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Martes, 22 Abril 2014 05:30

Con sus flores favoritas, miles dan el último adiós a García Márquez

Escrito por  Reuters
En la imagen del 21 de abril, unas mujeres vuelan pétalos de rosas amarillas sobre la urna que contiene las cenizas de García Márquez, en el acto celebrado en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana. En la imagen del 21 de abril, unas mujeres vuelan pétalos de rosas amarillas sobre la urna que contiene las cenizas de García Márquez, en el acto celebrado en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana. Foto: Edgard Garrido/REUTERS

Con lágrimas y flores amarillas, miles de conmovidos lectores del colombiano Gabriel García Márquez acudieron el lunes a despedirse para siempre del escritor al Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana, donde se colocaron sus cenizas.

García Márquez, Premio Nobel de Literatura en 1982 y una de las mayores figuras de las letras hispanas, falleció el jueves en Ciudad de México a los 87 años, poco más de una semana después de haber sido dado de alta de un cuadro de neumonía y de infección en las vías urinarias.

Adorado por sus lectores y colegas, el autor de "Cien años de soledad" y "Crónica de una muerte anunciada" fusionó con maestría lo cotidiano con lo irreal, dándole altura universal al realismo mágico y vendiendo millones de libros en el mundo.

"Vengo porque siempre quise decirle lo importante que era, y por pena y por verlo tan grande, nunca se lo hice saber, ni siquiera por carta", dijo con lágrimas en los ojos Monserrat Paredes, una bióloga de 27 años, mientras hacía una enorme cola para entrar en el majestuoso edificio.

Como Paredes, muchos otros llevaban flores amarillas, las favoritas de García Márquez. Otros cargaban ejemplares de sus novelas o alzaban carteles que decían "Gabo vive", y algunos mostraban caricaturas del escritor.

"Fue una gran inspiración. No somos cien, somos miles a los que nos dejó su enseñanza (...) Él ya era una leyenda y así lo tenemos que recordar", dijo Yoali Benavides, una estudiante de 18 años.

Fuera del edificio, acordonado por las fuerzas de seguridad, la televisión local mostraba cómo cientos de admiradores cantaban y bailaban a la espera de poder entrar a presentar sus respetos, pese al calor, el viento y la lluvia.

"Somos un pueblo que lo queremos y lo vamos a extrañar", dijo Brisa Guerrero, una historiadora de 27 años, fuera del Palacio.

En el mismo lugar de Frida y Fuentes

Poco antes de la entrada principal al Palacio fue colocada una foto gigante en blanco y negro del escritor sonriente.

Dentro del recinto, junto a las cenizas, enormes ramos de rosas y otras flores amarillas contrastaban con la solemnidad de la guardia que familiares, intelectuales y amigos montaron por turnos al lado de la urna.

"Ha partido un grande, un hombre verdaderamente grande, pero se queda con nosotros su obra", dijo el presidente de México, Enrique Peña Nieto, quien encabezó el acto junto con su homólogo de Colombia, Juan Manuel Santos.

Santos, quien viajó específicamente a México para el acto, dijo por su parte que García Márquez fue "más que colombiano, incorporó en sus obras la esencia misma del ser latinoamericano y muy especialmente del ser Caribe".

Al finalizar los discursos, algunos asistentes arrojaron al aire figuras de papel de mariposas amarillas, como las que en "Cien años de soledad" seguían por todas partes al personaje Mauricio Babilonia.

En las afueras del Palacio también fueron echadas al aire miles de esas mariposas en honor del autor, quien comenzó a coquetear con las letras como periodista, profesión que influyó en su obra como cuentista y novelista.

Las cenizas de "Gabo", como lo llamaban cariñosamente sus amigos y sus fanáticos, fueron trasladadas desde su casa, en el sur de la ciudad, hasta el Palacio de Bellas Artes en el centro histórico, donde en 1954 fue velada la pintora Frida Kahlo y en 2012 su amigo, el escritor mexicano Carlos Fuentes.

La esposa del escritor durante más de medio siglo, Mercedes Barcha, y sus hijos Gonzalo y Rodrigo, no habían decidido aún si las cenizas de García Márquez se quedarán en México o serán trasladadas a Colombia, dijo el director del estatal Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar.

El alcalde de Aracataca, su pueblo natal y fuente de inspiración de Macondo, escenario de "Cien años de soledad", pidió la semana pasada que los restos descansen allí.

García Márquez apareció públicamente por última vez el 6 de marzo, el día de su cumpleaños, cuando salió a saludar a quienes estaban afuera de su casa y le cantaron "Las mañanitas". Llevaba un traje gris y una rosa amarilla en el ojal.

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Modificado por última vez en Miércoles, 23 Abril 2014 15:54

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