martes, 25 septiembre 2018, 23:08
Jueves, 13 Septiembre 2012 05:30

Gente común, gente de barro

Escrito por  Yuris Nórido, con fotos del autor

 

Son como esculturas de barro, gente común y corriente “congelada” en poses del día a día. Un agente de seguridad, una monja, una lectora sentada en un banco, una bailarina clásica, un pescador, una payasa…
Solo que al acercarse, al mirarle a los ojos, uno se da cuenta de que son personas de carne y hueso, que apenas se delatan por una ligera respiración.

 

La compañía avileña D`Morón Teatro ha presentado en Camagüey su másreciente trabajo de plaza, Gente de barro, que recrea a tipos populares cubiertos de barro, esculturas vivientes.

 

El espectáculo, concebido para espacios públicos, tiene mucho que ver con una puesta de hace algunos años de esta misma compañía: Medea de barro, que “narraba” –también con el hieratismo de la pose escultórica- la tragedia clásica.

 

Solo que ahora no hay historia que contar, apenas situaciones: los actores ocupan un espacio determinado en una plaza, asumen una posición, y se quedan inmóviles largos minutos, indiferentes a la reacción de los transeúntes.

 

La gente, obviamente, no pasa de largo. Los niños se regocijan con las “estatuas”, los adultos se hacen fotografías, algunos incluso tratan de sacar a los actores de su concentración.

 

Pero todo es en vano, los artistas tienen un entrenamiento extraordinario. No solo mantienen su pose durante largo tiempo… es que ni siquiera pestañean. Sus rostros parecen eternizar una expresión.

 

El trabajo de maquillaje es una obra de arte. El espectáculo seduce por la belleza de la propuesta plástica.

 

D´Morón Teatro, invitado a esta edición del Festival de Teatro de Camagüey, ha causado sensación en una ciudad de singular trazado y hermosa arquitectura. Durante 45 minutos, esas figuras vivientes  adornaron” el paisaje urbano, para satisfacción de los paseantes.

Modificado por última vez en Viernes, 21 Septiembre 2012 06:50

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