lunes, 24 septiembre 2018, 19:22
Viernes, 30 Septiembre 2011 12:00

Parejas en Cuba: más allá de los papeles (I)

Escrito por  Vladia Rubio
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El último Censo de Población y Vivienda reportó que casi el 64 por ciento de la población adulta vivía en pareja casada o unida-,  pero ello no es sinónimo de que prevalezcan las uniones formales.

Un claxon incesante, ensordecedor, rompe la quietud del atardecer. Las cabezas de muchos vecinos se asoman a ventanas y puertas preguntándose si se trata de un incendio, de una ambulancia o si es un patrullero pidiendo vía.  Felizmente, el sobresalto se les vuelve sonrisa al divisar, avenida abajo, el flotante velo de la novia sobre el carro descapotable.

Esta escena, bastante común en los 70 y aún en los 80, cada vez resulta menos frecuente en las calles de la Isla, y no porque a los cubanos les interese poco vivir en pareja. El último Censo de Población y Vivienda, del año 2002, reportó que casi el 64 por ciento de la población adulta vivía en pareja –casada o unida-,  pero ello no es sinónimo de que prevalezcan las uniones formales, con velo flotante incluido en ocasiones.

 

Maritza Rendón, licenciada en Economía, es una de las que integran esos 6,4 puntos porcentuales en que se han incrementado las uniones consensuales entre el año 1953 y el 2002. Sus 27 años comentan con tono desenfadado que "Firmar unos papeles no nos hace mejores ni peores, esa es solo una formalidad".

La joven no declara abiertamente otros motivos, pero en la seguridad de su decir parece quedar implícito que no necesita de documentos legales para conferirle una supuesta solidez a un vínculo sustentado en sentimientos, y que para nada lleva la intención de garantizarle una  solvencia económica que su calificación y empleo le propician.

Diversos especialistas apuntan las razones arriba descritas entre los motivos que sustentan el incremento de uniones informales en la Isla. A la mayor independencia económica conquistada por la mujer, se agregan las dificultades con  la vivienda, así como la intención de evadir compromisos y responsabilidades, la cual parece estar marcando con énfasis especial a los más jóvenes.

No obstante, recientes indagaciones de corte sociológico o periodístico confirman que continúa ubicándose entre las principales aspiraciones del cubano el deseo de formar familia, y consideran que esta "sigue siendo el nivel de integración social primario y el sistema protector esencial para niños, jóvenes y adultos, en nuestra sociedad", al decir del proyecto de investigación  "Familia y cambios socioeconómicos a las puertas del nuevo milenio" a cargo de un equipo de especialistas encabezado por la master en psicología social Mareelén Díaz Tenorio.

Pero como lo cortés no quita lo valiente, el citado texto también refiere que "las condiciones actuales van exigiendo una reconceptualización de la familia que destierre el ideal de un tipo único y rígido de unidad familiar". Probablemente estas uniones libres o de hecho, como igual se les llama, sean una de las bases para estos nuevos tipos de familias, no exentas de la impronta que marca la realidad económica interna y los pulsos del planeta.

En tales parejas, parecen ser poco ambiciosas las expectativas de ambos integrantes en cuanto al futuro de su vínculo, y como tendencia, prevalece la intención de un ensayo de convivencia que permita "ajustar sintonías" previo al paso ante el notario.

Maritza, la joven economista que accedió a ofrecer su testimonio para este texto, comentó en otro momento del diálogo que "un matrimonio de papeles puede ser un amarre si quieres seguir superándote, y yo tengo entre mis planes inmediatos pasar una maestría."

La necesidad de realización profesional y de superación, condicionada por un clima laboral que en algunas esferas es cada vez más competitivo, también se anota entre las razones que andan condicionando uniones consensuales más que las formales, en tanto estas últimas, son asociadas sobre todo por una parte de las mujeres con el asumir una carga doméstica nada liviana.

 

Como las formas de estructurar la pareja y su convivencia está signada por diversas amenazas, la doctora Patricia Arés Muzio, de la Universidad de La Habana, asegura que "al mismo tiempo que aumentó el riesgo de la inestabilidad y la ruptura, creció también la necesidad de fundamentar la familia en relaciones auténticamente personalizadas."

A pesar del voto a la individualidad, continúan aquellos que siguen decantándose por la tradicional ceremonia de firma y anillos. Justamente entre los incentivos para oficializar la unión se incluye ese gusto por el propio ritual de la boda, con sus fotos, trajes, flores y un amplio etcétera. Todo el andamiaje que en el presente va coloreando bodas cubanas, pudiera ser tema de otro análisis, porque también ese acontecimiento, en no pocos casos  parece estar exudando ansias de evidenciar status más que amor.

Bien valdrían de fondo los acordes de la marcha nupcial de Mendelssohn -la misma que a tantos millones de parejas en el mundo les ha servido al ambientar su ceremonia-, para adentrarse en los datos que aporta la Oficina Nacional de Estadísticas en cuanto a la nupcialidad en Cuba.

Apenas con el vibrar de las primeras notas, ya salta a la vista que entre 1955 y 2008, 1970 fue el año de más alta tasa de nupcialidad; evidentemente una década prodigiosa, no solo para los Beatles, los Fórmula V y las tantas agrupaciones que hicieron bailar a jóvenes con melena y pantalón campana; y a los de más añitos, estrenar orondos sus safaris y pitusas Jiquí.

El Anuario Demógráfico reporta que el año pasado se realizaron en Cuba un total de  58 mil 490 matrimonios, para una tasa de nupcialidad de 5,2 por cada mil  habitantes; no es mucho, aunque nada alarmante si se compara con estadísticas de otras latitudes. Los que más se casaron fueron los habaneros, con una tasa de ocho por cada mil, y los que menos, los granmenses, con 2,6 por cada millar, según la provincia de residencia de la mujer.

Diciembre es el mes en que más se casan los cubanos, y enero el que menos escogen, contradiciendo al viejo refrán de "Año nuevo, vida nueva". Es entre 25 y 29 años cuando más contraen nupcias, seguidos del grupo comprendido entre los 35 y 39 años.

De los más de 58 mil matrimonios que se efectuaron el pasado año, cerca del 65 por ciento fue para ambos contrayentes la primera vez, pero más de la cuarta parte de los novios y novias fueron ante el notario por segunda vuelta; lo cual quiere decir que luego de un primer fracaso, seguían apostando por el casamiento con todas las de la ley. Y a estos optimistas, les ganaron las cerca de cuatro mil parejas en que para alguno de sus integrantes era el tercer round, rebasando en unos dos puntos porcentuales los hombres a las mujeres "reincidentes".  Es decir, Ellos más que Ellas, van a terceras nupcias o más.


Sin embargo, lo que bien comienza no siempre bien termina; y estas historias iniciadas a golpe de claxon, velos, flores y luna de miel -mucha miel y sonrisas-; a menudo concluyen con un final infeliz porque desde hace mucho, en Cuba los matrimonios dejaron de ser "hasta que la muerte nos separe". No abundan ya las llamadas Bodas de Oro o de Plata, y sí los divorcios, tema del próximo comentario.

Visto 9780 veces Modificado por última vez en Miércoles, 25 Octubre 2017 08:29

Comentarios  

 
#12 Yakelín 26-10-2017 12:14
Acabo de casarme y estoy esperando una niña, creo que sí es un papel, pero más que eso es el deseo de reafirmar el amor y la entrega de que estamos y vivimos juntos, y que de ahora en adelante protegeremos a nuestra hija q nacerá dentro del matrimonio, para muchos será un papel firmado, pero acaso en la vida no se trabaja con papeles y tienen validez en un espacio largo o corto de tiempo????????? ??
 
 
#11 aries 25-10-2017 15:10
OYEEEEEEEEEEEEE , LA CASA DONDE VIVE LA GENTE, TRES Y CUATRO GENERACIONES EN LA MISMA CASA, DE AHI LA MALA CONVIVENCIA, PORQUE NECESARIAMENTE CADA QUIEN TIENE SU FORMA, SU MUNDO, ETC ETC, SOLUCION CASA, CASA, CASA, CASA, DONDE VIVIR, NO UNA QUINTA O MANSION, NO CASA CON DOS HABITACIONES, COCINA COMEDOR, Y BAÑO Y SALITA, YA MAS NA, LA CASA DONDE ESTA LA POSIBILIDAD DE HACERLA, DE COMPRARLA, LO QUE SEA, LOS SALARIOS NO DAN PA NA.
 
 
#10 Noe 25-10-2017 13:46
Considero necesario tambien hablar de la economia, no son todos los jovenes que tienen el presupuesto necesario para hacer una boda y como dice Maricela, se acabo el buffet, la tienda de compra y ni hablar de un hogar.......... .......
 
 
#9 maricela 17-08-2017 15:37
Un tema con muchas aristas donde cortar !!!! bien es cierto que el que se casa, casa quiere, que ya no tenemos los privilegios que hace muchos años atras, tenian los que decidian contraer nucias, como la tienda de ajuares y la garantia del buffet y bebidas a precios aceptables, los palacios de matrimonios en condiciones optimas, el de camaguey esta en muy malas condiciones !!!!! imagino lo mismo suceda en otras provincias pues son en Mon. Nac. ese es otro tema, pero es una realidad que se ha ido perdiendo el interes a legalizar la union de pareja, por los motivos anteriores o porque es mucho más facil empezar una relación e irnos a dormir en la casa del que más comodidad tiene y casi sin persibirlo ya estamos juntos viviendo y ya deja de ser importante legalizar la unión, pero llega el momento en que llegan los hijos, nos hacemos mucho más mayores, llega por ley logica de la vida a uno de la pareja la muerte y entonces el que sobrevive se ve inmerso en el dolor y angustias porque no sabe que derechos tiene para amparar los hijos menores, o si tiene derecho a seguir en la vivienda¿¿¿¿ que hace muchos años esta vivienbdo pero que no es de su propiedad, en fin que se presentan una serie de disyuntivas y dificultades que pudieran evitarse con solo legalizar la unión, es cierto, que es bello ver una pareja con todos los atributos previos para celebrar la unión tanto en la iglesia como en una fiesta, como también es cierto que es extremadamente caro, que ya ni siquiera con el apoyo de los padres de ambos novios se puede solventar y que decir de la dichosa luna de miel !!!!! HAY MUCHA TELA POR DONDE CORTAR. Mi esposo y yo, ya llevamos juntos 8 años, y en varias ocasiones hemos ido con la intensión de legalizar la relación, lo cual no ha sido fructifero, por el exceso de documentos que hay que presentar (por supuesto haciendo una serie de gestiones en otros locales que abarcan varios dias) ya que ambos somos divorciados con aterioridad, y cuando despues de hacer grandes colas y dejar de trabajar, siempre falta algun papel o ya se ha vencido otro que habiamos logrado obtener, por lo que ya lo hemos dejado de lado restandole la importancia que debia tener.
 
 
#8 Lini 14-02-2012 15:32
Concuerdo con todo lo que dice el artículo, en estos tiempos que estamos viviendo se han perdido muchos valores y tradiciones como son los matrimonios con belos y girnaldas; hombres y mujeres prefieren juntarse por un año, 2 o tres, antes que firmar un papel que como muchos plantean es un amarre se puede ver como un compromiso formal ante la ley.
Y ¿que decir de las bodas por la iglesia? eso ya ni se vé.
 
 
#7 omaida 11-10-2011 15:11
Concuerdo con los criterios emitidos y una de las cosas más bonitas que podía existir en el matrimonio, la compra en el palacio de los matrimonios y el aseguramiento para la fiesta, la luna de miel, es que nada de eso ya existe, independienteme nte de la crisis de vivienda, todo esto influye para la formalización de una pareja.
 
 
#6 yanisley 02-10-2011 10:20
Pienso q el papel solo es una atadura q en estos tiempos la mayoria de las veces no funciona, conosco una pareja q despues de 10 años de convivir juntos decidieron casarse y al año estaban firmando el divorcio despues de un complicado papeleo y de una dolorosa separacion pues solo uno de los dos dejo de querer al otro y entonces fue muy duro tener q verse nuevamente para eso. Por eso mi esposo y yo decidimos no firmar, pero pueden estar seguro q no hay nada mas verdadero y legal q un matrimonio de 12 años con 2 hijos y mucho amor y para nada de eso hace falta un documento firmado y foliado.
 
 
#5 enrique 01-10-2011 19:44
El título debería reflejar mejor la intenció n del artículo , que es reseñar el estatus de las parejas HETEROSEXUALES en Cuba.
Las parejas homosexuales siguen en la invisibilidad en los medios cubanos, como si fuera política mente incorrecto abordar esa realidad, que no por callada y despreciada es menos potente, presente y activa. ¿Hasta cuándo el prejuicio y la discriminaci&oa cute;n?
 
 
#4 Camilo Garcia 01-10-2011 12:25
Me gustaría saber si ese 64% incluye también a las parejas del mismo sexo. Yo vivo con mi pareja desde hace 13 años sea y dudo que esté en esas estadíst icas (vivimos junto a mis padres y mis suegros, o sea, somos tres parejas en mi casa). Apoyo a Paquito que el próximo censo debería incluir este dato también, para tener una mejor aproximaci&oacu te;n a la realidad social de la Cuba de hoy. Tampoco estoy interesado en el matrimonio, con los mismos argumentos que Maritza Rendón†¦ y eso es gracias a que los cambios en la legislaci&oacut e;n familiar de los años 70 iguala en derechos a las parejas en matrimonio o por unión consensual (heterosexual, por supuesto). Sin embargo, me interesa que esto se extienda a las parejas homosexuales, por tantos rollos que pudieran evitarse en cuestiones patrimoniales.
 
 
#3 paquitoeldecuba 30-09-2011 19:27
Interesante análisis . Al hablar de matrimonios, no se debiera dejar de reflejar la necesidad de reconocimiento legal a las parejas homosexuales como otro tipo de familia que lamentablemente , por homofobia y prejuicios, nuestra sociedad todavía no admite, ampara ni protege. Ahí está, en una gaveta del Ministerio de Justicia, el anteproyecto de ley del nuevo Có-)igo de Familia... Sería importante tal vez que el censo del 2012 reflejara cuántas familias homoparentales existen en la Isla.
 

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