domingo, 24 junio 2018, 14:38
Jueves, 05 Marzo 2015 09:18

Los miedos de un hombre

Escrito por  Claudia Padrón Cueto, estudiante de Periodismo
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Combinado del Este, una de las cárceles cubanas de máxima seguridad. Combinado del Este, una de las cárceles cubanas de máxima seguridad.

Para respetar su privacidad es omitido su nombre y rostro. Esta es la historia de un hombre que cumplió condena por asesinato y hoy trata de reincorporarse a la sociedad.

Es un negro de piel abrillantada y curtida por el trabajo, con facciones pequeñas y, hasta en cierta medida, suaves. Con estatura y peso estándares.

 

Es un hombre que trabaja mucho, que ayuda y agrada a la mayoría, respetuoso al trato y cortés.

 

Un hombre, esencialmente, común. Aunque en nuestros últimos encuentros conocí a un hombre con miedos. No le gusta mostrarlos, pero en el fondo, como escondiéndose tras su amabilidad y ademanes jocosos, hay cierta angustia, algo que le pesa mucho, que ahoga y desespera. Quizás tristeza, culpa, temor… no sabría cuál, pero hay una emoción que lo asfixia.

 

Una emoción que arrastra desde hace más de 20 años, desde el día en que pudo morir, y terminó matando: una pelea con otro hombre, un cuchillo en las manos, una mujer que se interpone y tratando de frenar la discusión, recibe una cuchillada ajena. La mujer muere, y el joven de 19 años que empuñó el arma va a prisión.

 

«Yo no quería perder el tiempo, por eso aproveché todas las oportunidades: en la cárcel aprendí los oficios de carpintero y albañil. Estaba decidido a superarme, y una vez afuera, a tener una vida normal, lejos de problemas.

 

«He hecho todo lo que he podido para demostrar que soy una buena persona: estudié, aprendí cosas útiles, busqué un trabajo, me gano la vida decentemente y trato bien a todos. Pero a veces siento que nunca voy a terminar de pagar lo que hice. Hay mucha gente que prejuzga y rechaza. Como si no bastara con el remordimiento que siento TODOS los días: nunca hubiese pensado en herirla a ella, la quería. Vivo con la penitencia no solo de haber asesinado, sino de, accidentalmente, hacérselo a ella.

 

«Nadie tiene el derecho de quitarle la vida a otro. Maté y eso es imperdonable; pero si he redireccionado mi vida, ¿por qué la gente no se da al menos la oportunidad de conocerme antes de murmurar "asesino"».

 

Sobre él, sé que creció en un barrio donde se muestra la hombría a fuerza de golpes, en una familia diría que «disfuncional», pero entonces sería un eufemismo. Resumiendo, creció en un entorno miserable y podrido donde difícilmente se haga luz. También sé que después de cumplir su condena, terminó la licenciatura en Cultura Física, en su modalidad para trabajadores; que comenzó como auxiliar de mantenimiento, y hoy dirige un departamento y cursa una maestría. Sé, incluso es la opinión de quienes lo conocen, que es modelo de superación, de ambicionar algo, proponérselo y aferrarse.

 

Hoy escribo sobre un hombre que en medio de una riña, apuñaló, y analizo que pudo haber sido a la inversa. La cuenta puede parecer absurda a estas alturas, pero si dos personas pelean en igualdad de condiciones, nadie tiene el boleto para salir ileso. Siempre habrá una víctima y un victimario. Es una cuestión de azar.

 

Sobre él, me han dicho que es un hombre bueno, a pesar de haber matado. ¿Se puede ser bueno y matar?

 

Pienso en la vida de ella, en la familia que fue mutilada, y lo miro con prejuicios; luego pienso en que todos podemos tener momentos de ofuscación, ceguedad, de no pensar y actuar con las pasiones. Mi cabeza se confunde, no sé si juzgarlo o no, pero lo que nunca haría es negarle el derecho de reincorporarse.

 

Y este es un hombre con miedo a siempre ser tratado como culpable.

 

Después de 10 años en la cárcel, hoy parece que no descansa, tal vez intenta hacer todo lo que no podía. Él dice que le gusta mantenerse ocupado, pero yo creo que es su manera de absorber el tiempo. Además de su trabajo y la maestría que cursa, poda jardines impropios, pinta y remienda paredes, lo que surja.

 

Tengo que comprar pañales, canastilla, una cuna. Trabajo todo el tiempo que puedo. Quiero que cuando mi bebé nazca, tenga lo que necesite. Quiero poder dárselo. Ser padre es algo que he deseado durante mucho tiempo, y ahora puedo decir que tengo una familia. Cuando cargas un pasado como el mío, hasta algo tan natural es difícil. La mayoría de mis relaciones acababan cuando se enteraban de lo que sucedió.

 

¿Por qué no lo contabas antes? ¿No te parece que es lo primero que deberían saber?

 

Lo hice, pero entonces huían como si tuviera una enfermedad contagiosa. Si empiezas contando lo malo, ¿quién se quedaría para conocerme más? Mi mayor miedo es a que me teman.

 

No es razonable dejarse vendar, como le sucedió; pero es humano, y los humanos sentimos impulsos. Torcido es premeditarlo, lacerar gente que no puede defenderse, planearlo, ejecutar. La vida tiene millones de instantes. No parece justo que se nos defina solo por uno, que ni siquiera fue preconcebido. Un hombre siempre será él y sus circunstancias.

 

Un par de noches atrás lo llamé para comentarle que había terminado de escribir el artículo. Pero él no estaba en casa, acababa de nacer su hija.

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Visto 6084 veces Modificado por última vez en Martes, 10 Marzo 2015 14:55

Comentarios  

 
#22 mariela 09-04-2015 15:25
es cierto que quien mata no merece vivir, pero hay muchas situaciones y cada una diferente, no se puede ver y juzgar a todos por igual, sobre todo si fue algo accidental y que ya está "cumplido", se debe recompensar los logros, la superacion, la nueva vida y admitirlo como otro que cometio un error
 
 
#21 ANGELINA 09-03-2015 15:18
PORQUE SI ESTUDIO CULTURA FÍSICA NO TRABAJA EN ALGUNA DE LAS DEPENDENCIAS DEL INDER, ESTOY EN CONDICIONES DE AYUDARLO SI ASÍ LO DECIDE
 
 
#20 lisbet 09-03-2015 15:12
Hay que analizar bien cada caso y las circunstancias pero los asesinos y violadores de niños deberian cuando menos tener cadena perpetua. No hay forma de reparar el daño que hicieron.
 
 
#19 Raydel Sanchez 09-03-2015 14:59
Quitar una vida, especialmente en una riña machista, puede convertirse en una carga muy pesada para toda la vida, pero es importante analizar siempre las particularidade s del caso. Si el hecho hubiese sucedido en Arabia Saudí, por ejemplo, este caballero habría sido decapitado en una plaza pública sin que tuviera jamás la oportunidad de arrepentirse y de reintegrarse a la sociedad. Afortunadamente , vivimos en un país que le ofrece al hombre la posibilidad de rehabilitarse y enmendar su camino. Es hora de que se perdone a sí mismo. La única forma que tenemos los seres humanos de redimirnos cuando cometemos un error es haciendo el bien. Que le exprese a la familia de la víctima su sincero pesar por lo ocurrido y que se concentre en ser un buen padre, un buen esposo y un buen ciudadano.
 
 
#18 Marta 09-03-2015 14:32
Considero el artículo muy interesante, sobre todo porque es una historia que no se acostumbra a contar, o simplemente no estamos habituados a verla desde el otro lado.
Todos los seres humanos cometemos errores y en este caso se cometió uno muy grave, porque dejó sin vida a una mujer que pudo amar, luchar, errar y seguir adelante. No se cual es el sentimiento que embargará a los familiares que dejó y deseo no verme involucrada ni a nadie de mi familia ni a nadie que aprecio en ninguna de las dos partes de esta historia, porque por ambos lados se pierde mucho.
Creo en que las personas pueden mejorar, aprender de sus errores, tratar de vivir una vida mejor y seguir adelante, aunque si es realmente una buena persona, le va a costar trabajo olvidar algo semejante.
Creo también que no todo es prejuicio en las personas, hay personas que tampoco cambian, que incluso quizás por la dureza de la vida salen de la carcel peores personas, y vuelven a fallar.
El hombre de esta historia cambió para mejor, debe luchar entonces porque ninguna incomprensión, ni otra provocación lo regresen al mal camino.
A los familiares de la victima que debe reconfortarles también la accidentalidad del problema y que este hombre además de que pagó por el error cometido, cosa que reconoce, está luchando por ser mejor.
Sirva esta historia para reflexionar todos, en una pelea nadie gana, se pueden afectar personas inocentes. Hay que terminar con el machismo ancestral y volvernos mas civilizados, comunicarnos como seres humanos y no actuar como animales salvajes y aprender y lograr darle salidas inteligentes a eventos de este tipo.
 
 
#17 natividad 09-03-2015 13:26
es conmovedora esa historia real, es una pena que se sienta así esa persona que ya pagó por su falta con la sociedad, no saben que como él dice, está tratando de cumplir con su conciencia, siendo una mejor persona, eso es lo más importante.
 
 
#16 vudu 09-03-2015 08:38
realmente no se que decir , el problema es que la sociedad jusga mas que un tribunal, y desgraciadament e cada 1000 acusados de este tipo hay si acaso 1 asi como este hombre, debe ser muy duro para el , si en realidad es asi como cuenta este preiodista , que siga alante y se concentre en su hija para cuando se entere lo que hizo su padre la balanza se incline a su favor por el ejemplo que le de a lo largo de su vda
saludos
 
 
#15 ETL 07-03-2015 11:12
Muchas gracias por ofrecernos historias como esta que a veces suceden, me gustó mucho este artículo. Mis agradecimientos a
la periodista y que continuara con otras historias como estas para saber como se puede incorporar nuevamente a la sociedad un hombre. Felicidades para este padre, que muchas cosas buenas podrá ofrecerle y enseñarle a esta niña.
 
 
#14 Rafael Cantero Pérez 06-03-2015 14:34
Genial, conozco a una persona, a quien le sucedió algo parecido, lo aprecio, respeto, estimo y comparto con él.
 
 
#13 juan 06-03-2015 13:52
Fabulosa esta historia y ejemplo a seguir de todo el que alla tenido algun delito en su vida.
 

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