domingo, 24 junio 2018, 10:45
Viernes, 26 Abril 2013 14:58

Teatro Caribeño estrenará Sombras

Escrito por  Jorge Rivas Rodríguez, especial para CubaSí
Tres de los actores de la puesta. Tres de los actores de la puesta. Foto: Del autor

 

Por estos meses, El Negro Grande del Teatro Cubano, Eugenio Hernández Espinosa (1936), Premio Nacional de Teatro 2005, co-dirige, junto con Nelson González, y la asesoría de Roberto Yera, la puesta en escena de Sombras, de Gerty Dambury, narradora, dramaturga, actriz y directora de Ponte-á-Pitre (Guadalupe), pieza que se inserta dentro de ese estilo que, desde su fundación, en 1990, ha caracterizado la labor del grupo Teatro Caribeño (TC), distinguido por el tratamiento de temas relacionados con la cultura popular y, particularmente, sobre las herencias que en esta prevalecen sobre las ricas tradiciones afrocubanas.


Sobre esa sombría epopeya de tiempos de la colonización española, cuando arribaron  a Cuba, entre 1501 y 1873, más de un millón y medio de negros esclavos procedentes de África y se inició un largo proceso de transculturación y de sincretismo religioso, Hernández Espinosa, también prestigioso dramaturgo y director artístico y general de TC, ha fundado su creación dramatúrgica, la cual sobrepasa los 60 títulos, desde ese clásico que es María Antonia (1964) —posterior a Los peces en la red (1960)—, pasando por las no menos célebres Calixta Comité (1969) y Mi socio Manolo (1971), hasta Las lamentaciones de Obba Yurú (2006); algunas de ellas llevadas al cine con notable éxito.


Recientemente dialogamos con tres jóvenes actores de TC que desempeñan algunos de los roles principales en Sombras. Ellos coincidieron al afirmar que trabajar con Eugenio, es una “excepcional oportunidad”.


Caridad Gutiérrez Moreno —además, excelente bailarina de danzas yorubas—, agradece las exigencias de TC en su formación. “He aprendido a entregarme totalmente, gracias al apoyo de ese colectivo integrado por relevantes personalidades de las tablas”; y valoró de valiosos sus precedentes aprendizajes en Teatro Cimarrón, que dirige Alberto Curbelo, y Espacio Abierto, con Carlos Tarafa, donde hizo varias piezas y en 2008 obtuvo el Premio de la popularidad en el  Festival nacional de narración oral escénica con la obra Locadia, de Haydée Arteaga.


“Con el personaje de Gilet, de Sombras, que alterno conla primera actriz y profesora del ISA, Nora Hansa, me siento satisfecha. Es una dramaturgia fuerte. Asumo el rol de una intelectual feminista que defiende sus derechos y a la vez enfrenta las consecuencias de ser una despreocupada madre”, afirmó esta artista que desde 2012 también integra el elenco del grupo Caleidoscopio con Los Ibeyes y el Diablo, de René Fernández, dirigida por Lida Nicolaeva.


Luis Francisco Cruz Zaldívar igualmente reconoce sus prácticas en Espacio Abierto. Allí participó en la representación de la primera obra teatral escrita por Compay Segundo —Ricardo Repilado— (Siboney, 1907 - La Habana, 2003), Se secó el arroyito (1991), dirigida por Ulises Salazar.


Participó en diversos festivales de narración oral, y en 2005, con el Esteban Montejo, del Cimarrón de Miguel Barnet —dirigida por Curbelo— obtuvo Premio en Barrio Cuento. Ha actuado en varios filmes y espacios de la televisión.


“En Teatro Caribeño —dijo Luis Francisco—, dirigido por Eugenio (El Genio) muchos colegas han alcanzado madurez. Allí he logrado mejor proyección profesional, gracias a las enseñanzas de otras grandes figuras como Manolo Micler, director del Conjunto Folclórico Nacional, el coreógrafo Santiago Alfonso y Jorge Porrúa, profesor de canto; así como de la experimentada actriz Estrella Borbón, quien en Sombras desempeña el personaje de Dabar”.


“Esa obra —señaló— se desarrolla en una sociedad patriarcal. Sus largos parlamentos incitan a una profunda interiorización del texto. Me siento como el niño que va descubriendo un nuevo mundo, tanto por el tema como por el modo en que la dirección la ha conducido”.


Raisman Leyet Garrido —también magnífico mímico—, de formación básicamente autodidacta, comenzó como tramoyista y luego fue asistente de dirección, hasta que Fernando Quiñonez le dio el papel de Tico en La querida de Enramada. Entonces era jefe de sala del grupo Rita Montaner, que dirige otro grande, Gerardo Fulleda León (1942). Un año después formaba parte de TC, donde ha alternado sus funciones como actor y asistente de dirección.


Hombre brioso y tenaz que se ha enfrentado a todo tipo de adversidades para alcanzar el sueño de ser actor, el cual hizo realidad “gracias a Eugenio y al colectivo que dirige. En Sombras asumo el protagónico, que alterno con Luis Francisco. Es un personaje joven y complejo, víctima del divorcio de sus padres, un africano y una antillana, lo que me ha requerido estudiar otras culturas. Será otro éxito del teatro cubano contemporáneo”.

alt

Modificado por última vez en Martes, 30 Abril 2013 15:57

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar