domingo, 24 junio 2018, 10:41
Jueves, 17 Octubre 2013 06:08

Kristell Almazán: «Somos una gran familia, de eso habla esta telenovela»

Escrito por  Yuris Nórido / Cubasí
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El el primer rol protagonista de Almazán. El el primer rol protagonista de Almazán. FOTO: RAÚL PUPO, JUVENTUD REBELDE

El protagonista de Tierras de fuego cree que la serie gusta porque defiende una idea de unidad y amor a la tierra. «Ese cariño es más fuerte que las desavenencias» —dice en entrevista con Cubasí.

 

Kristell Almazán se ve por la televisión, estudia sus escenas en la telenovela de turno, y a veces se gusta y a veces no tanto. «Eso siempre pasa, uno suele ser muy crítico con uno mismo. Hay momentos en que me siento satisfecho con mi actuación, en otras me digo: debí haberlo hecho de otra manera. Pero ya no hay caso, supongo que lo más importante es que me esforcé y trabajé en serio».


Kristell es un actor joven, ya había protagonizado un serial de aventuras (Los tres Villalobos) y había formado parte del elenco de algunas teleseries y teleplays. Pero Tierras de fuego (Cubavisión; lunes, miércoles y viernes, 9:00 p.m.) es su debut como personaje principal de una telenovela. «Imagínate la responsabilidad que asumí. Estoy en la mira de todo el mundo, no dejo de sentirme un poco presionado, nervioso».


Si se siente nervioso lo disimula bastante bien, porque en su apartamento en el centro de La Habana nos recibe con una naturalidad y una seguridad que preludian un buen diálogo. No posa de galán seductor ni de actor emcumbrado. Sentado cómodamente en su butaca («¿puedo poner los pies sobre la mesita?»), Kristell Almazán parece un hombre común y corriente, amable y conversador.


—¿Tienes que ver algo con tu personaje? ¿Has vivido alguna vez en el campo?


—La verdad es que desde el punto de vista vivencial tengo que ver muy poco, para no decir que nada. Yo crecí en Camagüey, en la ciudad misma. Delante de mi casa lo que había era calle, nunca vi ni una mata. Lo más cercano al campo que yo conocí en mi infancia fueron los carretones halados por caballos. Mi contacto más directo con el campo eran mis viajes a las presas cercanas a la ciudad, nada más. Así que mi personaje y yo hemos tenido caminos muy distintos.


—¿Significa entonces que no te pareces en nada a Ignacio?


—No he dicho eso. Puntos de contacto sí tengo con él. Todos los personajes que uno intepreta tienen algo que ver con uno, aunque hay quién dice lo contrario. Para hacer un personaje tienes que acercarlo a tu experiencia personal, o buscar afinidades... Siempre las hay. Con Ignacio comparto esa sensación de desarraigo, eso que siente la persona que se va de su lugar «natural». Yo lo he sentido algunas veces en mi vida.


—¿Tratas de que tu personaje se parezca a ti?


—Más bien trato de parecerme a mi personaje. Pero el personaje termina pareciéndose a mí, porque yo soy el que lo intepreta. El personaje primero es una idea, yo soy una persona concreta, con características definidas, con maneras. Hay que buscar el equilibrio. Es un proceso que se las trae...

 

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—¿Cómo llegaste a la telenovela?


—A través del director, Miguel Sosa. Yo estimo mucho a Miguel Sosa. Como todo el mundo, es un hombre con virtudes y defectos, pero establecimos una buena comunicación. Yo estaba en el extranjero y él me contactó y me propuso trabajar en la telenovela, nos comunicábamos por correo electrónico. Cuando regresé la cosa fue tomando cuerpo.


—¿Sabías que ibas a ser el protagonista?


—Al principio no. Ese es un asunto del que prefiero no hablar mucho...


—¿Por qué? ¿Hubo problemas, conflictos?


—Yo solo te digo que la decisión de un reparto debe venir del director, él siempre debe tener la voz cantante. Francamente, no me queda claro si yo estaba preparado para el papel. Yo me lancé, de atrevido. Pensé que iba a comer pan de piquitos. Pero me di cuenta de que nada es tan sencillo. Hacer un personaje importante tiene sus demandas. El arte requiere de mucho sacrificio.


—Por lo que veo, no te resultó fácil asumir el rol.


—Va más allá de la capacidad, son circunstancias. En algunos momentos experimenté un choque. Te metes dentro del personaje, empiezas a sentir sus conflictos. Viví momentos extremos, que me cargaron mucho. No te lo voy a negar: fue difícil.


—¿Y estás satisfecho con los resultados?


—Ya te digo: más o menos. A veces me veo bien, a veces no me gusto. Pero ya no es para estar evaluando, ¿para qué?


—¿Y cómo te ha acogido el público? ¿Qué te dicen en la calle cuando te reconocen?


