viernes, 24 enero 2020, 21:40
Miércoles, 02 Octubre 2013 01:45

Festival de Música Leo Brouwer, un encuentro de amigos

Escrito por  Elizabeth López Corzo/ Cubasí
Valora este artículo
(2 votos)

“Quien tiene amigos tiene un central”, asegura el gran maestro cubano de la guitarra Leo Brouwer, quien se regocija de poder reunir, gracias a la amistad, a tantos músicos célebres del mundo en el festival...



“Quien tiene amigos tiene un central”, asegura el gran maestro cubano de la guitarra Leo Brouwer, quien se regocija de poder reunir, gracias a la amistad, a tantos músicos célebres del mundo en el festival que lleva su nombre y que por estos días inunda La Habana de un sonido especial.

 

Entre estos buenos amigos, llegó a Cuba después de 25 años, el guitarrista español Paco de Lucía, que este miércoles ofrecerá un concierto único, en el que interpretará algunos de sus temas más populares y otros nuevos, porque “este hombre no cesa en su evolución creativa”, afirmó Brouwer a la prensa.

 

“Paco es una persona introvertida, no dado a los elogios; es mi amigo hace 40 años y eso es un privilegio para mí. En su banda hay un bajista cubano, Alain Pérez, desde hace nueve años, así que si se ha mantenido es porque realmente es muy bueno”, dijo el maestro cubano y agregó que su colega flamenco es uno de los mejores del mundo.

 

Precisamente en el concierto se interpretará una pieza de un ensamble de flamenco y piano, algo extraordinario en dicho género.

 

Brouwer resaltó también entre los invitados extranjeros al venezolano Silfredo Pérez, quien estará celebrando el surgimiento del cuatro, y al vasco Enrike Solinis, cuyo recital oscilará entre lo barroco y lo contemporáneo.

 

Ambos músicos expresaron su tremendo orgullo por tocar en Cuba, además de una notable devoción hacia el maestro Brouwer que significó tanto en el desarrollo de sus carreras musicales.

 

“Estar en un festival como este es una manera de cerrar un ciclo, pues aquí se ve cómo evoluciona la imagen del guitarrista, se rompe esquemas. A veces el público siente un choque cuando un intérprete hace indistintamente música antigua y electrónica, pero al final es algo que agradecen mucho”, comentó Solinis.

 

“Este cambio de ropaje es muy interesante”, señaló Brouwer al referirse a la heterogeneidad intencionada de cada programa del festival en los escenarios.

 

“Algo que siempre hemos mantenido en nuestro festival es la recuperación del patrimonio musical del siglo XVIII, XIX y XX, que no ha salido a la luz. Un ejemplo fue cuando llevamos a la palestra el cuarteto de García Caturla (el Stravinski cubano), después de haber dormido más de 50 años.”

 

Esto es iniciativa, por supuesto, de un artista auténtico, paradigma de la música latinoamericana y universal como lo es Leo Brouwer, quien amén de su celebridad gusta de hacer bromas y sabe cómo expresar de forma diáfana y a cualquier auditorio las complejidades de la creación artística. Con él conversamos brevemente.

 

Esta es la quinta edición del festival, ¿cuál es el secreto para mantener este maridaje de músicas inteligentes con el que se identifica el evento?

 

Es que llevamos muchos años trabajando y conocemos toda esta música. Tengo amigos y ellos vienen a Cuba a proponernos su arte. Este festival ha sido un encuentro de amigos.

 

Durante la conferencia usted habló de sacar a la luz el patrimonio musical que es desconocido en Cuba. ¿Cómo funciona la investigación o la selección de las obras que son interpretadas?

 

Después del Triunfo de la Revolución yo trabajé en la Biblioteca Nacional, donde hay un fondo de cultura excepcional, con obras incunables, medievales, ediciones Príncipe del Renacimiento europeo, que ni siquiera en Europa tienen. Algunas bibliotecas importantes como la de Washington intentaron comprar ese fondo a Cuba y me alegro que la entonces directora de la Biblioteca Nacional no la haya vendido.

 

En la época en que trabaje allí estudié todo lo que proponemos en estos festivales. También hay fondos importantes en el Museo de la Música y en otras instituciones cubanas. Hay que acercarse a ese patrimonio.

 

¿Cómo cree que los músicos asumen esa dicotomía de interpretar obras antiguas y contemporáneas en un mismo concierto?

 

Esa dicotomía existirá siempre. Yo me baso en la ley de contrarios para hacer mi música y para ver la vida. Eso está reflejado en los programas de nuestro festival. ¿Por qué no tocar en el siglo XX como se tocaba en el XVIII? Son los polos lo que me interesan, más que el devenir.

 

¿Esa es la esencia del festival para usted?

 

Para mí sí. Estas son músicas que descubre el hombre. El descubrimiento nunca es decepcionante.

alt

Información adicional

  • Artículo Relacionado:

     

Visto 1360 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar