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Viernes, 23 Agosto 2013 06:24

David Coulthard: La vida ceñida al rugir de los motores (+ FOTOS)

Escrito por  Harold Iglesias Manresa, especial para Cubasí
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David Coulthard en La Habana David Coulthard en La Habana

El otrora piloto escocés de 42 años David Coulthard, quien al parecer ha tenido una vida marcada de hechos insólitos y ceñida al rugir de los engines, visitó Cuba recientemente



Su pasión por la velocidad y los motores comenzó desde niño. Solo así y con una dosis nada despreciable justifica su condición de séptimo escaño histórico en el ranking mundial de Fórmula-1. Se trata del otrora piloto escocés de 42 años David Coulthard, quien al parecer ha tenido una vida marcada de hechos insólitos y ceñida al rugir de los engines.

David Coulthard

 

A los 13 años se colocó al volante por primera vez, y en su andadura pasó por karting, Nascar, hasta definitivamente establecer ese romance innegable a partir de 1994 con la modalidad más veloz del automovilismo, como miembro de las escuderías Williams (1994-1995), Mercedes McLaren (1996-2004) y Red Bull (2005-2008) donde su huella se tradujo en 246 carreras, de las cuales ocupó el podio en 62, con 13 victorias y 535 puntosa lo largo de su carrera. Lo más notorio, el subcampeonato del 2001, al acecho del mítico alemán Michael Schumacher.

David Coulthard

 

Si de emociones extremas adicionales se trata Coluthard, además de algún que otro accidente en las pistas experimentó la desagradable sensación de caer en un avión al despegar, por fortuna.

 

Pero todo eso es cosa del pasado, y previo a su llegada el ex corredor y desde el 2009 comentarista de deportes con motor en la BBC de Londres generó revuelo y por supuesto captó la atención de todos, ante la posibilidad de verlo surcar las calles habaneras y prestigiar la IX edición del Rally de Regularidad-Copa Castrol, patentado por la escudería A lo Cubano, justamente en su décimo aniversario. Coincidencia fortuita.

David Coulthard

 

Pero la presencia de este crack del automovilismo, desafiante del miedo en cualquiera de sus variantes y miembro además de la excelentísima orden del imperio británico, —otorgada a personalidades de las artes, el deporte y las ciencias— fue gestionada por Ernesto “Kiko” Dobarganes, presidente de la Federación cubana de automovilismo y kartismo, de ahí que la vuelta a los inicios haya sido parada obligada en su periplo. Quiso entonces Coulthard marcar la tarde del sábado 17 por un encuentro en el Kartódromo de Villa Cocomar en la Playa Artemiseña del Salado con los pilotos que participan del Campeonato Nacional de Karting.

 

NOVIAZGO CON EL PONTIAC DEL 55 Y LA HORA CERO

 

Domingo, 9:40 a.m. continuidad de una saga. Vestido como en su mejor etapa de piloto de Red Bull, eso sí, sin cremalleras de Kevlar, sencillamente con jeans, tennis y un pulóver distintivo, rojos los toros y blanco el fondo. Luego de chequear sus pulsaciones y ritmo cardíaco, y realizar una serie de pequeñas vueltas de prueba a bordo del Pontiac descapotable de 1955, también pintado de rojo y en definitiva el auto elegido como dama de compañía por Coulthard tras probarse en dos Cadillacs y un Buick se aproximaba la hora cero. Aún no sería capaz de definir el orgullo albergado por jorge Achón, el propietario del auto agraciado, quien en 1996 lo compró a la mitad con un amigo, para tener una cortesía con otro amigo italiano, quien en definitiva nunca llegó. Su antiguo dueño, un comerciante pinareño de viandas y carne cuyo destino final era el mercado de Cuatro Caminos. Con el paso de los años Achón le propuso a su colega pagarle su mitad de la inversión y convertirse en el único dueño del Pontiac y el trato fructificó. Esa imagen anterior del vehículo, al decir del propio dueño distaba mucho de la actual. Ahora, salvo el sistema de frenos (sustituido el de tamboras por el de discos) y el alternador, el corazón y demás sistemas del Pontiac son originales.

David Coulthard

 

De vuelta a Coulthard y tras dar sus mecánicos y copiloto el visto bueno, partieron, al igual que otras tantas veces a su duelo, ahora no con la velocidad, sino con el rigor del código del tránsito en un circuito totalmente desconocido, calles inexploradas y por si fuera poco timón a la izquierda, contrario a la disposición en Reino Unido.

 

Entonces, entre tantos interesados, agencias internacionales y la mismísima BBC filmando para un documental de su aventura, me parecía imposible acceder al escocés, aunque el bicho del periodismo seguía picando, incitando a un duelo.

 

Se antojó luego de su llegada a la meta, sonriente, sudoroso. La coyuntura estuvo marcada por la preferida de Cuba, sí, hablo de la cerveza Cristal, pues al terminar su andadura, cruzar la meta victorioso, ileso y parquear su “nave”, fue su primer pedido, ese necesario para descompresionar y liberar las tensiones acumuladas durante el viaje.

David Coulthard

 

Ahí ataqué nuevamente, sin tapujos, confiando en que mi inglés bastara para un entendimiento:

 

¿Primera vez en circuitos de este tipo?

 

“He participado en varios en la geografía europea, específicamente en un circuito denominado  “millar de millas” en Italia, es muy famoso por su duración, la extensión del periplo y las complicaciones de su recorrido. En ese sentido es más riesgoso que este de Cuba. Uno de mis pilotos preferidos ganó este mismo circuito en la década de los 50 del pasado siglo, conocía este tipo de Rallys y siempre se trata de los carros, belleza a la hora de circular, costumbres, por eso me interesó particularmente venir acá.

 

“Ha resultado una experiencia muy relajante por la hospitalidad y amistad característica de este pueblo, además de la pasión que tienen los pilotos y propietarios hacia sus carros, por eso, entre otras cosas, lo considero un evento realmente impresionante.

David Coulthard


¿Por qué el Pontiac de 1955 y consideraciones acerca de las reglas del circuito?

 

Probé varios autos, de escuderías compatibles, y me decidí por el Pontiac por su condición de descapotable, muy fresco, igualmente por las características y lo genuino y confiable de su motor y sistemas, y en especial por considerarlo un carro muy confortable. Y de las reglas del tránsito, a pesar de lo desconocido y el contraste de  tener el timón invertido, son muy buenas.Ha sido una experiencia en extremo agradable y muy bien organizada.

 

¿Qué le pareció el circuito y la cotidianeidad de ver tantos vehículos antiguos rodando por las calles habaneras?

 

 Eso verdaderamente me impactó, observas al resto de los choferes en las calles, con toda naturalidad, circulan a tu alrededor y eso lo convierte aún más en un evento agradable. Además de compartir en la vía con autos que en muchos países del mundo solo están destinados a museos o la industria cinematográfica.

 

Quiero darles todo el crédito a los organizadores y a todas esas personas maravillosas que de una forma u otra soportan y patrocinan este Rally.


David Coulthard

En abril del próximo año Red Bull patrocinará una de las etapas de la Serie Mundial de High Diving acá en la Habana, en el Morro específicamente, ¿sería otra oportunidad para tener a David Coulthard acá?

 

Seguro, entrenaré, bajaré mis 5 o 6 libras de más, para poder usar el traje de baño Speedo, y vendré. Otra prueba extrema a mis emociones, nuevamente la adrenalina destilada en grandes cantidades.

 

Así, entre sonrisas y un apretón de manos, nos despedimos, por suerte nuestro diálogo no transcurrió a la misma velocidad con que solía devorar las pistas del circuito mundial de Fórmula-1. Lo cierto es que tanto Coulthard como yo, quedamos complacido de nuestro domingo “a todo motor”.

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Para muchos, el automovilismo deportivo en Cuba se remite solo al secuestro por el Movimiento 26 de Julio del cinco veces campeón mundial de fórmula uno Juan Manuel Fangio, pero desde 1903 se compitió aquí.

Diez años, aniversario cerrado, ocasión digna para que los miembros de la escudería de autos clásicos “A lo Cubano” intentaran darle a la IX edición del Rally de Regularidad-Copa Castrol una connotación única.

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