domingo, 18 noviembre 2018, 22:16
Jueves, 13 Diciembre 2012 05:06

Nueva Orleans contra los demonios

Escrito por  Yuris Nórido, Cubasi
Valora este artículo
(1 Voto)

Cubavisión transmite una serie ambientada en la ciudad de Nueva Orleans, tres meses después del huracán Katrina. Es un canto a la esperanza ante las inclemencias de la naturaleza y la apatía de ciertos políticos.



Nueva Orleans luce rota. Sigue rota varios años después de la tragedia de Katrina. El huracán fue el trágico desenlace de una situación difícil. Nueva Orleans es una de las ciudades más pobres de los Estados Unidos. Varios expertos habían advertido que no estaba preparada para enfrentar un desastre natural de gran envergadura. Oídos sordos, soluciones insuficientes... esa fue la respuesta de las autoridades federales.

Llegó el huracán y los peores pronósticos se cumplieron: la ciudad colapsó. Los diques cedieron, los planes de evacuación no pudieron ser aplicados en su totalidad, la infraestructura sufrió un golpe demoledor. Después de Katrina, quedó una ciudad herida de muerte. Pero el hombre es más fuerte, digan lo que digan. El espíritu de la gente no pudo ser doblegado. Gente humilde, gente apegada al terruño. Insistieron, insisten. Nueva Orleans es ahora sobre todo su gente, que es la que mantiene la fuerza de esa cultura tan peculiar.

Cubavisión transmite los martes y los jueves, después de las 11 de la noche, una teleserie de altísimo vuelo estético, y de muy particular vocación social: Treme, producida en 2009 por la cadena HBO. Es la crónica de una gesta: la de los habitantes de la ciudad después de la tragedia, la lucha por reconstruir sus vidas, por darle sentido a la existencia en un ambiente hostil.

Cartel de la teleserie. Fuente: HBO

David Simon y Eric Overmyer crearon la serie inspirados por el afán de tanta gente por preservar una cultura sin esperar el tan demorado apoyo oficial. Según Simon, "de lo que de verdad habla Treme es de la importancia del arte y la cultura en la vida de una ciudad americana, quizá la más especial de todo el país". Pero habla de mucho más: es un retrato descarnado de las consecuencias del desastre, de la anarquía en que quedaron barrios completos, de la falta de asistencia a millares de personas, de la endeblez de los sistemas de recuperación, del desespero y al mismo tiempo, de la determinación de seguir adelante.

La historia se centra en el barrio de Tremé, unos de los más afectados por el huracán. Uno de los creadores, Overmyer, había vivido parte de su vida y esa experiencia sirivió para desarrollar las historias de toda ciudad. Pero el epicentro de las tramas está siempre en Tremé. Los creadores se propusieron explorar el ámbito artístico de Nueva Orleans, particularmente su riquísima escena musical, pero terminaron hablando también de la corrupción política, los problemas con la vivienda pública, los vaivenes del sistema de justicia penal, los enfrentamientos entre la policía y los indios y el titánico trabajo por recuperar la industria del turismo después de la tormenta.

Uno de los protagonistas.

La serie fue filmada en la propia ciudad, por dos razones: la primera, para que fuera mucho más realista; y la segunda, para contribuir a la economía de la comunidad. Los productores contaron con la presencia de importantes músicos de la farándula citadina, e incluso con reputados chefs de los restaurantes.

Con presupuestos estéticos que por momentos tributan a la tradición del documental norteamericano, la historia deviene grupal. No hay un personaje central, hay varios núcleos que son retratados con todas sus contradicciones, con sus luces y sombras. La puesta es espectacular, pero sin que sean notables las pretensiones de serlo. Hay un aparente descuido en los encuadres y tiros de cámara, una iluminación por momentos “deficiente”, una edición que pudiera parecer arbitraria. Pero en realidad todo redondea un ambiente palpable, opresivo en ocasiones, inspirador en otras.

Nueva Orleans no se ha recuperado todavía del desastre. Solo las zonas turísticas han sido renovadas. En los barrios populares, como Tremé, son demasiado visibles las huellas de Katrina. Pero en las noches, aquí y allá, se sigue escuchando el jazz. La gente se apoya en su cultura, que es contundente. De eso habla Treme.

Así quedó la ciudad después de Katrina.

 

Visto 1358 veces Modificado por última vez en Lunes, 17 Diciembre 2012 17:23

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar