jueves, 21 junio 2018, 23:25
Domingo, 09 Marzo 2014 18:55

El Soto y la varilla alta en diversas latitudes

Escrito por  Harold Iglesias Manresa, especial para Cubasí
Valora este artículo
(1 Voto)

 

Está siendo fiel a las enseñanzas dejadas por su mentor José Godoy: “Debes ser un buen saltador y por encima de eso un hombre de principios”, solía decirle el avezado entrenador a su pupilo Javier Sotomayor (Limonar-Matanzas, 13 de octubre de 1967).

 

Hoy, en su honor, el plusmarquista universal cubano en salto de altura ha materializado un proyecto conocido como Festival de saltos José Godoy in Memorian, el cual persigue como objetivo esencial avizorar posibles talentos y potenciar su ingreso a las preselecciones nacionales de la categoría cadete. Eso en materia de intención, pues hasta la fecha, en tres ediciones solo se ha podido captar a un muchacho.

 

 

De cualquier manera el Soto, acostumbrado a poner la varilla alta en cualquier latitud había generado una gran expectativa, desempolvado los gritos ahogados y emociones de muchos, alertado a sus rivales de antaño, e incluso, desviado un poco la atención que sobre la Arena Ergo polaca existe actualmente, pues el ruso Iván Ukhov y el catarí Mutaz Essa Barshim de seguro intentarán destrozar los míticos 2.43 que desde el 4 de marzo de 1989 en Budapest, gozan del sello de plusmarca universal absoluta bajo techo. ¿La causa?

 

 

Sencillo decidió volver a saltar. Tembló entonces el italiano Marco Segatel, dueño del 2.04 metros que clasifica como cota del orbe en la categoría de mayores de 45 años. Más aún por el hecho de que el jueves con tan solo tres pasos de carrera de impulso, el Rey de las Alturas jugó con el listón sobre 1.85. Pero justo ahí el destino le hizo una mala jugada: “Llevaba años sin saltar, y los últimos meses sin correr incluso. A principios de febrero retomé el trote, pensando sobre todo en no sufrir ninguna lesión en el tren inferior y ya vez, reapareció una añeja molestia en mi hombro izquierdo. Esos intentos los realicé muy cómodo. De no haberme lastimado hubiera podido desafiar los 1.95-2.00 metros”, sentenció con total naturalidad.

 

 

Todos acudimos al Este a la caza de otra hazaña del merecedor del príncipe de Asturias en 1993, y de esos pocos atletas capaces de en una misma temporada, el mencionado 1989, establecer límites tanto en superficie techada como al aire libre. Entonces el Soto rubricó los 2.43 de Budapest, y luego en San Juan, Puerto Rico, el 29 de julio acarició una nube situada a 2.44.

 

 

 

 

Pero la intuición y sed periodística pocas veces falla y la pequeña de 13 años Isis Kaila Guerra le arrancó los aplausos a todos. Soltura, concentración, palmas y buena técnica de ataque al listón le confirieron a la muchachita esos 1.70 insospechados para su edad. Incluso la talentosa atleta del municipio Plaza de la Revolución desafió los 1.73. El firmamento sabatino y las miradas de muchos técnicos de ahora en lo adelante la tendrán en cuenta. Tal fue la notoriedad de su brinco que entre las actuales preseleccionadas cadetes frisar los 1.74-1.80 constituyen palabras mayores.

 

 

De vuelta al Soto, este accedió a ofrecer su perspectiva sobre el resurgir de la altura, la cercanía a sus récords y otras cuestiones a Cubasí:

 

 

Más de una década sin esos saltos de relieve y ahora un resurgir con tres exponentes sobre 2.40. ¿A qué atribuyes este despertar?

 

Ciertamente después de más de una década coinciden el ruso Iván Ukhov (2.42 bajo techo), el catarí Barshim y el ucraniano Bhodan Bondarenko, ambos con 2.41 al aire libre. Los dos primeros son los que mayores perspectivas de poner en peligro el récord tienen en mi opinión. Ukhov desde hace tres o cuatro temporadas invernales ha mantenido estabilidad de registros y un análisis histórico arroja que la media para alcanzar resultados cimeros oscila entre los 24-25 años. Ukhov tiene 27. Claro, esto no siempre se cumple al pie de la letra, por ejemplo el alemán Carlo Thränhardt se elevó sobre 2.42 con 31 abriles. Barshim y Bondarenko combinan juventud, físico, talento y técnica depurada.

 

¿En peligro tu récord entonces?

 

Pronóstico difícil y reservado ese. Una temporada estable no implica necesariamente el récord. En lo personal superé la varilla diez veces sobre los 2.40 en 1994 (incluidos dos registros de 2.41 y otro de 2.42) y de plusmarca nada. Hoy considero que aún falta para superar los 2.45. Es cierto que Ukhov recién superó 2.42, pero dos centímetros pueden parecer inmensos cuando se conjugan la presión, el volumen de ejecuciones…

 

 

¿Por qué el declive de la altura cubana?

 

Ausencia de talento, no hemos descubierto ningún atleta en los últimos tiempos con esas condiciones naturales y otros han quedado fuera de esa línea de desarrollo y consecutividad por causa de restricciones, siendo la escasa matrícula una de esas limitantes. Se necesita material para trabajar, ampliar el espectro y buscar que se inclinen por la altura en lugar del triple y la longitud.

 

Por lo general en las provincias, cuando transitan por la categoría infantil los muchachos prefieren la velocidad y las otras dos pruebas de salto antes mencionadas.

 

En lo particular considero que la altura y la pértiga son más técnicas y eso limita un poco a los noveles en su práctica. Los exponentes de estos dos eventos no suelen ser muy rápidos ni se desdoblan.

 

 

¿Ejecuciones de sumo placer?

 

Sobre pista cubierta los 2.43 del 4 de marzo de 1989 en Budapest. Celebré los 25 cumpleaños de ese tope universal, y al aire libre a pesar de no ser un salto de plusmarca mundial los 2.40 de Stuttgart 1993. Extraoficialmente creo que le saqué casi diez centímetros a la varilla. La considero mi mejor ejecución.

 

 

¿Ligado de forma permanente a las alturas?

 

No puedo desvincularme. Sufrí cuando me retiré del deporte activo. Hasta el año pasado por mi quehacer en la federación me mantenía muy vinculado, no solo a la altura, al atletismo en sentido general. Hoy lo sigo, como perro de presa sencillamente porque me apasiona.

 

Sentencia del Soto. En lo personal creo que no será Polonia el escenario de la nueva primacía en pista cubierta. Si bien es cierto que en la clasificatoria los atletas no se exigen al máximo, también constituye un medidor el hecho de que ninguno de los ocho clasificados rebasó los 2.28. A continuación les dejamos la relación de los ocho agraciados finalistas:

 

Andriy Protsenko (UKR-2.28)        

 

Daniil Tsyplakov       (RUS-2.28)   

 

Michael Mason (CAN-2.28)  

 

Mutaz Essa Barshim (QAT-2.28)

 

Guowei Zhang (CHN-2.28 SB)

 

Erik Kynard (USA-2.28)

 

Marco Fassinotti (ITA-2.25)

 

Ivan Ukhov (RUS-2.25)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Visto 1330 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar