domingo, 26 enero 2020, 04:41
Viernes, 12 Julio 2013 12:37

Inventos de The Washington Post causaron tumulto en aeropuerto de La Habana

Escrito por  AFP
Valora este artículo
(15 votos)
El piloto ruso del Aeroflot también negó que hubiese viajado el estadounidense. «No», respondió escuetamente cuando se le preguntó en inglés si había transportado a Snowden u otro pasajero especial. El piloto ruso del Aeroflot también negó que hubiese viajado el estadounidense. «No», respondió escuetamente cuando se le preguntó en inglés si había transportado a Snowden u otro pasajero especial.

El rumor de la supuesta llegada del informático estadounidense Edward Snowden provocó un enorme tumulto en el aeropuerto internacional de La Habana tras el aterrizaje, el jueves.

El rumor de la supuesta llegada del informático estadounidense Edward Snowden provocó un enorme tumulto en el aeropuerto internacional de La Habana tras el aterrizaje, el jueves, del vuelo 150 de la aerolínea rusa Aeroflot.

 

Un centenar de periodistas de medios extranjeros, algunos llegados el mismo día desde otros países, estaban aglomerados en las puertas de la terminal aérea cuando el avión de Aeroflot tocó tierra a las 18H38 locales (22H38 GMT).

Ningún responsable del aeropuerto daba informaciones, por lo que la única opción de los periodistas fue preguntar a los propios tripulantes y pasajeros del Airbus A320 de la compañía rusa, que había despegado 12 horas antes del aeropuerto Sheremetyevo de Moscú, si el exanalista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estaba a bordo.

Sin embargo, Snowden, buscado por Estados Unidos tras haber revelado al mundo un programa de espionaje global de telecomunicaciones de agencias norteamericanas, permanece en la zona de tránsito de ese aeropuerto moscovita.

 «Americanski niet» 

 

Se rumoraba que Snowden viajaría a Cuba el jueves en tránsito hacia Venezuela, donde el gobierno de Nicolás Maduro aceptó concederle asilo, pero el célebre pasajero no llegó a La Habana.

«Americanski niet» (el estadounidense no está), dijo un turista ruso mientras intentaba abrirse paso con sus maletas entre la multitud de periodistas, al explicar que el estadounidense no había viajado en su avión.

El piloto ruso del Aeroflot también negó que hubiese viajado el estadounidense. «No», respondió escuetamente cuando se le preguntó en inglés si había transportado a Snowden u otro pasajero especial.

Ningún gobierno había anunciado que Snowden viajaría en el vuelo 150, pero la expectativa creció cuando el diario The Washington Post publicó en su sitio web que el avión había desviado su curso regular volaba más al sur—,  aparentemente para evitar cruzar el espacio aéreo estadounidense.

El avión ruso se hubiese visto obligado a aterrizar en suelo estadounidense en el caso de llevar a Snowden.

Poco después, el propio diario dijo que todos los vuelos transatlánticos de Europa a América se habían desviado al sur para eludir fuertes turbulencias sobre Groenlandia, pero el rumor, convertido en una bola de nieve, estaba rodando y no quedó más remedio a los corresponsales extranjeros que ir a esperar al avión ruso al aeropuerto José Martí de La Habana para verificar si Snowden estaba entre los pasajeros.

Los únicos que no fueron a esperarlo fueron los reporteros de medios cubanos.

Mientras la prensa internacional esperaba el arribo del vuelo por tercera vez esta semana, pero sin que se produjera el tumulto del jueves, la nota de humor la puso un periodista chileno que levantó un pequeño letrero manuscrito que decía «Snowden», semejante a los que usan los taxistas cuando van a esperar a un pasajero al aeropuerto.

Aunque todos los camarógrafos y fotógrafos se rieron con la broma, no perdieron la ocasión de tomar imágenes del pequeño letrero.

«No viene nadie» 

 

Los pasajeros de Aeroflot y de los demás vuelos que llegaron a la misma hora un Air France desde París y un Copa desde Panamá se sorprendieron ante el enorme despliegue de reporteros.

«Garantizamos que no viene nadie» como Snowden en el vuelo, dijo alegremente, pero con un aire de solemnidad, el deportista cubano Roberto Vargas Lee, quien regresaba en el vuelo 150 tras participar en China en un torneo de wushu, un arte marcial.

Contribuyó al tumulto de personas que la terminal 3 del aeropuerto, donde se posan los aviones de Aeroflot, se encontraba desde el lunes en remodelación, obras que habían sido anunciadas con anterioridad y que durarán seis meses, por lo que estaba prohibido el acceso del público al edificio, con excepción de los pasajeros.

Dos horas después del aterrizaje del Aeroflot y desaparecida la expectación, los periodistas comenzaron a abandonar el aeropuerto, mientras comenzaba a oscurecer.

alt

alt

alt

alt

alt

alt

 

Visto 2089 veces

Comentarios  

 
#4 Orlando 15-07-2013 08:53
Desde el punto de vista personal considero que no debemos meternos en eso, como quiera que sea, el es un traidor de un servicio de inteligencia extranjero, involucrarse en eso, pudiera traer consecuencias incalculables para Cuba, como sabemos "La mafia miamense" nada mas está esperando un pretexto para echarle leña al fuego de las relaciones cubano-norteame ricanas. Debemos ser cuidadosos y realistas con eso.
 
 
#3 Ismario 14-07-2013 08:18
Evidentemente porque sabían que no venía, normalmente ante un caso de este tipo el gobierno cubano es cauteloso y revisa con las autoridades aeropuertorias el listado de pasajeros mucho antes que salga de Rusia
 
 
#2 Asgard 13-07-2013 13:20
Totalmente de acuerdo con Tide
 
 
#1 Tide 12-07-2013 21:28
Los únicos reporteros que no asistieron a la Terminal 3 del aeropuerto fueron los cubanos. ¿Se puede informar el por qué no se movilizaron como otros que hasta llegaron a Cuba especialmente para tal acontecimiento? Si hubiera venido ¿Hubieran basado sus reportajes en lo que dijeran otros?
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar