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Lunes, 25 Marzo 2013 12:02

El espíritu rumbero de Yoruba Andabo

Escrito por  Yelanys Hernández Fusté / Especial para Cubasí

En Yoruba Andabo (Amigos de la cultura Yoruba) se siente el pulso de una música raigal, cuyas bases están netamente conectadas a la tradición africana. Es que la rumba hecha por este grupo es esencial para adentrarse en un estilo muy cultivado en Matanzas y La Habana.


Los sonidos de los tambores y claves se unen a cantos de un profundo matiz sincrético y ahí está el secreto: Yoruba Andabo lleva dentro la tradición de tocar la columbia, el guaguancó y el bambú; y ello lo aderezan con una forma contemporánea de hacer el género.

 

Lo percibimos en El espíritu de la rumba (Bis Music 2012), el disco que recientemente la compañía folclórica ha presentado y en el que junta todo ese arsenal melódico que la ha caracterizado por casi tres décadas.

 

Para Geovani del Pino, director de la agrupación integrada por alrededor de una quincena de artistas, la rumba es un género vivo y en constante evolución. De ahí que se maneje con soltura ese concepto en una decena de composiciones, las cuales son firmadas por el propio Del Pino, Ronald González, voz líder del grupo; y Francisco Oropesa, todos celosos guardianes del sello de esa compañía musical.

 

Eterna heredera del legado africano, Yoruba Andabo nos acerca a ese particular sonido de los tambores en los guaguancó Madrina, Alma libre, Abakúa, el tema que da título al disco y Déjame canta. Todos se disfrutan de un tirón y es ahí donde les recomiendo el yambú Don Belén y la Columbia libre, que hace una reverencia a esa vertiente de la rumba.

 

Y para quienes dicen que el estilo no puede mezclarse, los artistas proponen La gozadera, una cadenciosa conga-fusión que incentiva a “arrollar” al más parco bailador y que ha tenido mucho éxito, sobre todo en el oriente del país.

 

Es que El espíritu... no es un compacto más sobre el género. Debo sugerirles dos excelentes versiones: El necio, esa inmortal canción de Silvio Rodríguez ahora interpretada al compás de las percusiones; y Guantanamera-Popurrí, que nos evoca aquella composición de Joseíto Fernández, esta vez tocada al ritmo de un contagioso guaguancó.

 

Geovani del Pino asegura que la rumba es una clara expresión de cubanía. “Nos gusta a todos, el que no la baila, hace la clave para ir al compás del ritmo”, señala.

 

Del Pino es un fiel defensor de las tradiciones genuinas de la Isla y también de sus cultores, por eso El espíritu ... rinde tributo a rumberos que formaron parte de la agrupación, como Gregorio Hernández “El Goyo”, Pancho Quinto  y Miguel Chapotín, entre muchos otros.

 

“Reflejamos lo que significa la rumba para la sonoridad cubana. No es la raíz absoluta de nuestra música, pero sí de lo que vino después. Con este disco queremos demostrar precisamente eso”, sentencia Geovani.

 

Yoruba Andabo fue creada en 1985. Su director evoca con emoción la peña del Ambia -conocido como el poeta de la rumba-, espacio donde se presentaron en sus inicios en la sede de la UNEAC.

 

“Allí nos vio Pablo Milanés”, dice Geovani, mientras relata que el autor de Yolanda y El breve espacio en que no estás los invitó a un concierto que ofrecería en el teatro Karl Marx, donde ellos tenían previsto tocar dos números, pero la aceptación del público fue tal, que tuvieron que interpretar otro dueto de canciones.

 

A partir de esa fecha y con el apoyo de importantes músicos como el propio Milanés y el pianista Chucho Valdés y el talento de sus integrantes, Yoruba Andabo ha transitado estos casi seis lustros de existencia.

 

El grupo ha actuado en escenarios de Canadá, Reino Unido, Noruega, Francia, Austria, Guadalupe, Venezuela, Brasil, Colombia y Estados Unidos. En este último territorio ofrecieron un ovacionado espectáculo en el prestigioso Carnegie Hall en noviembre último, que también disfrutamos por este fin de semana en el Teatro Nacional.

Modificado por última vez en Miércoles, 27 Marzo 2013 13:02

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