martes, 18 septiembre 2018, 11:59
Viernes, 20 Febrero 2015 11:43

La estrella de "Capitán Phillips" quiere cambiar la imagen de Somalia

Escrito por  AFP

 

El actor somalí Barkhad Abdi encarnó a un terrorífico pirata de la misma nacionalidad en la película "Capitán Phillips", pero ahora le gustaría cambiar la imagen de su país, al que volvió hace poco por primera vez en 20 años.

 

Su papel de pirata determinado, que le decía a Tom Hanks "Ahora, ¡yo soy el capitán!", le valió al actor de 29 años una nominación a los Óscar y un Bafta (los "Óscar" británicos). También lo convirtió en una celebridad mundial, incluso en Somalia, que lleva dos décadas sumida en el caos.

 

En febrero regresó a Somalia, el país que abandonó cuando era niño, poco después del comienzo de la guerra civil provocada por la caída de Siad Barre en 1991. Allí se sorprendió con los fans "que querían una foto" con él, cuenta a la AFP en Nairobi.

 

"No vi la guerra; no oí un solo disparo en el tiempo que estuve allí. Tampoco vi a ningún pirata", explica Abdi en la capital keniana, tras salir de Somalia.

 

"La Somalia que vi es un país en proceso de reconstrucción. Allí hay otras cosas que la guerra, la sequía y el hambre", que tantas veces se asocian al Estado en los medios de comunicación.

 

Antes de "Capitán Phillips", inspirada en el secuestro del buque portacontenedores estadounidense Maersk-Alabama y su tripulación en 2009, Hollywood ya había retratado Somalia en "La Caída del Halcón Negro", que describía la batalla de Mogadiscio en 1993 entre milicianos somalíes y soldados estadounidenses, en una ciudad devastada por la guerra.

 

'Generación sacrificada'

 

Abdi sueña que un día una película mostrará una imagen distinta de su país. "Me gustaría poder contar una historia distinta, porque hay tantas fuentes de inspiración, historias de luchas" a diario. "Una generación ha sido sacrificada y ahora que tengo voz, quiero ayudarles", explica.

 

El actor nació en 1985 en Mogadiscio, seis años antes de que el país se hundiera en la guerra civil. La mayor parte de Somalia sigue escapando hoy a la autoridad del frágil gobierno central, y los islamistas shebab, milicias tribales y organizaciones criminales campan a sus anchas.

 

Amplias zonas continúan en guerra o están al borde de la hambruna. Este viernes, por ejemplo, un atentado dejó decenas de víctimas en un hotel de Mogadiscio, cerca del palacio presidencial. En el establecimiento había miembros del gobierno y diputados, aseguraron a la AFP fuentes de seguridad.

 

Pese a la violencia, se han conseguido avances respecto a los últimos años y la situación mejora poco a poco en algunas regiones del país.

 

"No es tan malo como piensa la gente", afirma Abdi. "Aún necesitamos mucha ayuda, pero no sólo necesitamos comida y dinero, sino también estructuras, un gobierno fuerte y paz, necesitamos que nuestra población salga adelante sola y sea independiente".

Modificado por última vez en Viernes, 20 Febrero 2015 13:00

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