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Jueves, 22 Noviembre 2012 03:31

Yarelis sigue soñando en grande y… ¡activa!

Escrito por  Harold Iglesias Manresa, especial para Cubasí
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Hay dos títulos que no he conseguido, mundial y olímpico. En el futuro más cercano tengo el Campeonato Mundial de Moscú, del 10 al 18 de agosto del 2013.

El eco y más que eso, el conteo regresivo para sentenciar su posible sanción de por vida retumba por estos días en la Federación Rusa de Atletismo. Se trata de la discóbola Darya Pischalnikova, —plata en los Juegos Olímpicos de Londres con un quinto envío de 67.56 metros—, por el consumo de Oral-Turinabol, una especie de esteroide anabolizante.

 

Incluso Nikita Kamaev (director ejecutivo de la Agenia Anti-Doping de Rusia (RUSADA) declaró que los resultados oficiales deberían estar a finales del presente mes. “La muestra de Pishchalnikova fue tomada por los encargados de la Agencia Mundial Anti-Dopaje (AMA) y para la identificación del mismo, los únicos responsables son los laboratorios acreditados universalmente”, sentenció Kamaev.

 

No es la primera vez que la atleta de 27 años encara una situación de este tipo: justamente poco antes de la cita estival de Beijing se vio involucrada en un caso de dopaje y falseo de muestras de orina severamente condenado por la Federación de su país. De ese proceso, ella y otras seis destacadas altetas rusas fueron suspendidas por espacio de casi tres años. El veredicto conllevó a la pérdida del súbtítulo del orbe (lanzó 65.78, tope personal entonces) obtenido en el Campeonato Mundial de Osaka 2007.

 

Dos años y nueve meses tuvo que esperar la nacida en Astrakhan para medirse al máximo nivel, y ahora pende de un hilo nuevamente un metal plateado, el de la capital británica y la posible suspensión de por vida.

 

Todo eso pudiera traducirse en una alegría inmensa para nuestra Yarelis Barrios, pero no. Su sueño se vio truncado, por varios de ellos y su excelente condición actual decidió mantenerse activa, y de paso accedió a repasar al compás del vuelo de su disco esa y otras situaciones que atravesó en el 2012:

 

¿Feliz con la posibilidad de acariciar tu segundo metal olímpico?

Muy contenta, una medalla olímpica es el sueño de todo atleta, imagina dos, pero no me llena. Sabes que siempre me he propuesto grandes metas y esta vez la mía era ser campeona. Todo el trabajo del ciclo y la estabilidad mostrada me convertían en seria contendiente. Pensaba rondar los 68 metros pero fallaron varias cosas, entre ellas el hecho de que solo tuve cuatro competencias previas a Londres.

 

Valorando el 2012, ¿qué fue lo que falló?

En sentido general fue un año regular, terminé el primer macro muy bien, (lanzó 68.03 acá en La Habana). Luego de ese registro la expectativa era mantenerse entre 65-66 metros en cada competencia de la gira de verano, para buscar una marca respetable en Londres, igual o cercana a ese 68.03.

Soy una atleta que se ajusta compitiendo, el hecho de solo haber podido participar en cuatro mítines previos —tenía proyectados entre ocho y diez—, me impidió liberar las cargas debidamente y pulir detalles técnicos. Estuve casi un mes y medio sin competir producto de cierta descoordinación y el standby que se produjo por causa de la celebración del Campeonato Europeo. Con todos esos inconvenientes te puedo afirmar que llegué en óptima forma física a la hora cero.

 

¿Presiones?

Muchas. A esa hora rondan tu cabeza los consejos de tu entrenador, la familia, las palabras de mi esposo Iván Valdés, y el hecho de tener todo el pueblo de Cuba su confianza depositada en mí. Tiré el plo a tierra, como decimos acá, busqué hasta el sexto intento esos 67 metros y… no pudo ser. Los resultados se los debo a la experiencia competitiva, maestría deportiva que he alcanzado y la adrenalina que destilo en cualquier escenario de ese nivel. Cuatro exámenes previos, cuatro de agosto, cuarto lugar, ¿el cuatro, número maldito?

No soy supersticiosa, pero paree que el cuatro marcó este 2012 para mí, aunque todo parece indicar que el tres y el bronce cambiarán esa realidad, —comentó sonriente—, aunque te confieso que en materia deportiva es el uno el número que prefiero y en busca de él voy.

 

¿Trabajas para acariciarlo cuándo y dónde?

Hay dos títulos que no he conseguido, mundial y olímpico. En el futuro más cercano tengo el Campeonato Mundial de Moscú, del 10 al 18 de agosto del 2013. Había declarado a varios medios de prensa que haría un stop para convertirme en mamá, pero la buena forma en la que me encuentro, la estabilidad competitiva mantenida, a pesar de algunos escollos, me ha hecho aplazar ese proyecto. Después de unas largas vacaciones he hecho muy buena rehabilitación de todos los planos musculares con mi fisioterapeuta Andel Murguía y me encuentro muy bien, tanto física como psicológicamente.

Con mi mentor Raúl Calderón profundizo en pequeños detalles técnicos como elevar el ángulo de salida del disco, que sumado a la fuerza y la coordinación del giro debe traducirse en mayor distancia de lanzamiento.

Por ahora sigo persiguiendo sueños. Al menos reconforta y alegra el hecho de saber que puedo competir tranquila, sin presión, como siempre lo hemos hecho los cubanos, pues cada día el trabajo de la AMA es mejor, y eso le cierra el cerco a los tramposos. Si todo sale bien en Moscú perseguiré el sueño de la maternidad, y en dependencia de cómo me sienta posteriormente intentaré batallar por la corona en Río de Janeiro 2016.

Ya este año viene marcado por nuevos horizontes para Yarelis. A la vuelta de nueve meses está la justa moscovita. Confiemos en que el uno y no el cuatro, sea para ella un número bendito.

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