viernes, 16 noviembre 2018, 02:12
Lunes, 22 Diciembre 2014 06:00

El maestro: una tradición cubana en diciembre

Escrito por  Yaima Rodríguez Turiño / CubaSí
Valora este artículo
(6 votos)
Un buen maestro lleva a sus pupilos, más que sabiduría, la luz del hombre digno. Sancti Spíritus, 22 de diciembre de 2014, Día del Educador en Cuba. AIN FOTO/Oscar ALFONSO SOSA Un buen maestro lleva a sus pupilos, más que sabiduría, la luz del hombre digno. Sancti Spíritus, 22 de diciembre de 2014, Día del Educador en Cuba. AIN FOTO/Oscar ALFONSO SOSA

El 22 de diciembre es para las familias cubanas una festividad más de este mes, que ha sumado al Día del Maestro entre sus tradiciones más significativas.


En el famoso Papá Noel se transforman los padres cubanos cada Día del Maestro, con una bolsa de regalos que buscan reconocer, así sea con lo más ínfimo, el trabajo de todo un año de profesores, auxiliares, seños, educadoras, directores y hasta secretarias.


Nadie escapa del detalle, y para ello la búsqueda comienza desde meses antes, cuando las familias se apuntan al maratón de los preparativos. Y no estamos hablando de regalos caros, ni del salario del mes, no. El regalo del maestro se basa en el detalle, en el reconocimiento. Las flores, los dulces, la fiesta en el aula o en los salones que los padres adornan con cadenetas y globos, todo planificado con anterioridad en reuniones semisecretas que buscan sorpresa en lo que es hoy una tradición.


Y sin embargo, año tras año logramos emocionarlos, conmoverlos… porque los maestros cubanos se sienten indefensos con los halagos, y no tienen palabras para agradecer tantos detalles juntos, ni el esfuerzo de los familiares, ni las felicitaciones de los estudiantes, desde la del más indisciplinado hasta la del alumno «Beso de la Patria», todas son bienvenidas.


Algunos prefieren otro tipo de «detalle». Todavía recuerdo a la profesora Mirta de Español en la secundaria, cuando le decía a Reinier Fernández: «el regalo que yo quiero es que te portes bien en el aula». Y es que no había día que el compañerito no apareciera en la lista de indisciplinados que se hacía en la esquina de la pizarra.

Entonces Reinier se componía unos días, pero luego volvía a las andanzas, y Mirta a tratar de encarrilarlo.

Ese es el diario de los muchos profesores que nosotros los padres reconocemos antes de cerrar el año, como si los cubanos no pudiéramos llegar al año nuevo sin agradecer al médico, a San Lázaro y a los maestros.

Pero en eso se basa una tradición, en los valores que fomentamos año tras año, valores en que también involucramos a nuestros hijos. Muchos recordamos los matutinos del Día del Maestro, donde siempre aparecía el sketch en que los estudiantes se disfrazaban de sus profesores y representaban su actuar, sus frases célebres y sus maneras.


En este día los enamoramos más de su profesión, porque ven su trabajo en los niños y en las familias, y se sienten indispensables, porque lo son. Por ello esta tradición es de las más valiosas que tenemos los cubanos, y celebrarla garantiza su perdurabilidad para que nuestros niños disfruten este día tanto como lo hicimos sus padres.


Hoy la maestra irá más linda que nunca al aula, y el maestro vestirá su mejor camisa. Los alumnos harán el sketch para divertir a todos, y los padres tendrán lista el aula para la fiesta. Este día, lo único que se pasa por alto son las clases.

alt

alt

Visto 8721 veces Modificado por última vez en Viernes, 09 Enero 2015 08:20

Comentarios  

 
#2 jade 22-12-2014 16:09
Tuve unas maestras muy buenas en primaria Pilar y Yolaida, que profes tan admirables, Dios las bendiga, ahora hay algunasss que para que decirles...
 
 
#1 MIGUEL E. 22-12-2014 08:51
POEMA AL EDUCADOR


La palabra Educador
es tan grande lo que encierra
que no hay otra en la tierra
que la supere en amor.
Cultiva la tierna flor
desde que el tallo la empina,
desafiando cada espina
que en ese empeño tropieza
y no oculta la tristeza
cuando un botón no germina.

Enseñar puede cualquiera
pero educar solo concibo
si se es Evangelio vivo
como flor en primavera.
Del maestro siempre se espera
toda la sabiduría,
con el viene la alegría
de tanto saber profundo
al abrirse todo el mundo
con su arte y fantasía.

Ser en Cuba educador
significa desprender
la magia de poder saber
como moldear el amor.
Es como ser escultor
cuando talla la figura
que no deja una fisura
al culminar el tallado
porque al final ha logrado
un ser lleno de cultura.

Enrique Bernal Valdivia
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar