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Jueves, 22 Noviembre 2012 03:29

Faro de Maisí, 150 años de luz (+ FOTOS)

Escrito por  Yisell Rodríguez Milán / Fotos: Lorenzo Crespo Silveira
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Si las construcciones, como las personas, envejecieran con el paso de los años, el Faro de Maisí tuviera una barba larguísima, espesa y muy blanca. Esa añeja edificación, cumplió esta semana 150 años.

 

 

Si las construcciones, como las personas, envejecieran con el paso de los años, el Faro de Maisí tuviera una barba larguísima, espesa y muy blanca. Esa añeja edificación, con sus 37 metros de altura, cumplió esta semana 150 años. Los celebró de manera sencilla, como se acostumbra entre las montañas. Y allí mismo, lejos del bullicio y la contaminación de las ciudades, entrevisté a Eusebio Lázaro Matos Matos, el más antiguo de los torreros activos del Faro hasta hace unos días.

 

Llegó a aquí, donde comienza Cuba, en 1965. Entonces tenía 27 años de edad y unas ganas tremendas de aprender los secretos del vigía, de esa luz blanquísima que alcanza 27 millas náuticas y salva los barcos y sus navegantes de las incertidumbres de la noche y las bravuras del mar.


Hoy tiene 74 años, muchas canas, la piel arrugada por el salitre y el sol, pero no hay quien le haga cuentos sobre el oficio que eligió.

Eusebio Lázaro Matos Matos, el más antiguo de los torreros activos del Faro hasta hace unos días.

 

“Hay otros dos fareros: Idalgo Matos Lores y Erasmo Durán Gaveira.  Todos vivimos aquí con nuestras familias”, nos dice como para que ni imaginemos que la enorme responsabilidad de encender y apagar la hermosa óptica que destella cada cinco segundos es trabajo de un solo hombre.

 

“Esto funciona por contrapeso, como el péndulo de un reloj romano, porque el sistema es mecánico. Todos los días, antes de oscurecer, subimos a encenderla, a media noche damos cuerda al mecanismo que la mantiene trabajando y apagamos la luz a las 6:00 de  la mañana”, cuenta como buen conocedor y agrega que cada uno de los cuidadores trabaja 24 horas.


La óptica emite un destello cada cinco segundos, da 240 vueltas por hora y funciona a través de un sistema mecánico, explica Eusebio, el jefe de los torreros.

 

También habla del viejo aparato refractor que consumía 1500 watt y se cambió por este que ahorra 20 kwatt todas las noches y gira 240 veces por hora.


 
Isabel II, reina de España,  autorizó la construcción del Faro en mayo de 1857 y demoró 5 años en concluirse. Fue inaugurado el 19 de noviembre de 1862 con el objetivo de  orientar los barcos durante su travesía por el convulso Paso de los vientos.

 

“Este es un estrecho bravo, difícil y muy transitado, por aquí pasan a diario entre 40 y 50 navíos”, explica Eusebio mientras subimos con los pies desnudos los cientos de escalones que acercan la edificación al cielo.

Casi como tradición, los escalones del faro se suben con los pies descalzos.

 

¿Y por qué sin zapatos?, pregunto y responde con una anécdota: “Eso fue idea de Raúl Castro, nuestro presidente. En el año 1994 él visitó el Faro, yo fui quien le sirvió de guía hasta arriba pero antes de hacerlo me quité los zapatos y las medias. Él me preguntó por qué, como usted ahora, y yo le dije que para proteger la pintura de los escalones, entonces sugirió que a partir de ese momento todo el que nos visitara subiera como yo: descalzo”.

 

Agrega que el Faro se llama “Concha”, que en su fabricación se usaron piedras extraídas de la orilla de la costa y que aunque los escalones originales eran de ese material hoy son de madera. También cuenta que desde esas alturas ha visto no pocas tragedias:

 

En esta hermosa playa ha visto Eusebio numerosos naufragios.

 

“La última fue en diciembre del 2011, cuando un yate haitiano naufragó… Lo vimos por la madrugada, eran más de 80 personas y muchos habían muerto ahogados. Inmediatamente dimos parte a las autoridades y ayudamos en el rescate.  Fue algo muy triste que ojalá no tuviera que volver a vivir”.

 

Recientemente Eusebio Lázaro Matos Matos se jubiló. La casa que habita desde entonces, después de casi medio siglo como vigilante de esa luz que no puede fallar, está a pocos metros del Faro. Su puesto, casi como un legado, lo heredó su hijo Alexei Matos Rivas.

Visto 2658 veces Modificado por última vez en Jueves, 22 Noviembre 2012 13:53

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