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Martes, 29 Abril 2014 10:31

Yosvani Peraza, confesiones del pelotero más fornido de Cuba

Escrito por  Y. Masó / M. Gómez. PanamericanWorld
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El pelotero cubano Yosvani Peraza Marín impresiona por muchas cosas sobre un terreno de juego: en primer lugar por su físico; pero, más allá de los músculos, el pinareño resalta por la entrega y la fuerza con que juega cada partido.

Cubasí reproduce la entrevista que el sitio panamericanworld.com realizara al pelotero cubano Yosvani Peraza.

 

Quién llegue a la localidad de San Juan y Martínez, en la occidental provincia de Pinar del Río, y pregunte por el hijo de Euladio Peraza y Caridad Marín no recibirá más respuesta que: ¡ah…ese es el Gordo! Sucede que Yosvani Peraza Marín, el jugador más fornido que participa en la Serie Nacional cubana de béisbol, es un orgullo para su tierra natal.

 

Con 35 años y más de 135 kilogramos de peso corporal, Peraza ya prácticamente no defiende la receptoría, sino que su función principal es la de bateador designado. La velocidad nunca ha sido lo suyo y con el paso del tiempo incluso ha disminuido más, pero la fuerza en su swing sigue estando presente. Por tanto, los jardineros, cuando llega su turno a la ofensiva, prefieren pegarse a la cerca, porque saben que de esa manera tendrán más posibilidades de alcanzar las fortísimas líneas que salen del bate de un jugador que ya ha disparado 249 jonrones en Series Nacionales, por lo que ocupa el decimonoveno puesto en la historia en este departamento. En 2014, por primera vez en su ya extensa carrera, ganó el derby de cuadrangulares del Juego de las Estrellas.

 

Peraza ha sido figura clave en los éxitos alcanzados por Pinar del Río en los últimos quince años. En ese lapso, él ha ganado tres campeonatos, entre ellos el más reciente, en la 53 Serie Nacional, cuando los pinareños, conducidos por Alfonso Urquiola, obtuvieron su décimo título en la historia, al superar en el playoff final a Matanzas, en seis partidos.

 

Fiel a la máxima de que en la confianza en sí mismo radica el éxito de cualquier profesión, Peraza sale al terreno dispuesto a rendir al máximo y aunque muchos alegan que sus mejores tiempos quedaron en el pasado, quiere continuar demostrando que, con el madero en la mano, pocos impresionan más que él.

 

Los tíos paternos fueron los primeros que influyeron para que Peraza se acercara a los terrenos donde se practicaba béisbol. A finales de la década del ochenta del siglo pasado Pinar del Río vivía uno de sus momentos de más esplendor en la pelota y el niño soñaba con seguir los pasos de Omar Linares, su ídolo deportivo.

 

¿Cuáles fueron sus inicios en el béisbol?

 

Siempre me gustó el juego y a los 11 años comencé a asistir al estadio “Rubén Martínez” de mi municipio natal. Fue Mario Pedroso, ya fallecido, mi primer entrenador.

 

El “Yope”, como lo llaman sus amigos, fue captado de inmediato para la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) “Ormani Arenado Llonch” de Pinar del Río y en esta etapa alcanzó dos subtítulos nacionales. Luego vinieron los años juveniles, en los que muchos vieron a Peraza como una de las mayores promesas del béisbol cubano.

 

¿Cómo recuerda ese período en las categorías infantil-juvenil?

 

Con mucho orgullo. En esos años integré el equipo Cuba que fue campeón mundial de la categoría 15-16 en Brasil, en 1995, y luego también jugué con la selección nacional juvenil que ganó el Mundial desarrollado en Santi Spíritus, en 1996. Además en mi último año en la categoría júnior fui seleccionado el atleta más destacado.

 

¿Por qué cree que demoró tanto para convertirse en receptor titular del equipo Pinar del Río?

 

Creo que llegué cuando aún estaban jugadores de mucho oficio como Yosvani Madera o Lázaro Arturo Castro y era muy difícil discutirles la titularidad. Además, tampoco tuve muchas oportunidades. Creo que a ningún pelotero le hace bien pasar tanto tiempo en el banco.

La temporada de 1998 marcó el debut de Peraza, quien solo tenía 18 años, en las Series Nacionales. Su primer juego fue para el olvido, porque apenas pudo hacer contacto con la pelota y tomó cuatro ponches. Todavía tenía mucho que aprender aunque, en realidad, su adaptación al nivel del principal torneo deportivo en Cuba fue muy rápido.

 

¿Qué personas han influido en su mecánica de bateo?

 

Luis Giraldo Casanova fue muy importante, ya que me ayudó a trabajar en los errores tácticos, a ser selectivo en los lanzamientos y a no estar tan ansioso en el cajón de bateo. Gracias a estos consejos logro conectar con tanta fuerza. No salgo a buscar una conexión grande, solo me preparo para pegarle a la bola.

 

¿Cómo recuerda la primera vez que jugó con el equipo nacional cubano, en 2007?

 

Fue una experiencia muy grande. No todas las personas pueden representar a su país en un Campeonato Mundial y, aunque terminamos en el segundo lugar, al perder con Estados Unidos en la final, tengo gratos recuerdos de ese torneo.

 

Peraza integró la preselección que se preparó para la última incursión del béisbol en Juegos Olímpicos, en la cita de Beijing, en 2008. Todos esperaban que el pinareño integrara el equipo; pero, sorpresivamente, el cuerpo técnico, encabezado por Antonio Pacheco, decidió dejarlo fuera.

 

¿Cree que fueron injustos con eliminarlo de la selección olímpica?


Considero que no fueron honestos conmigo. Algunos dicen que rendí muy poco en el torneo preparatorio de Holanda, pero la verdad es que ni siquiera tuve chances de demostrar nada. Una mañana dijeron que regresaba a Cuba y sin más explicación debí hacerlo.


La temporada 2008-2009 ha sido la más importante para Peraza, porque en la 48 Serie disparó 23 jonrones, terminó con un promedio de 329 y empujó 68 carreras. Estos formidables números influyeron en que el pinareño fuera nuevamente convocado para la selección nacional que participó en el III Clásico Mundial, en marzo de 2009.

 

En aquel torneo los cubanos fueron ubicados en el grupo organizado por México. Después de un cómodo triunfo inicial, el equipo necesitaba derrotar a Australia para garantizar el avance a la segunda fase; sin embargo, los australianos llegaron a las postrimerías del partido con ventaja de una carrera.

 

Los cubanos estaban contra la pared, pero situaron a un corredor en la primera base, en el octavo inning. En ese momento, el director Higinio Vélez no lo pensó dos veces para traer a Peraza como bateador emergente. Aquella fue una sabia decisión. El relevista australiano lanzó una recta baja, Peraza le hizo un violento swing y rápidamente la pelota desapareció tras la cerca del jardín izquierdo. Cuba ganó el partido y Peraza consolidó su fama de slugger.

 

El II Clásico Mundial marcó su trayectoria deportiva, aunque Cuba no hizo un buen papel al final. ¿Cómo quedó en su memoria ese certamen?

 

Guardo ese evento como algo grande en mi trayectoria deportiva. Todo pelotero cubano quiere medirse con jugadores profesionales. Tuve la oportunidad de jugar como bateador designado. Nunca olvidaré el jonrón frente a Australia que decidió el juego para pasar a la segunda ronda.

 

Después del II Clásico Mundial, Peraza atravesó por uno de sus peores momentos: un accidente automovilístico lo obligó a entrar al quirófano y le hizo perder gran parte de la siguiente temporada; pero regresó con nuevos bríos para la edición 50 de la Serie Nacional, en 2010-2011.

 

¿El título nacional con Pinar del Río en la 50 Serie fue el más disfrutado?

 

 Lo recuerdo primero con alegría, porque el equipo se comportó a gran altura en toda la etapa clasificatoria y también con algo de tristeza, ya que en la campaña anterior había sufrido un accidente de tránsito y fui intervenido quirúrgicamente en uno de los dedos de la mano izquierda. Esto imposibilitó que tuviera un mejor resultado.

 

¿Cómo valora el nivel actual del béisbol cubano?

 

El béisbol se ha ido perfeccionando. La Serie Nacional llegó a una etapa superior. Hay que buscar nuevas formas competitivas, pero creo que el béisbol cubano sigue estando en la elite mundial. Solo queda seguir trabajando, porque calidad sobra.

 

¿Cree que la nueva ley de contratación a los atletas sea una de esas formas?

 

Sin dudas. La Serie Nacional ha llegado a un nivel en el que es necesario buscar un mayor fogueo internacional y la oportunidad de jugar en ligas foráneas es buena. Nuestros peloteros tienen calidad y, además, nos ayudará económicamente.¿Cuáles son sus ambiciones?

 

Mira, es bien sencillo: quiero sobrepasar la marca de 270 jonrones y seguir brindando espectáculo al pueblo cubano.

 

Yosvani Peraza Marín impresiona por muchas cosas sobre un terreno de juego: en primer lugar por su físico; pero, más allá de los músculos, el pinareño resalta por la entrega y la fuerza con que juega cada partido. A pesar de las lesiones y de la edad aún no piensa en el retiro. Esa decisión de seguro la agradecen todos los fanáticos del béisbol cubano.

 

Tomado de: http://www.panamericanworld.com/es/articulo/entrevista-yosvani-peraza-confesiones-del-pelotero-mas-fornido-de-cuba

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Comentarios  

 
#7 Kiyanis 26-06-2014 18:22
Peraza,pase lo que pase es y será uno de los mejores jugadores de Cuba a pesar de su lesion y de serparticipante en la olimpiada.
 
 
#6 cubano-cubano 30-04-2014 05:21
Por desgracia y suerte , a Peraza lo dejo fuera de la olimpiada, Pacheco, y no otro, si no,hay mi madre , otra mas para el fuego.
 
 
#5 cubano-cubano 30-04-2014 05:21
Por desgracia y suerte , a Peraza lo dejo fuera de la olimpiada, Pacheco, y no otro, si no,hay mi madre , otra mas para el fuego.
 
 
#4 Carlosglez 29-04-2014 14:24
Si así es Francisco Rojas y de hecho estuvo muy bien al bate este año muy, pero que muy oportuno.
 
 
#3 Carlosglez 29-04-2014 14:24
Si así es Francisco Rojas y de hecho estuvo muy bien al bate este año muy, pero que muy oportuno.
 
 
#2 Francisco Rojas 29-04-2014 13:25
El jugador de beisbol mas fornido de Cuba se llama Leris Aguilera
 
 
#1 Francisco Rojas 29-04-2014 13:25
El jugador de beisbol mas fornido de Cuba se llama Leris Aguilera
 

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