critiquen lo importante
cualquiera se equivoca
 
 
#57 miladys 20-07-2015 19:10
mendigar es una moda en todo el mundo pero nadie sabe si es por necesidad o por descarados que son y disculpen los ofendidos pero ahi que dcirlo asi por ver un san lazaro o por cogerle lastima le damos dinero pero como todos saben estan 1000 veces mejor que nosotros
 
 
#56 YH 28-04-2015 14:28
solo unas preguntas: Si nuestra sociedad envegece donde estan las casas para la atencion de los ancianos en cada municipio? Quien cuidara de estos ancianos para que la poblacion laboralmente activa pueda asistir y cumplir con su jornada laboral?
 
 
#55 Maria 27-04-2015 10:57
Estoy muy de acuerdo con algunos comentarios, por ejemplo yo agregarìa, que hay personas mendigando en la calle, con esfinges de santos y te piden para la promesa, por favor esas personas hacen promesa 365 dìas al año multiplicados por 25 años, el pobre, la promesa era mia no de las personas que me pasan por el lado, nosotras eramos 6 hermanas y mi madre todas casi de la misma edad, y mi papà no nos daba absolutamente nada, y mi madre lavaba para la calle y asì nos mantuvo a todas y todas estudiamos y muy orgullosa de nuestras pobre raices, pero limpias y con mucha dignidad y no tuvo que mendigar, ni enviarnos a nosotros "Nos decia, si le brindan comida en la casa de alguna amiga pudiente, ustedes le dicen que ya almorzaron, o que ya merendaron, aunque las tripas se sintieran por fuera, gracias por el teque, y tengo 52 años
 
 
#54 scs 25-03-2015 22:36
Tuve falta de ortografía porque mi profesora de primaria no estaba ingresada en el psiquiátrico sino que era mendiga, jajajajaja. Nos pedía un peso todos los días en el aula para poder tomar y fumar. Jajajaja. Para quien no entendió el significado de la frase, lo siento si eres pinareña Digmaris y para eso doy remediares de frases los domingos a las 10 de la noche y cobro por eso así no tengo que mendigar. Jajajaja…..
Saliendo del chiste. Me alegra que me ellas corregido el problema es que tuve que escribir muy rápido porque estaba apurado y no pude revisar lo que escribí, pero acepto sus críticas, solo espero que ustedes acepten las mías.
Dios te bendiga Digmaris…..jaja jaja
 
 
#53 Digmaris 25-03-2015 16:33
Ah: scs y cuentame de nuevo esta FRAcE que muchos han de conocer

salvaje, FRASE, no ese gran disparate que cometiste,,,, tu maestra de la primaria la tenemos ingresada acá en el psiquiátrico de Mzllo por los grandes disparates que observó en tu libreta de Español la última ocación en que la revisó
 
 
#52 Digmaris 25-03-2015 16:27
scs en el comentario 51 escribió: revoluSión,,,, yo exactamente no se a que tipo de Revolución se refiere ella, es más primero termina 1er grado en primaria para ver si te apueban ahora,, pero recuerda en este curso no te comas la punta del lápiz, jajajaja
 
 
#51 scs 21-03-2015 21:28
¨NO MIRES LA PAJA QUE ESTÁ EN EL OJO DE TU HERMANO, SINO MIRA EL TRONCO QUE TIENES EN EL TUYO. HIPÓCRITA SACA PRIMERO LA PAJA DE TU OJO PARA QUE PUEDAS VER MEJOR....¨
Muchos han de conocer esta frace.... Lo que quiero decir con ella es lo impresionado que estoy al leer todos estos comentarios. Como cubano creo que si no tubiera acceso a internet sería imposible enterarme de tantos detalles. Es triste para un cubano criado en ideales tan revolusionarios entender que cosas como esta estén pasando en una sociedad que predica tantos valores. Por eso termino diciendo que, si como cubano quiero cambiar y forjar un mundo mejor donde no existan cosas como las que ustedes mismos me cuentan como es que hacemos tan poco por nosotros mismos. Si queremos impactar al mundo señalando los errores de otros mirémonos y luchemos por erradicar cosas como estas, no miremos más a otro lado por temor a las consecuencias y luchemos por un mundo mejor. Les agradesco a todos por sus comentarios.... . Saludos
Que Dios les Bendiga...
Dios Bendiga a los cubanos y a la revolusión cubana....
 
 
#50 R.Betancourt 20-03-2015 11:34
Soy un trabajador jubilado en el año 2000 como ingeniero en la Industria Basica despues de 39 años de labor ininterrumpida, recibi solamente 186 pesos mensuales de pension, con los aumentos sucesivos he llegado hasta los 270 pesos, mientras desde aquella epoca a la actual han habido aumentos de salario de hasta 300 y 400 % en muchas areas, y el costo de la vida ha aumentando en mas de esa cifra pues hasta los beneficiados se quejan de que no les alcanza.
Por eso pienso que la esencia del problema de la mendicidad no radica solamente en los vivos que se quieren beneficiar de la situacion, hay cientos de miles de jubilados que estan en mi misma situacion o peor y la mayoria estoy seguro que no acuden a la mendicidad por un problema de verguenza personal. Somos los que mas gastos tenemos y los que menos recibimos, necesitamos medicinas todos los meses y tenemos enfermedades por las que los medicos nos mandan dietas estrictas de frutas y vegetales que no podemos solventar, asi mismo nos prohiben lo que mas abunda en la calle, embutidos, panes y otros productos a base de harina de trigo, es verdad que se vende pan para diabeticos, pero a precio de oferta y demanda y no al precio del normado que no lo debemos comer.
En resumen a mi juicio es la terrible diferencia en el poder adquisitivo la que estimula la mendicidad, cosa que solo se alivia con el trato diferenciado que merecen los mas necesitados y que hasta ahora no han recibido mas que promesas.
 
 
#49 Adolfo 19-03-2015 11:03
Como todos los problemas sociales, acrecentados durante la crisis económica que padecemos desde hace años, entiéndase prostitución, mendicidad y deambulantes, esperamos a que su manifestación sea insoportable para empezar a corregirlos.
El problema requiere dos cosas, recursos para albergues que acojan a los desamparados y que se aplique la ley.
¿Por qué no se evita el tránsito de estas personas en los lugares públicos?
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar