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Lunes, 10 Noviembre 2014 06:47

¿Halloween a lo cubano?

Escrito por  Vladia Rubio / CubaSí
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¿Cuánto hemos hecho, realmente eficaz, por preservar las raíces, los sentidos de pertenencia?, ¿y qué es lo cubano en esta segunda década del siglo XXI?

Es como esas pequeñas cortaditas que uno se hace en los dedos, a veces hasta con una hoja de papel o un hilo, no significan ninguna gravedad, pero molestan.


Igual sensación me ha sobrevenido al saber que mi vecinita se está preparando para su piyamada, al ver banderas que no son la mía adornando interiores de autos, ropas y carteras, y, más recientemente, al conocer de la celebración del Halloween en esta tierra de guarapo y chicharrones.


Quizás sea que crecí en tiempos en que los Beatles estaban prohibidos y usar espejuelos foto gray, como le sucedió a una amiga, implicaba un serio problema ideológico. Al punto que la dirección de la beca citó a sus padres y la conclusión fue que ella quedara medio cegata, porque los lentes se fueron en la cartera de mamá, «¡imagínate si la niña tiene problemas en el comité de base por eso!»


Me fui haciendo adulta mientras mi tía corría a ocultar su elegguá cada vez que alguien de su trabajo o del CDR tocaba a su puerta, y a la par que veía a mi amiga más cercana llorar porque dedos acusadores la señalaban por mantener correspondencia con su mamá «que estaba en el Norte».


Tal vez porque todas esas cosas fueron abonando mi conciencia, todavía siento el escozor de la cortadita cuando sé o presencio situaciones como las del Halloween y sus etcéteras. Pero, también porque me he ido haciendo vieja con los pies bien puestos, casi soldados, en la tierra de esta Isla, alimentándome con la savia de sus desventuras y venturas, a estas alturas creo tener suficientes argumentos para hacerme un puñado de preguntas.


¿Cuánto hemos hecho, realmente eficaz, por preservar las raíces, los sentidos de pertenencia?, ¿y qué es lo cubano en esta segunda década del siglo XXI?, ¿cuán saludables pueden resultar los intentos por cerrar ventanitas de cartón al tsunami de la globalización?

Aspirar a que las muchachas, en bata cubana, y los muchachos, en guayabera pa’ qué hablar de lo que le hicimosvayan a las discotecas, es decir, a los guateques, sería una sinrazón. Pero, en definitiva, los asuntos de idiosincrasia, de pertenencia, de amor por el terruño natal, trascienden la epidermis, esa que ahora sintoniza con calabazas en Noche de Brujas y con tules de porristas.

 

Aun así, si el asunto es de epidermis, valdría la pena preguntar dónde están los pulóveres con el emblema de Industriales o con bandera cubana, dónde esas propias banderas para adquirirlas y poder colgarlas en los balcones. Ah, y que nadie diga que en las tiendas en divisa porque así, así no se vale; nuestra identidad es en moneda nacional.


Lo feo, lo despintado, sucio, sin luces ni colores hermosos, no anima a ser admirado, aun cuando se conozcan las razones de tal estado de cosas. Habría que indagar científicamente en cuántos coterráneos hacen diana alocuciones, consignas, mensajes de bien público y vallas panorámicas que buscan alimentar sentidos de pertenencia en los pobladores.

 

hallowen2En Varadero. Foto: Luis Díaz López

 

De todos modos, la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales siempre crecientes de los pobladores constituye uno de los principales sustentos al orgullo ciudadano.


Claro, también lo alimentan muchas otras cosas: nuestro acervo cultural, nuestra historia… Pero para quienes hoy suman veintitantos años o menos, los mambises están demasiado lejos y los terabyte demasiado cerca.


Ahora que con tanta razón se insta a que cada vez más la conducción del país vaya de la mano de las ciencias, sería útil que las ciencias sociales pusieran el termómetro a cuán orgullosos están los cubanos de serlo y de la tierra en que viven. Si recientemente se ha hecho, no nos enteramos, y a todos-toditos nos compete.


