miércoles, 11 diciembre 2019, 22:54
Jueves, 21 Noviembre 2019 21:23

La subasta del sombrero de copa de Hitler y su mar de fondo

Escrito por  PL
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Diversos sectores de Alemania criticaron hoy la controvertida subasta realizada en la ciudad de Grasbrunn de artículos personales de Adolf Hitler, responsable de innumerables crímenes del nazismo contra la Humanidad.

Tras la puja de este miércoles, el presidente de la Asociación Judía Europea (EJA, por sus siglas en inglés), el rabino Menachem Margolin, pidió que se divulguen los nombres de los compradores de 'toda esa parafernalia nazi, ya que supone información valiosa para el Gobierno y la seguridad nacional'.

Según analistas políticos, más allá de los intereses ecuménicos de coleccionistas privados y museos por tales 'objetos históricos' están los de personas atraídas por lo que representan estos artículos en momentos que renacen y se fortalecen las ideas neonazis en el país.

En los últimos años, el Gobierno federal lanzó reiterados mensajes de alerta por el auge de las fuerzas de ultraderecha en Alemania ?evidente incluso en las urnas? y de acciones violentas de grupos que se autoreconocen como seguidores de uno de los responsables de los más grandes crímenes en la historia moderna.

Medios de prensa locales se hicieron eco del rechazo y de las solicitudes para que fuera prohibida la puja organizada por la polémica casa de subastas Hermann Historica.

Días antes, el jefe de EJA manifestó que 'vender ese tipo de artículos no es diferente de subastar objetos personales de Osama bin Laden. El argumento histórico es pura semántica', en referencia al líder del grupo extremista Al Qaeda.

En carta enviada a los partidos políticos alemanes pidiendo la suspensión de la subasta, subrayó que 'los asesinos son asesinos'.

¿Qué motivación puede haber para que alguien compre cuchillos y tenedores de Hitler? ¿Dónde está el interés histórico intrínseco?, y apuntó que 'esta no es una petición legal, sino moral'.

A pesar de las protestas, este miércoles fueron vendidos el sombrero de copa de Hitler por 50 mil euros, además de cubertería, joyas, cartas, entre otros artículos hasta un total de 800, que en su momento pertenecieron a otros miembros de la plana mayor del nazismo.

En la subasta, que se prolongó por más de cuatro horas, fue comprado por cuatro mil 600 euros un vestido de fiesta de Eva Braun, la esposa de Hitler, y una pitillera de plata del ministro de Aviación del Reich, Hermann Goring, uno de los más fervientes seguidores del genocida nazi.

El presidente de la casa de subastas, Bernhard Pacher, destacó que entre los objetos mejor pagados estuvo una edición de lujo del manifiesto propagandístico de Hitler, Mi Lucha (en alemán Mein Kampf), vendido por 130 mil euros.

Otros bienes, incluida ropa y simbología nazi de criminales de guerra como Heinrich Himmler y Rudolf Hess, también alcanzaron grandes cifras durante la venta.

'Los crímenes de los nazis están siendo trivializados aquí', alertó el jefe de la comisión gubernamental antisemita, Félix Klein, en declaraciones al grupo editor Funke.

Pacher apuntó que la licitación transcurrió 'extraordinariamente bien', con más del 80 por ciento de los objetos vendidos y más de 500 personas pujando por internet.

La presidenta de la comunidad judía en Múnich, Charlotte Knobloch, llamó la atención sobre 'el riesgo de que las posesiones de unos de los mayores criminales de la historia de la humanidad acabe en manos de compradores que los traten de manera acrítica o incluso los glorifiquen es demasiado grande'.

La de ayer no fue la primera subasta pública montada por Hermann Historica con objetos que en su día pertenecieron a Hitler u otros altos mandos del nazismo. En 2016, fue licitada una chaqueta perteneciente al genocida la cual fue vendida por 275 mil euros.

En los últimos meses, partidos tradicionales y de izquierda en Alemania han manifestado su preocupación por el auge de los movimientos de ultraderecha en el país.

El pasado 4 noviembre, durante un homenaje a 10 personas asesinadas por un grupo neonazi en la ciudad de Zwickau, entre 2000 y 2007, la canciller federal alemana, Angela Merkel, condenó las acciones violentas protagonizadas por los extremistas de derecha y reiteró que 'haremos todo para que esas cosas no vuelvan a suceder'.

Según una encuesta publicada a principios de octubre pasado por el diario Bild, al alzarse con el 16 por ciento de los votos el partido ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD) se convertiría en la tercera fuerza política en ese país si tuvieran lugar elecciones durante ese mes.

Razón de más para que no pocos alemanes anden preocupados porque existan personas en el país capaces de un día llevar en su cabeza la chistera de Hitler y en su bolsillo el Mein Kampf. Existe claridad entre analistas en que detrás estas acciones hay un mar de fondo.

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