domingo, 09 diciembre 2018, 23:46
Miércoles, 17 Diciembre 2014 05:37

USA: ¿Otro Bush a la Casa Blanca?

Escrito por  Nicanor León Cotayo
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Una de las cabezas más visibles del monumental fraude electoral del 2000, Jeb Bush, insinúa que será candidato presidencial.

Así lo informaron este martes, entre otros, Europa Press, el Nuevo Herald y la española EFE.

Se remitieron a un mensaje navideño del mismo Jeb cuando dijo que ha tomado la decisión de «explorar activamente» su candidatura para el 2016.

Agregó que en enero creará un Comité de Acción Política (CAP) dirigido a establecer diálogos con ciudadanos en todo el país.

Su objetivo, de acuerdo a lo que plantea, es enterarse de «los desafíos más críticos» de Estados Unidos.

Aunque lo esconde, muchos saben allí que la mayoría de tales retos son una herencia del sombrío gobierno de su hermano George W.

Con el demagógico lenguaje que los caracteriza, Jeb enuncia como otra misión de su CAP el apoyo a quienes «amplíen oportunidades a los estadounidenses».

Explica que adoptó la decisión tras reflexionar sobre el «fuerte liderazgo» que necesita su país.

Un pretexto similar esgrimió su hermano George W., hasta culminar en las brutales torturas recién denunciadas en su propio Senado.

Jeb es la primera figura republicana que asoma su intención electoral para 2016, algo más definido entre los demócratas con Hillary Clinton.

Observadores alertan que el exgobernador de la Florida tiene antecedentes políticos nada cómodos para él.

Aunque sus asesores confían en la «mala memoria» de numerosos estadounidenses, deambula aún por allá un fantasma no diluido del todo.

Se trata de los indecentes comicios del 2000, en los que, como gobernador de la Florida, impuso los votos necesarios para completar el «triunfo» de su hermano W.

Lo narra en detalles el libro The Best Democracy Can Buy, de un periodista de la BBC de Londres, Greg Palast, según The New York Times un best seller desde que lo presentaron en 2003.

Esa obra demostró sin margen a la duda que la oficina de Jeb se convirtió en el estado mayor de aquella jugarreta.

O sea, ¿qué significó desde entonces esa sólida alianza entre los hermanos Bush?

Más allá de la anécdota, similitud de pensamiento, falta de escrúpulos y armonía en sus maquinaciones.

No en balde, recientemente, el periódico The Washington Post aseguró que al hijo menor de George H. W. Bush lo apoya el «núcleo duro» del Partido Republicano.

En su seno, vale no olvidarlo, retozan además figuras del neonazi Tea Party.

De ahí que, hace unas dos semanas, al hablar en el Baltimore Hotel de Miami, Jeb propuso mantener el «embargo» a Cuba.

También llamó a fortalecer aún más el poderío militar de Estados Unidos, al relanzamiento de las alianzas con «la OTAN e Israel», pero, sobre todo, a la renovación del liderazgo estadounidense en la arena internacional.

Hizo una pausa antes de sentenciar lo siguiente: «Nuestros amigos no confían en nosotros y nuestros enemigos no nos temen».

¿Lección? Indispensable tomar nota de los sucesivos mensajes ultraderechistas que aterrizan, y no precisamente solo para archivarlos.

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Comentarios  

 
#1 AMAURI ALLEN MORA 19-12-2014 23:51
ESTE TIPO ES UN MIERDA A NOSOTROS LOS CUBANOS NO SOBRAS C.....
VIVA CUBA LIBRE
VIVA FIDEL
PATRIA O MUERTE
VENCERENOS
 

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