Me escuecen, como esas minúsculas cortaditas en los dedos, los Halloween, las piyamadas, las porristas, banderas ajenas en ropa propia…, pero como curita colocada maternalmente sobre la «yaya», me compensa y tranquiliza suponer que no pocos de los que hoy llevan enseñas foráneas en sus gorras y andan con calabazas a fines de octubre, son los mismos que ayer dieron su disposición para ayudar a combatir el ébola, que no aceptan morales de dos caras, y que estarían dispuestos a fajarse a los piñazos y también de otros modos, con aquel que, adentro o desde afuera, le intenta mancillar la patria.

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Comentarios  

 
#91 Di 26-10-2015 10:05
Que tontos somos por dios, mezclamos cosas y hablamos sin sentido. Ahora que tiene que ver que encuentre divertido y exótico celebrar Halloween, con que sea más o menos cubana, no creo que por esa razón tengan que cuetionar mi patriotismo. Cierto es que me adoraría tener la hermosa bandera de mi país colgada en mi cuarto pero donde la encuentro? Que me guste bailar y gozar al ritmo de la música cubana no quiere decir que no me guste el pop y la música internacional. Por favor no mezclemos las cosas, no miren a las demás personas superficialment e y miren su interior. Para quede claro soy militante de la UJC y también disfruto de Halloween, las piyamadas, ect.
 
 
#90 winston 09-09-2015 09:38
me gustan las noches de halloween es divertido difrasarte y que llames la atención de todos
 
 
#89 ernesto ventosa 02-09-2015 14:33
yo amo el hallowen y estoy a favor de su realizacion en cuba arriba los defensores del halowen
 
 
#88 amartinez 28-05-2015 16:09
Este tema es un tanto polémico, pues con el desarrollo cada vez más vertiginoso de los medios de comunicación el acceso a la información es cada vez mayor y sin duda alguna ello genera cambios en los modos de actuación y de costumbres en las personas. Pero muy personalmente pienso que nada de ello debe llevarnos a transformar nuestra cultura, asumiendo costumbres que nada tienen que ver con nuestras raíces culturales. Hoy estamos hablando de reanudar relaciones diplomáticas con Estados Unidos, pero ojo, que esta pudiera ser la piedra angular para la destrucción por nosotros mismos de nuestro proyecto social. Desconocer nuestra cultura, nuestras raíces, olvidar nuestros héroes y mártires, enajenarnos en un mundo unipersonal, donde solo prevalezcan mis necesidades individuales, es el comienzo de una vieja estrategia diseñada por el imperio para derrocar revoluciones. Y si eso llegara a ocurrir, qué quedará para nuestros hijos, sus hijos y las generaciones de cubanos que por la simple culpa de no haber nacido, no podrán disfrutar de la Cuba que hoy tenemos... Porque sí, tenemos necesidades, que las tienen millones de personas aún en los países más desarrollados; pero tenemos dignidad, decoro y orgullo de ser cubanos. Eso, nos distingue en todo el mundo.
 
 
#87 Annarelys 10-03-2015 10:24
uaoooo esas noches de haloweyn en cuba serian genial
 
 
#86 Yuyu 14-01-2015 17:47
No creo que Vladia se ahogue en su propia salsa como dice Negracubana simplemente no piensa lo mismo que usted.
Ustedes suelen abogar por la diversidad de criterios, el escuchar al otro, tener diferentes puntos de vista, pero cuando estos no concuerdan con los suyos no los admiten.
 
 
#85 yune 10-12-2014 11:49
es una lastima que en nuestro país no se mantenga esa cultura pues ese es un día de disfraces donde todos la pasmos muy bien aunque me alegro que la PMM haga todo lo posible por mantenerla pues estuvo muy bonita la fiesta en la Rumba Varadero
 
 
#84 markriver 04-12-2014 14:47
Puede ser que haya costumbres de algunas culturas que se vayan adoptando en otros lugares. Pudiera estar surgiendo algo así como una universalizació n de determinados rasgos culturales.
 
 
#83 Dago 20-11-2014 21:01
HURRAAAAA...HUR RRRRAAAAA POR LA CAMARADA BOBADILLOSKY... KONIEC.
 
 
#82 Navegator 16-11-2014 16:31
Que feos todo el mundo......
 

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