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Sábado, 29 Noviembre 2014 08:47

Veracruz en caliente: ¡Campo y pista a manos llenas!

Escrito por  Harold Iglesias Manresa, especial para Cubasí
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Andy González Andy González

¿Qué A Daniel Osorio no le cabe un alpiste? ¿Qué Sotomayor vibró al pasar Sergio Mestre la varilla sobre 2.26? ¿Qué Juantorena reencarnó en las piernas de Raidel Acea y Andy González?


Todo eso es verdad. Y más, el atletismo, ese motor incombustible para Cuba y del cual siempre se habla en Juegos Centroamericanos y del Caribe, nuevamente regresará con sus arcas llenas. No importa lo que suceda en los maratones, donde Daylín Belmonte y Richer Pérez tienen la misión de defender los colores de nuestra bandera, y buscar emular aquella épica victoria de Mariela González en los Panamericanos de Río de Janeiro 2007.

La euforia no se refugió en el silencio. Daniel Osorio escribió en mayúscula en mi buzón de mensajería:
¡SOBRECUMPLIMOS! Te había dicho 19 y aportamos 22 al medallero. Fenomenal, un abrazo y nos vemos en Cuba.
Y el rendimiento no se resume únicamente a los 22 vellocinos. Es cierto que constituyen la principal contribución, pero se vio aderezada por 14 platas y ocho bronces.

Juantorena, Andy, de Montreal 1976 al Heriberto Jara de Xalapa en el 2014. No puedo dejar de pensar en las zancadas del capitalino, sus dedos levantados en señal de triunfo tras cruzar la línea de sentencia. La respiración entrecortada. Una batalla en la que salía en desventaja a tenor con los registros de sus oponentes, el colombiano Rafith Rodríguez  y el puertorriqueño Wesley Vázquez.

Comenzaría entonces la batalla de los 800 metros, Andy acechando a sus oponentes, primera vuelta de marcar ritmo, no dejar que se les fueran y al pasar por la curva de los 600 metros… nuevamente se desató como guepardo. Remate electrizante de una centésima (1:45.73) por (1:45.74) del cafetero Rodríguez, y (1:46.05) de Vázquez.

“Mi táctica era tratar de llegar a los últimos 200 metros con ellos. Ambos son corredores de nivel, y solo eso me permitiría rematarlos. Entonces la mejor manera era venir de atrás, no desesperarme y atacar por fuera. Pese a tener solo 24 horas entre los 1 500 y los 800 me sentí fuerte, recuperado. Estoy súper contento, al igual que todos mis coequiperos con el resultado y el aporte.”

No se equivocaría el “Elegante de las pistas” cuando sentenció: “Si llegan parejos al final, voy a mi gallo”.
Antes de Andy, los vallistas cortos Yordan O’Farrill (13.46 segundos) y Johanis Portilla (13.53) habían calentado la pista, dejando en el plano de la resignación al barbadense Greggmar Swit (13.59). Una manga en la que reaccionó primero en la arrancada Portilla (0.153 milésimas), pero en la cual el as universal juvenil de Barcelona 2012 y dueño de respetable 13.19 esta temporada, carburó para aventajar al resto de los vallistas desde el tercer obstáculo. No fueron tiempos descollantes, pero un triunfo siempre alienta de cara a futuros compromisos.

En ese mismo terreno de la discreción estuvieron en el salto triple, pese a otro doblete cimero Ernesto Revé (16.94) y Lázaro Martínez (16.91), anclando tercero el cubano-dominico Yordanis García (16.67). “Estoy contento, no pasamos los 17 metros, pero ambos hicimos la marca mínima para el Mundial de Beijing el año próximo (16.90). ¿Se coge a México o no? —me interpeló preocupado—. Remató bien el atletismo entonces”, dijo al conocer que habíamos superado a los cuates y que ellos fijaron en 22 las coronas del campo y pista.

“No estuve en mi mejor forma, en varios momentos del año he arrastrado problemas de lesiones, mi preparación ha sufrido interrupciones y acá salté con una tendinitis en la rodilla. Por suerte ahora viene el descanso y lo aprovecharé para hacer reposo”, concluyó el guantanamero de estirón cimero de 17.58 este 2014.

La tercera combinación de uno-dos corrió a cargo de los pertiguistas Lázaro Borges (5.30 metros) y Yankiel Lara (5.10). su firma se hizo con marcas discretas, pero revestida en oro.

Guillermo Martínez es un hombre de competencias. En un año donde su preparación ni por asomo fue la indicada, el agramontino de 33 abriles se las ingenió para enviar el dardo hasta los 79.27 metros, que si bien no se aproximó a sus 87.20 cimeros también conseguido en tierras mexicanas (Panamericanos de Guadalajara 2011) le bastaron para reinar. Precisamente el local Juan José Méndez (76.80) y el novel antillano Osmany Laffita, avalado por tope personal de 76.28, recalaron en plata y bronce por ese orden.

Tiempo de relevos, el paso chévere de la posta corta masculina se hizo sentir. Yadier Luis, Reynier Mena, Adrián Chacón y Yaniel Carrero (38.94) sudaron la camiseta para relegar a República Dominicana (39.01) y Venezuela (39.22). En esa misma prueba femenina el combustible de las nuestras no les alcanzó más que para el bronce, amén de que sus 44.19 se antojaron crono anual. Venezuela (43.53) y Colombia (44.02) se les interpusieron en el camino, en ambos casos con registros de relieve supremo en la temporada.

La redención de las féminas llegaría con el 4x400. Yameisis Borlot, Lisneidys Veitía, Gilda Casanova y Daisuramis Bonne (3:29.69) no tuvieron piedad de las anfitrionas (3:33.16) y Colombia (3:34.14). De las nuestras destacar que quedaron a cuatro centésimas de la primacía del certamen, en poder de Cuba desde Maracaibo 1998.
Quienes sí quebraron el anterior primado de la justa fueron los varones de la posta larga. Williams Collazo, Raidel Acea, Osmaidel Peillicier y Yoandys Lesacy movieron sus piernas a ritmo de 3:00.70, quedando sin opciones Venezuela (3.01.80) y Colombia (3:02.52).

Se multiplicaron las notas del Himno de Bayamo en el Heriberto Jara, quedó en el recuerdo la foja de Cartagena de Indias 2006 (21-14-10). El motor incombustible respondió una vez más, la ranchera (7-10-8) se ahogó ante el son, y México tiene los pelos de punta en el álgebra de la cúspide…

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