—Habría que ver, pero mi experiencia es muy positiva. Todo el que me para en la calle me habla bien, parece que les gusto. Algunos incluso bromean conmigo: «¿Con cuál de las dos te vas a quedar?»


—¿Les dices?


—Claro que no, que sigan viendo la telenovela. Claro, es una telenovela, la gente más o menos sabe por dónde irán los tiros.


—Voy a ser ahora «abogado del diablo». Algunos dicen que los campesinos (los guajiros) de la telenovela no se parecen a los de verdad...


—Bueno, yo no soy campesino, no podría tener la última palabra en ese debate. Yo nunca he trabajado la tierra, no he arado con bueyes. Para decir eso con absoluto convencimiento tendría que haber sentido alguna vez ese amor por la tierra, esa comunión con el aire limpio, con los sonidos del campo... Yo, francamente, no tengo una idea definitiva de cómo son los campesinos cubanos. No obstante, a mí me parece que la telenovela está bien balanceada, como corresponde a un producto como ese. Ni muy acá ni muy allá, esta es una propuesta de ficción, que sigue determinadas pautas. De todas formas, ese debate me parece bastante superficial. En este país ya hay un «hibridaje» bastante consolidado. Vas por la calle y es difícil decir quién es habanero y quién es del campo. Las modas, las maneras de vestirse y comportarse ya son bastante uniformes. Hay quién dice: los guajiros no viven tan bien como los de la telenovela. Yo les digo: algunos no, pero otros viven mejor que nuestros personajes y mucha gente de la ciudad... y en medio del monte.

 

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—Según los estudios de teleaudiencia, la telenovela gusta, ¿a qué lo atribuyes?


—Primero a que es una telenovela típica. Pero hay algo más: aquí hablamos de una idea de unidad que la gente necesita. Somos una gran familia, de eso habla la telenovela. Ese cariño es mucho más fuerte que las desavenencias puntuales. Los hermanos se fajan, pero siguen queriéndose. Hay una familiaridad que incluso pudiera parecer excesiva, pero es la nuestra. La gente se siente identificada.


—Hay quien ha afirmado que con esta novela se quiere dar un mensaje: «guajiro, regresa a tu tierra».


—La gente siempre está buscando mensajes implícitos, la quinta pata del gato. La telenovela está dirigida al gran público. Siempre habrá un «espectador crítico» que buscará —y encontrará— muchos «mensajes». Bueno, de eso se trata también el arte. Pero yo creo que el centro de esta propuesta está fundamentalmente en la preservación de eso que llamamos «cubanía», en la fuerza de la familia, en el cariño a la tierra...


—¿Hablaste con campesinos a la hora de preparar el personaje?


—La verdad es que no. Pero hablé con gente capaz y que me quiere. Me dieron pautas que aproveché. Me interesaba recrear un personaje verosímil, que no fuera una caricatura...


—¿Y has hablado con campesinos después de grabar la telenovela?


—Sí, y lucen satisfechos con mi trabajo.


—Después de estar tanto tiempo trabajando en un proyecto como este, ¿qué crees que necesita la telenovela cubana para consolidarse?


—Oh, esa pregunta es demasiado grande para mí. Yo supongo que haya muchas personas más calificadas que yo para dar una respuesta. Yo tengo una idea, pero no estoy seguro de cuán acertada sea. Yo pienso que hay serios problemas de producción, que tienen que ver directamente con el delicado asunto de la inversión y las «ganancias». Creo que hay que asumir la telenovela como lo que es, como un producto. Y para eso hay que crear espacios alternativos de producción, esquemas un poco más abiertos. También es necesario potenciar espacios de confrontación con los públicos, asumir que cada telenovela es una obra que tiene que «vender». Hacer telenovelas es toda una industria, hay un dinero que se está invirtiendo, hay que asegurarse de que se invierta bien porque le está costando al país. La burocracia y la inmovilidad de algunas estructuras hacen mucho daño... Pero te repito: ¿quién soy yo para dar consejos?


—Una última pregunta, la de rigor: ¿cuáles son tus planes futuros?


—Yo ahora me estoy tomando un tiempo. Es un tiempo de reconocimiento, de reflexión. Más adelante quisiera hacer teatro, pero tengo que estudiar muy bien el panorama. Te lo confieso: me da un poco de miedo, es un mundo que me atrae, pero también me atemoriza. Vamos a ver si algún director de teatro quiere contratarme.    

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Desde hace un buen tiempo los mecanismos de producción no pueden satisfacer tantas demandas. El resultado es que en pocas oportunidades la gente se pone de acuerdo a la hora de evaluar un producto.

¿Quo vadis? Tal duda me asalta cada lunes, miércoles y viernes cuando camino por las Tierras de Fuego que ahora propone Cubavisión, el canal de la familia cubana.

