domingo, 23 febrero 2020, 19:34
Jueves, 16 Enero 2020 05:08

Con el anhelo sagrado de Rubén

Escrito por  Vladia Rubio / CubaSí
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Un 16 de enero, hace 86 años, murió Rubén Martínez Villena, cuyos versos y actuar revolucionario, de tan actuales, parecen nacidos hoy.


«¿Y qué hago yo aquí donde no hay nada grande que hacer?» Donde quiera que esté, aún solo en el recuerdo, Rubén Martínez Villena debe seguir repitiendo este verso, que inicia su poema El Gigante, escrito en 1923.

Sucede que Villena, eterno joven intelectual revolucionario, era eso: accionar, consecuencia con los credos personales, compromiso con su momento histórico.

Tal era ese compromiso que, dos años antes de morir, cuando confirma lo irreversible de la tuberculosis que le aqueja, le escribía desde la entonces Unión Soviética a su esposa Asela:

«Mi último dolor no es el de dejar la vida, sino dejarla de modo tan inútil para la Revolución y el Partido, tengo el consuelo de haberte ayudado a dar un contenido tan grande a la vida, que él mismo te resguardará del dolor de mi pérdida. ¡Hay que estudiar, hay que combatir alegremente por la Revolución, pase lo que pase, caiga quien caiga! ¡No lágrimas! ¡A la lucha!»

Hay que tener la estatura moral realmente de un gigante para escribir así. Cuánta sabiduría y hondura lleva en particular esa frase suya que invita a «combatir alegremente por la Revolución».

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Villena de niño

Quizás ni el propio Generalísimo Máximo Gómez pudo intuir la certeza de su vaticinio cuando, al quedar frente al Rubén niño –tenía entonces 3 años- fue incapaz de contener su admiración ante la mirada tan transparente de aquellos ojos infantiles y sentenció: «Tu vida tendrá luz plena de mediodía».

Aquella luz empezó a hacerse sentir apenas Villena se convirtió en un poeta conocido, siendo estudiante universitario, pero optó por olvidar el camino de escritor para dedicarse luchar por las causas justas:

«Yo destrozo mis versos, los desprecio, los regalo, los olvido: me interesan tanto como a la mayor parte de nuestros escritores interesa la justicia social».

Brilló entonces mucho más alto su luz luego de graduarse en 1922 como Doctor en Derecho Civil y Público.

Es a partir de ese momento, luego de comenzar a trabajar en el Bufete del reconocido antropólogo Don Fernando Ortiz, cuando decide inscribirse para siempre en el martiano bando de los que aman y fundan, afiliándose a los adjetivos de revolucionario y antiimperialista que por siempre le distinguirán, enfrentándose a cuanta actitud corrupta y entreguista manchaba a la república mediatizada de entonces.

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La Protesta de los 13

Su primera aparición pública en la vida política cubana tuvo lugar durante la que ha pasado a la historia como Protesta de los 13. Se distinguió en su lucha contra Gerardo Machado, a quien endilgó el calificativo que desde ese momento acompañara al tirano: Asno con garras.

Fue precisamente este hijo de Alquízar, su terruño natal, quien encabezara la huelga general que derrocara a Machado en agosto del año 33.

Villena tomó parte del Primer Congreso Nacional de Estudiantes invitado por Mella, y también en la creación de la Universidad Popular José Martí; estuvo entre los fundadores del Grupo Minorista y también vinculado al Movimiento de Veteranos y Patriotas contra el gobierno de Zayas.

Dirigió la Central Sindical Nacional e integró el Comité Central del primer Partido Comunista, del que luego deviniera líder natural, sobre todo después de morir Mella.


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En Alquízar, Artemisa, la casa donde Villena naciera el 20 de diciembre de 1899, convertida en museo y declarada Monumento Nacional.


Con sobrados motivos, el año pasado, con motivo de conmemorarse un aniversario más de la muerte del poeta revolucionario, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez dejó escrito en su cuenta de Twitter que «Villena constituye paradigma de joven con intensas convicciones revolucionarias, humanistas y avanzadas ideas sobre la emancipación y la justicia social para su tiempo. Supo expresarlas en su auténtica poesía».

El mismo «anhelo sagrado» que siempre le acompañó nos alcanza en este enero de 2020, y con la pupila igual de insomne, porque así lo demandan también estos tiempos y porque #SomosContinuidad.

Visto 555 veces Modificado por última vez en Sábado, 25 Enero 2020 08:27

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