lunes, 24 septiembre 2018, 09:06
Domingo, 22 Marzo 2015 18:11

A jugar en la calle ¿un plan archivado?

Escrito por  Giusette León García, CubaSí
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Plan de la calle Plan de la calle

El plan de la calle resulta una variante de recreación física comunitaria implementada en Cuba a mediados de los sesenta y que llegó para quedarse en el quehacer de las comunidades...


¿Qué cubano no recuerda la tracción de la soga o la carrera de sacos en los planes de la calle? Bueno, de que los hay, los hay, porque siempre hubo quien tenía pena o miedo o era medio apático, pero al menos como “público”, difícilmente alguien que nació en esta isla a partir de la década del sesenta no haya participado en alguna de esas fiestas de barrio.



Plan de la calle

El plan de la calle resulta una variante de recreación física comunitaria implementada en Cuba a mediados de los sesenta y que llegó para quedarse en el quehacer de las comunidades, organizados generalmente en coordinación entre los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), los órganos del Poder Popular, otras organizaciones barriales y el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER).

En mi infancia aquello era un fiestón, pues generalmente se hacía precisamente en la cuadra de la escuela primaria del barrio, otra institución que también se sumaba al evento, de hecho, muchas veces era el maestro de Educación Física quien representaba al INDER en el aspecto metodológico de una actividad cuyo valor educativo era innegable.

Plan de la calle

Y al fiestón venían todos, los más y los menos pequeños, desde que amanecía, casi siempre domingo, las sogas o cintas de nylon bloqueando el tráfico llamaban por sí solas a los vecinos curiosos y luego la música y los silbatazos en la línea de arrancada y la algarabía de los equipos que iban creciendo en la misma medida en que la “tanda infantil”  que preparaba la televisión mermaba sus rating de audiencia durante esa mañana en ese barrio.

Valga que entonces la competencia para la lúdica, didáctica y saludable ejercitación al aire libre era solo la también instructiva tanda infantil de la televisión nacional, ahora, son otros veinte pesos, los planes de la calle deben ganarle la partida a los video juegos, las computadoras, el cargue y hasta los gaticos de los teléfonos celulares que comen, se bañan y se visten más que el mismísimo Gato con Botas.

Plan de la calle

¿Será por eso que últimamente veo con mucha menos frecuencia aquel divertido y familiar espectáculo de los planes de la calle? ¿O acaso porque “la cosa está mala” y “todo es más difícil”? ¿Será porque crecí y ya no le encuentro la misma gracia a correr en zigzag bordeando banderitas, así que simplemente ni me entero? Recientemente mis propios vecinos me respondieron las tres preguntas.

Empezando por la última: no es cosa de adulta aburrida, es que realmente se ha perdido ese espacio en nuestras comunidades, lo plantearon en una reunión del CDR y acto seguido resolvieron mis restantes cuestionamientos con un hecho: organizamos un Plan de la Calle, a la usanza de siempre, con el aporte de cada familia y el apoyo del INDER.

Agustina, graduada de Cultura Física desde el año 1979 se ha desempeñado por más de 30 años como profesora en el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas Carlos Marx de Matanzas y por su experiencia y vocación fue llamada a coordinar los esfuerzos por rescatar ese tipo de actividad.

“Los planes de la calle se han perdido no se sabe por qué, si es que no hay tiempo, el ajetreo en que siempre anda uno, pero eso hace falta y siempre que todo el mundo coopere se puede lograr, nosotros, por ejemplo, con la contribución de los cederistas pudimos ofrecerles a los niños un cake, refresco, una meriendita al final de la actividad, les pudimos entregar presentes aunque muy sencillos, pero que a siempre los estimulan, vino el compañero del INDER y nos ayudó a realizar los juegos, les pedimos ese apoyo y enseguida respondieron…”

Plan de la calle

Para esta mujer que ha dedicado su vida a la educación física es muy importante conservar estas prácticas “porque los niños necesitan un espacio de ese tipo, no es solamente llevarlos a pasear, sino que deben tener un momento de correr, de realizar todos esos juegos recreativos que tienen una metodología y les desarrollan determinadas habilidades, además el hecho de que sea en sus propias cuadras también fortalece su sentido de pertenencia con el barrio, las relaciones entre los vecinos, la comunicación y al mismo tiempo la competitividad…”

Otros puntos a favor de los planes de la calle, según la profe Agustina, son  el hecho de convertirse en una pausa en medio de la tan inevitable y  necesaria como peligrosa exposición de los niños a la aparente interactividad de las nuevas tecnologías: televisión y ordenadores, además de la vinculación de toda la familia al momento de jugar, algo que no siempre tenemos ocasión de compartir con nuestros hijos.

Mecanismos y mecánicos

El resumen de un proyecto realizado en una localidad de la provincia de Artemisa, por el Lic. Juan González Vento y el Msc. Leandro López Hidalgo, viene muy bien para explicar el valor que la sociedad cubana en tiempos de Revolución le ha dado a este tipo de acciones:

“Por formar parte de las necesidades sociales y culturales del ser humano la recreación se hace de vital importancia en la vida de los hombres .La misma presenta un carácter preventivo sobre algunos males que aquejan la sociedad y además contribuye al perfeccionamiento del hombre, en sus posibilidades de desarrollo espiritual y físico que encuentra el individuo en el tiempo libre, donde se presenta como una actividad de desarrollo multifacético y fenómeno de formación general, constituida por formas recreativas específicas, las cuales representan las más diversas esferas de la actividad del hombre.”

Plan de la calle

Los mecanismos están muy bien establecidos en Cuba para hacer realidad esta visión, desde las estructuras de dirección y coordinación locales organizadas en cuadras, circunscripciones, consejos populares con representación de todos los actores y sectores sociales hasta las disposiciones y líneas de trabajo del INDER, recogidas en el propio estudio:

“Está establecido en Cuba por la Dirección Nacional del Instituto Nacional de Educación Física y Recreación (INDER) un programa nacional de recreación física y su manual metodológico, el cual es enriquecido cada año como parte de la dirección por objetivos, respondiendo a la misión de la dirección nacional de recreación, expresándose del modo siguiente:

“Rectorar, en todo el territorio nacional, las políticas de ocupación del tiempo libre a través de disciplinas físico-recreativas basadas en actividades lúdico-recreativas, en deportes recreativos y en el espectáculo deportivo, para satisfacer los gustos, preferencias y necesidades de la población, mediante su acción electiva y participativa”

De hecho, no es solo un asunto relacionado con la infancia, ni un  tema de elemental diversión, los objetivos estratégicos ponen la mirada mucho más allá, según reseñan los mencionados investigadores:

 “Contribuir a la calidad de vida de la población cubana en su diversidad de grupos etáreos, de género y ocupacionales, brindando opciones recreativas adecuadas con qué llenar el tiempo libre de forma sana y formativa, como parte de la misión esencial de la Cultura Física en sus diversos componentes (Educación Física, Deporte y Recreación Física) para la prevención de hábitos y conductas que atenten contra la sociedad, como parte de la batalla de ideas y en correspondencia con el pensamiento del Comandante en Jefe”.

 “Nuestro país se ha identificado con estas necesidades recreativas cada vez más vigentes e ineludibles, de manera creciente. Se dirige dicho trabajo a una proyección comunitaria, dando respuesta de manera organizada y científica, teniendo en cuenta la edad de las personas y sobre todo, los niños.

Planes de la calle, torneos de dominó, podríamos hacer una lluvia de ideas o una lluvia de recuerdos entre cubanos y saldrían millones de proyectos que involucren a toda la familia, nada nuevo, pero nunca viejo, los mecanismos están ahí, faltarían mecánicos dispuestos a desengrasarlos y echarlos a andar, de hecho, bien podrías ser tú… o yo… o mejor nosotros.

Visto 4962 veces Modificado por última vez en Jueves, 02 Abril 2015 08:22

Comentarios  

 
#1 judith 23-03-2015 15:54
Pienso quie hoy más que nunca estos Planes de la Calle como eran llamados se hacen más necesarios que nunca, ya que la madre cubana, a veces único miembro al cuidado de sus hijos es ahora madre, obrera, ama de casa, Dirigentem, en fin. Entonces, qué sucede con los niños que no tiene un espacio en casa disponible para el juego, o es hijo de una madre o familia de bajos ingresos que no puede aspirar a llevarlos cada fin de semana a un centro recreativo, mucho menos comprar un equipo de video juego?. A jugar a la calle; pero no es lo mismo bajo es auspicio y orientación de un adulto capacitado que vele por lo que quieren lograr atrvaés del juego además de la distracción. La FMC como organización persiste en nuetros días aún, pero qué hacen de conjunto con la casa de orientación a la familia y otras organizaciones? . y no me refiero a la activista que además de todo lo dicho anteriormente es dirigente en el barrio; no, me refiero a la profesional del municipio y demás organizaciones, trabajdores sociales, instructores de arte, en fin en qué comunidad no hay un centro relacionado a la familia?. Pienso que hay que trabajar pero permanentemente , así también se contribuye a la formación integral de la futura sociedad cubana; pues estos niños que muchos viven en zonas propensas a los delitos u otros actos indignos manejados por personas de pésima conducta, quedarían protegidos y además con un tiempo dedicado al esparcimiento sano y al fomento de la amistad y la integración al grupo como práctica importante para su desarrollo social futuro.
 

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