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Domingo, 16 Noviembre 2014 06:38

La Habana: La ciudad soñada

Escrito por  Yuris Nórido / CubaSí
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Desde el Morro. Desde el Morro. FOTO: DEL AUTOR

La Habana cumple 495 años. Parece una ciudad atrapada por su historia, pero palpita en su presente múltiple, se sueña en su futuro…

Esta ciudad parece atrapada por su historia. Casi medio milenio, piedra sobre piedra. Recorrerla es seguir un itinerario de siglos: desde los grises caserones de la colonia, pasando por los palacetes y apartamentos de la república, hasta los edificios multifamiliares de la contemporaneidad.


Hubo —hay— una ciudad más volátil: la de las casuchas paupérrimas, moradas de pobre gente. Pero esa ha desaparecido o está por desaparecer. Es una ciudad que se suplanta, o que alcanza predios antes señoriales.


En antiguas residencias aristocráticas suelen vivir hoy muchas familias humildes. Es La Habana profunda, La Habana de los agudos extremos: pared con pared habitan profesionales con obreros con artistas con vagos con delincuentes con militares con jubilados… Entramado familiar variopinto, renuente a clasificaciones.


Hay otra Habana, claro. Hay muchas Habanas. Está la urbe limpia y sofisticada de la costa del oeste, erizada de hoteles y casas de apartamentos, con amplias avenidas y jardines cuidados.


Está el Vedado, cosmopolita y bullente, donde coexisten los altos edificios y las grandes casas de familia, donde el tráfico es intenso en algunas calles y en otras es la tranquilidad y la sombra.


Al este está la gran ciudad albergue: miles de apartamentos construidos después de la Revolución, feos y funcionales, impersonales en medio de una urbanización anárquica.


Y están las playas, y los demás repartos obreros, y el centro histórico reconstruido, y el centro histórico por reconstruir, y los lujosos repartos residenciales a los que hay que llegar en automóvil, y los complejos monumentales, y el gran parque metropolitano, y los grandes parques de la periferia, y el puerto, y las fábricas, y las fortalezas añosas, y los descampados, y los barrios de llega y pon…


Esta es una ciudad grande, multicolor, polirrítmica, contradictoria, desafiante…


Esta es una ciudad que se ama o se odia, que acoge o rechaza.


Esta es una de las ciudades más singulares del mundo, de las más famosas, de las más mentadas en libros y canciones.


Esta es una de las ciudades más hermosas. Hermosa, incluso, en su decadencia dolorosa, que algunos desde afuera asumen romántica, pero que desde dentro puede ser incluso trágica.


La línea de la costa es un gran espectáculo, marca de identidad. No ha cambiado demasiado en los últimos cincuenta años, hasta el punto de que todavía se puede fotografiar en las películas La Habana de hace medio siglo.


El Malecón es la antesala de la ciudad desde el mar. Lugar de encuentro, escenario de amores más o menos duraderos. Y también valladar, muro donde se rompen furiosamente las olas en medio del temporal.


Las calles del centro se alargan en perspectivas engañosas: sábanas en los balcones, edificios en ruinas y edificios remozados, automóviles antiguos.


Por la noche, no es una ciudad muy brillante. El alumbrado es deficiente, pocas fachadas están iluminadas. Pero al amanecer, entre las brumas, emerge un conjunto sobrecogedor, ecléctico en su concepción arquitectónica, pletórico de edificaciones patrimoniales.


Algunos sueñan una ciudad futura, una ciudad posible, que ahora mismo, por el imperio de las circunstancias, parece esquiva.


Habría que reconstruir demasiado. O mejor —es la dinámica de la vida— habría que destruir para construir de nuevo. El precio de mantener una fisonomía ha sido alto. O mantener una fisonomía ha sido el precio.


De cualquier forma, digan lo que digan los románticos, una ciudad es mucho más que sus edificios y sus monumentos. Una ciudad es, sobre todo, su gente.


La Habana palpita en las rutinas diarias de sus habitantes, que son los que la sostienen y también —triste paradoja— los que la hunden.


La Habana cumple 495 años. Es y no es la ciudad que quisimos. Será o no será la que deseamos. Frívolo sería decir que eso ha dependido, depende, dependerá solo de los que la vivieron, la vivimos, la vivirán; hay acontecimientos que nos trascienden.


Algo sí está claro. Para la poesía, la ciudad está salvada. Esta es ya una ciudad eterna.

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Visto 6726 veces Modificado por última vez en Miércoles, 19 Noviembre 2014 12:20
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Comentarios  

 
#7 Luba 10-12-2014 10:38
La Habana seria mas bella si la mantuviéramos mas limpia
 
 
#6 yarilis francis 08-12-2014 10:33
No es menos cierto que la habana tiene mas del 80% de sus calles sucias, pero por lo menos el 20% del resto hace que la Habana sea una de las ciudades mas lindas del mundo. La habana es la ciudad del sabor y eso la hace única y exclusiva.
 
 
#5 Cl@udi@ 28-11-2014 13:38
Así es, una Habana llena de historias, de venturas y desventuras, pero una ciudad llena de esperanzas, amores, colores, hasta magia. Una de los mayores orgullos de los cubanos.
 
 
#4 guerrero miedoso 23-11-2014 13:51
vivo en la habana y puedo ver la suciedad en los barrios,las aguas albañales a la vista de todo,las meretrices en los establecimiento s en divisa en la noche,las fachadas de los edificios durruidos y sin pintura fruto de la desidia y el abandono institucional.e n fin la habana bonita no es para todos los habaneros
 
 
#3 Enamorado de la Haba 19-11-2014 09:47
Soy Habanero y estoy muy orgullos de la historia de mi ciudad, de su gente, es una ciudad noble, multifasetica llena de colores con una historia a en cada una de sus piedras, hoy la habana es la ciudad de todos los cubanos ya que muchos de quienes la habitan no nacieron en ella. Para mi La Habana es una ciudad preciosa a pesar del maltrato que recibe de muchos de sus habitantes, yo sueño en que un dia nuestra hermosa ciudad recobre lo que un dia fue una de las ciudades mas importantes del mundo, con una arquitectura unica, a traves de sus casas se puede recorrer la historia desde su surgimiento a lo que es hoy, es una pena que la ciudad producto de lo superploblada que esta y de la mala atencion del gobierno que durante años la dejaron destruir este en estas condiciones, apesar de sus calles destruidas, del alcantarillado que no funciona de las casa a punto de derrumbarse la habana sigue siendo magica y eso esta en la fuerza y el poder eneigmatico que tiene esta ciudad que deslumbra a todo aquel que la visita por primera vez.
 
 
#2 Vladimir 18-11-2014 11:27
Discrepo con el comentario anterior, aunque lo respeto, yo tampoco soy de la Habana, soy de Holguín y también visito frecuentemente la ciudad y aunque hay evidencia de lugares donde hay suciedad no es una ciudad sucia, al contrario es una ciudad muy hermosa, que tiene una magia y un imán que te deja enamorado para siempre, su arquitectura ecléctica es hiperimpresiona nte, esa es mi vivencia personal. y con relación a la gente no creo que sean maleducadas, al contrario he recibido el mejor trato de los capitalinos, que para nada me han discriminado como propalan algunos orientales, los habaneros han sido muy hospitalarios conmigo y han hablado muy bien de mi lindo Holguín. Felicidades habaneros por haber nacido en la cuidad soñada los envidio sanamente, pues si fuera habanero me sentiría orgulloso de haber nacido en tan linda ciudad.
 
 
#1 unpococritico 17-11-2014 15:17
Hay que ser... no sé. La Habana es una ciudad sucia y donde te encuentras mucha gent maleducada y oportunista. Por supuesto que hay zonas de la ciudad diferentes, y personas diferentes, pero yo no ma acreditaría un artículo como este jamás... No vivo en La Habana, pero la visito muy frecuentemente. ..
 

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