Comentarios  

 
#32 Marlies 18-12-2013 12:36
Me encantas, el personaje en la telenovela de guajiro te queda precioso, sigue como vas y tendras muchos éxitos
 
 
#31 yaye 17-11-2013 18:22
no sé que le ven de asombro a que un cooperativista en cuba viva como viven los actores en la novela,no creo que hayan exagerado, pienso que se quedaron chiquito eso es por experiencia propia.lo demás hay que verlo como tv,yo creo que todos han echo un buen trabajo y nos entretiene a mí en lo particular ¨no me la pierdo¨así q no critiquen más
 
 
#30 camila 17-11-2013 12:15
Para Kristell : lindo,lindo,lin do,extremadamen te lindo y trabajas excelentemente . Te adoramos.
 
 
#29 yainiby 28-10-2013 14:39
A mi me gusta la novela, tiene actores muy buenos. Para mi Delia es una actriz excelente actúa muy bien en la novela, igual que Paula Rosa, me gustan todas las actuaciones en general. Es más, la actuación de Ernesto de tan bien que hace su papel, por momentos cae mal, te mortifican sus cosas. Ya en una opinión me referí a lo bien que se ven las escenas de los campos, que en otras novelas se centraba la imagen en un pedacito y no se veía nada de siembra. Eso si la escena donde están guataqueando, se la comieron ahí; porque todavía no se lo que guataquean.
Pero bueno; que las criticas sirvan para levantar la cabeza y perfeccionar cada detalle; que poco a poco yo pienso, con el esfuerzo que están teniendo nuestros realizadores nuestra televisión mejore y espero además que se recupere también el espacio de las aventuras a las 7.00 de la noche.
 
 
#28 Guasón 23-10-2013 14:55
Mira que me costaba trabajo entender porque los campos de Cuba no producian, me costaba trabajo entender porque las cooperativas no funcionaron como se querían.
Felicito al colectivo que realizó la telenovelas, fotografió exactamente lo que ocurre en los campos, muchas cosas fuera de su contexto productivo y mucho ........
Si ofendí a alguien, ruego que me disculpen.
 
 
#27 Roberto Matos 22-10-2013 16:43
Con esta es la tercera vez que leo criticas sobre la telenovela Tierras de Fuegos, Pienso que Almazán no es el mejor, pero si uno de los mejores actores del reparto de la novela , en cuanto a aquellos que han criticado fuertemente a la novela respecto a la vestimenta y los equipos electrodomestic os de las viviendas que aparecen en la misma, quisiera aclararles que esa vieja idea del campesino que vestia día y noche la tipica ropa de trabajo y que se conformaba la vida entera con 3 casuelas y 1 fogón de leña quedaron en el pasado, esas ideas solo pueden existir en las mentes de aquellos que nunca han ido al campo o de los que salieron de él ya más de 20 años y nunca han vuelto. Creo que el director recreo muy bien el entorno de los campesino, aunque considero que la trama de la novela podría haber quedado mejor, algo más tarbajada, estoy satisfecho con esta nueva entraga de la televisión cuban. En otros comentarios he visto como elogian a varios actores pero me gustaria destacar en esta ocación la actuación del ´Pitirre´, que aunque es muy joven, comparte junto con otros muy pocos, la dicha de gozar de la naturaldad y la frescura en su actuación.
 
 
#26 Matanceras-Versaller 22-10-2013 13:14
Si Wilfre Maximo Velazque conductor del NTV y de Telesur y ahora está trabajando en el campo en una finca familiar.
 
 
#25 wilfre 21-10-2013 12:21
alguien ha conocido un guajiro que haya venido a vivir para la habana y luego haya vuelto para el campo,y A TRABAJAR LA TIERRA?
 
 
#24 wilfre 21-10-2013 12:08
algunos de los comentarista conoce algun guajiro que haya venido a vivr para la habana y luego haya querido virar para el campo,nada y nada menos que a trabajar la tierra?,y si de educacion familiar se trata,la actitud de ignacio y sus pdre van contra todo principio,ya que el creo su propia familia y ahora la esta destruyendo y como siempre quien paga es el niño,en fin se podria decir mucho,sin queria entretener al pueblo ,tal vez pero educar o llevar a la reflexion,a si que las actuaciones estan pesimas,y a ignacio habria que ver si no fuera un galan,.....
 
 
#23 Andrés R 20-10-2013 16:36
Kristell ha demostrado que es un buen actor, excelente; lo que veo muy mal en la telenovela es que no refleja el modo de vida de los cooperativistas cubanos, demasiado lujo en las viviendas, el círculo social nada tiene que ver con los de los campos de Cuba que practicamente solo se vende ron a granel y pomos de ron "pepinos", además las personas que lo visitan son guajiros de a caballo que aunque se vistan bien no sueltan el sombrero de guano, pero nada de esto queda para este actor, en lo particular él es muy bueno y en cuanto a Isabel es una de las actices cubanas que más me gusta por su belleza y su nivel de actuación. En sentido general como entretenimiento la novela cumple su objetivo.
 

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