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Viernes, 29 Noviembre 2013 06:00

Miami: Los embustes de Mario

Escrito por  Nicanor León Cotayo
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Familiares de víctimas de las deportaciones acusan al congresista republicano Mario Díaz-Balart por los retrasos en la reforma migratoria Familiares de víctimas de las deportaciones acusan al congresista republicano Mario Díaz-Balart por los retrasos en la reforma migratoria Diario las Américas

Este miércoles hubo una airada manifestación en Miami que dirigió sus principales flechazos hacia el congresista republicano Mario Díaz-Balart, a quien califican de farsante en el tema de la reforma migratoria.

Sucedió en el área de Byscaine Boulevard, donde una líder de la agrupación United Families, María Bilbao, declaró a la prensa: Díaz-Balart asegura que nos está apoyando desde hace cinco años, «pero nunca lo hemos visto».

Luego añadió: Los republicanos tienen que entender que «si la reforma no pasa», ellos quedarán como culpables y sufrirán las consecuencias en las elecciones.

Diario Las Américas dijo que los manifestantes hispanos de Byscaine Boulevard demostraron que una gran parte no tendrá mucho que celebrar el Día de Acción de Gracias «pues en sus casas habrá sillas vacías a causa de las deportaciones».

La publicación valoró a esa movilización callejera como una singular protesta a la que acompañaron grandes fotos del malmirado congresista Mario Díaz-Balart, a manera de reclamo al Partido Republicano por su falta de atención a la reforma migratoria.

«¡Dennos algo que agradecer!», fue la consigna central que encabezó el masivo mitin donde también censuraron la postura del legislador antes mencionado.

Según reporteros de Diario Las Américas que cubrieron la actividad, algunos de los participantes acusaron a Díaz-Balart de «falta de liderazgo y de no tener el coraje» para apoyar a los inmigrantes.

Otros denunciaron la existencia de amigos que desde hace mucho tiempo no pueden ver a sus familiares por la separación forzada que les han impuesto masivas deportaciones.

Además recordaron las ocasiones en que han sido brutalmente expulsados de las oficinas de Mario cuando se manifestaban pacíficamente en defensa de la reforma.

Bastante mal nos reciben allí, «si no eres votante, no te atienden ni te dejan entrar», aseguró la líder comunitaria María Bilbao.

Grupos independientes han dicho en Washington que ya son más de dos millones las personas deportadas a lo largo de la actual administración de Obama.

Mario ha declarado a The Washington Post que «si no logramos en los primeros meses (la reforma migratoria), entonces está claramente muerta».

¿Quién es el menor de los Díaz-Balart? Sus antecedentes delictivos en la política de Miami y Washington son tan abultados que serían necesarios varios artículos para reseñarlos.

Por ejemplo, ha guardado hermético silencio respecto a las causas que propiciaron en 2010 la renuncia de su hermano Lincoln a la Cámara de Representantes.

El 11 de julio de 2011, el blog Escándalos en Miami dijo que el motivo no fue «para dedicarse enteramente a la lucha contra la dictadura castrista». Lo apartó la corrupción.

A principios de 2006 el sitio Newsgroups Derkeiler denunció que Mario aceptó 10 000 dólares de un fondo del exlíder republicano de la Cámara Baja, Tom Delay, «implicado en un enorme escándalo por corrupción».

El sitio agregó que los hermanos Díaz-Balart, mediante artimañas, le hicieron llegar otros 5 000 dólares a quien como Delay abandonó su escaño «bajo acusaciones de corrupción, lavado de dinero y financiamiento ilegal electoral».

Mario, durante años, fue un socio íntimo y público del excongresista republicano David Rivera, hoy una de las máximas expresiones de lo peor del Congreso de Estados Unidos.

Entonces no sorprende que haya traicionado las supuestas promesas que hizo de echar pie en tierra junto a la gente humilde que lucha allí por una reforma migratoria.

Otro embuste entre los numerosos que encorvan los hombros de su moral política.

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