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Miércoles, 02 Noviembre 2011 15:38

Las Memorias de Daniel (X): Un viaje peligroso

Escrito por  Raúl Antonio Capote
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El Audi avanza y comienza a anochecer, de pronto el chofer dice, este tipo es de la seguridad cubana, sonrío,  el que viaja a mi lado, un rubio de baja estatura y fuerte complexión observa, siento molestia.

 

Un Audi gris en medio de la nada, campos de pasto sin vacas, monte y marabú que se alterna con antiguas vaquerías, abandonadas, especie de monumento a una época mejor. El auto avanza por un  estrecho camino de tierra, voy acompañado por dos hombres, una conduce y el otro va sentado a mi lado. Son dos oficiales de la CIA, llegaron hace unos días a realizar un trabajo, debemos ir a Santa Clara y luego a Sancti Spíritus para probar el funcionamiento de un equipo para las comunicaciones.

Esa tarde me recogieron en un lugar cerca de la casa y partimos rumbo a la ciudad del Ché. Todo marchaba según lo planificado, mis compañeros han tomado las medidas necesarias para proteger la misión. De golpe, sin previo aviso, el auto sale de la carretera y se interna por un camino de tierra, el chofer consulta un mapa, el que viaja a mi lado dice que nos vienen siguiendo desde hace varios km y que por eso se desvían de la ruta original, guardan silencio.

No reconozco el lugar por donde avanzamos, he perdido la orientación. No se ve ninguna casa, ni letrero, no hay nada que indique por donde avanzamos. No hay un alma a la vista por todo esto. Mis compañeros creen que vamos para Santa Clara, así que estoy solo. Lo del auto que nos seguía es puro invento intuyo, conozco la profesionalidad de los nuestros. Pero ¿Por qué? ¿Qué se traen?

El Audi avanza y comienza a anochecer, de pronto el chofer dice, este tipo es de la seguridad cubana, sonrío,  el que viaja a mi lado, un rubio de baja estatura y fuerte complexión observa, siento molestia ante la mirada insistente, respiro profundo y me contengo, contemplo el paisaje por la ventanilla. El rubio dice Raúl, no te ofendas, mira si yo fuera cubano también fuera de la seguridad, así no me buscaba problemas con nadie, trabajas con nosotros y con ellos, eso es normal . Lo miro y sonrío. El chofer masculla en ingles hijo de puta. El otro prosigue tu eres de la seguridad cubana, lo sabemos, pero eso no importa amigo, no tiene nada que ver, el rubio pone una mano sobre mi hombro. No seas comemierda, le digo molesto, ustedes saben bien que no soy y que nunca podría ser la seguridad, aparto su mano con brusquedad.

El que conduce vuelve a mascullar Hijo de puta. Se que no puedo perder el control, debo hacer uso de mis mejores dotes de actor. Ustedes son unos paranoicos, siempre están viendo seguridad del estado por todas partes. Una vaca se atraviesa y por poco le damos. Coño, pienso, la única vaca que hay a varios km a la redonda por poco nos mata, vaya suerte. Miren esa vaca seguro que es de la contrainteligencia, digo con sorna y reímos todos. El rubio mueve la cabeza en un gesto de negación, se parece a Dexter, el personaje de una serie de la TV norteamericana, pero es un Dexter bien rubio y más bajito. El chofer repite su letanía Hijo de puta, y agrega, aquí el único que es de la contrainteligencia eres tú.

Ya es noche cerrada y estamos en medio de la nada, el auto se detiene. Vamos a orinar  propone el rubio, estamos a la entrada de un pequeño puente, debajo corre un río, siento el sonido del agua y el olor a humedad, ese olor característico de la tierra y la piedra mojada, de las plantas que crecen junto a las corrientes de agua.

El rubio marcha adelante y el chofer se sitúa detrás de mi, estamos en medio del puente, pienso rápido, el chiquito se va conmigo, estoy listo, este se cae del puente. Estoy a punto de lanzarme contra él, rápido pienso, no, no me van a coger así de bobo. Reflexiono con rapidez, esto no es más que una comprobación. Avanzo unos pasos rumbo al borde del puente, me viro de espaldas a los dos y comienzo a orinar en dirección al río, silbo una canción.

El chofer dice, Hijo de puta y ríe a carcajadas, nos vamos que tenemos que llegar a Matanzas antes de las 12. Nos montamos en el Audi Más hijo de puta eres tu, le digo al chofer en inglés y partimos rumbo a la ciudad de los puentes.

 

El agente Daniel rodeado de estudiantes de una UCP en las Tunas

Visto 7358 veces Modificado por última vez en Miércoles, 15 Agosto 2012 16:16

Medios

Fue durante esa celebración del 4 de julio que Kelly Keiderling sugirió por primera vez la idea de crear una Agencia Literaria. En un aparte en la biblioteca de la residencia conversamos largamente...

Esa fue la primera vez que me encontré con quien sería desde ese momento mi jefe inmediato, el oficial que poco después me reclutaría como agente de la CIA. Desde entonces se comunicó conmigo utilizando el seudónimo de “El Gran Amigo”.

Esa fue la primera vez que me encontré con quien sería desde ese momento mi jefe inmediato, el oficial que poco después me reclutaría como agente de la CIA.

Staszak padecía de una profunda paranoia y veía agentes de la seguridad del estado en todas partes. Decía tener una gran habilidad para detectar agentes enemigos, que era una especie de don, tengo buen olfato repetía con frecuencia.

Drew era partidario convencido de la necesidad de ocupar militarmente el país, decía que eso era un problema de seguridad nacional para los EEUU. Trabajó para crear las condiciones para que esto ocurriera

Llegó una mañana sin avisar, vestía una camisa azul, pantalón negro, zapatos clásicos, llevaba puesta una corbata roja y un sello con la bandera norteamericana en el cuello de la camisa.

Mientras el mercenario Elizardo ve evaporarse una vez más sus sueños de gloria y poder, Moisés, el agente Vladimir para los Órganos de la Seguridad del Estado cubano, es el hombre más feliz del mundo.

No estaban buscando artistas, no querían promover artistas, querían promover traidores. El objetivo fundamental era crear un estado de opinión desfavorable en torno a la Revolución Cubana, fabricar un fenómeno cultural ficticio.

¿Cuántos planes del enemigo se vieron frustrados? ¿Cuántas vidas salvó este hombre? ¿Cuántos golpes a nuestra economía detuvo este cubano humilde?

El intento de utilizar a los escritores y artistas en contra de la  Revolución cosechaba revés tras revés, nuestros estudiantes, los jóvenes trabajadores, las mujeres, objetivos principales de esos planes, continuaban su vida confiados y seguros

Comentarios  

 
#1 Yasmani Tejeda Pérez 03-11-2011 11:00
Está interesante esta página, espero que se mantenga siempre sin ningún fallo.
 

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