miércoles, 20 junio 2018, 07:27
Lunes, 09 Febrero 2015 09:21

Neonazis ucranianos: Alimentando cuervos

Escrito por  Arnaldo Musa. Especial para Cubasí
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Preocupado por una situación que creó y se le escapa de las manos, EE.UU. delega en los mandatarios de Francia y Alemania la gestión de un alto al fuego que modere el peligro de un enfrentamiento militar




Preocupado por una situación que creó y se le escapa de las manos, Occidente (léase Estados Unidos) delega en los mandatarios de Francia y Alemania la gestión de un alto al fuego que modere el peligro de un enfrentamiento militar directo con Rusia, mientras “dinosaurios” abogan por el envío de más poderosas armas letales a Kiev, para que pueda “defenderse”.


Moscú ha aceptado oficios de París y Berlín para llegar a distender la situación en la región, pero los dominantes neonazis en el gobierno ucraniano y representes en el Congreso norteamericano presionan al presidente Petro Poroshenko para que insista en el envío de armas letales, tal como Estados Unidos prometió.

El mandatario ruso, Vladimir Putin, ha pedido el fin inmediato de los combates en Ucrania y así poner fin a la sistemática práctica genocida emprendida contra la población en las repúblicas independientes de Donetsk y Lugansk, en el este de la nación, reconocida por Naciones Unidas y otros organismos internacionales, con la salvedad de que ponen en el mismo platillo a genocidas y víctimas, y aceptan la imposición de ilegales sanciones a Rusia, que niega la intervención de sus fuerzas armadas en el conflicto, aunque sí reconoce el acceso de voluntarios.

Moscú ha brindado ayuda humanitaria a esas regiones de mayoritaria población rusoparlante, decidida a no dejarse agrupar en la férula del actual gobierno ultraderechista, cuyas filas militares menguan por la alta deserción, incluso de soldados que pasan con sus armas a las filas de los rebeldes.

De ahí que Estados Unidos esté preocupado porque el aumento de la ayuda militar sea de provecho a los separatistas y no por la inerme población civil que sufre la agresión de Kiev.

Más de 5 500 muertos y enorme infraestructura dañada, como instalaciones eléctricas en pleno invierno, atestiguan lo anterior, y corrobora los planes de antemano elaborados por los neonazis de limpiar étnicamente el este de Ucrania y trasladar pobladores del oeste a esos lugares.

Por ejemplo, en Debáltsevo no hay ni luz, ni agua, ni calefacción, y miles de personas han abandonado la zona por carretera, donde civiles murieron o fueron heridos por ataques del ejército ucraniano al paso de los convoyes.

CUBRIENDO LO QUE NO SE PUEDE

Por lo pronto, Estados Unidos y la Unión Europea han pedido a los elementos que gobiernan Kiev a que eviten la utilización de símbolos nazis y moderen la represión, en aras de evitar escándalos y buscar una mejor imagen internacional, y más ahora cuando Francia y Alemania buscan una urgente solución de paz que contemple “la integridad territorial” de Ucrania.

Y es porque un escenario de escalada militar que lleve a la confrontación entre Rusia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) es una posibilidad real, como atestigua el peligro de que el Comité de Seguridad Nacional y Defensa Nacional de Ucrania sea controlado por neonazis y juegue un papel central en los asuntos militares.

Por encima de lo que decida o piense Poroshenko -la fachada actual- en la confrontación con Moscú, las decisiones tomadas por el Comité, encabezado por el neonazi Parubiy y su adjunto camisa parda Dmytro Yarosh – en consulta con Washington y Bruselas – podrían potencialmente tener consecuencias devastadoras.

Los imperialistas quieren hacer ver que “el florecimiento de la democracia” en Ucrania – para usar las palabras del New York Times – está avalado por republicanos y demócratas. Es un proyecto bipartidista.

No es ocioso repetir que la Unión Europea y Estado Unidos apoyan y financian desde hace años a todos los grupos neonazis y otras facciones de radicales extremistas en el territorio este europeo.

Para ello hacen que su prensa los presente como luchadores por la democracia ante la “invasión rusa”. Sin embargo, sus métodos, ideología y acciones son los mismos del nazismo de los años 1933-1939.

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Comentarios  

 
#2 leo 10-02-2015 15:52
Los rusos que viven en Ucrania con brincar la frontera tienen, como van a venir de Rusia a Ucrania a desmembrar el pais en 3???
 
 
#1 Tláloc 09-02-2015 10:14
Me ha gustado mucho este artículo. Es así mismo como yo veo el asunto de Ucrania. Su gobierno está plagado de ideas neofascistas. Si ganaran la guerra harían un exterminio a lo Hitler de las otras nacionalidades en el este, sobre todo de los étnicamente rusos y, provocarían como prostitutas a Rusia, con las posibles y peligrosas consecuencias. Ahora los mandatarios de Alemania y Francia están asustados.
 

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