viernes, 13 diciembre 2019, 16:02
Domingo, 10 Noviembre 2019 19:11

El golpe en Bolivia: cinco lecciones

Escrito por  Atilio Borón
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La tragedia boliviana enseña con elocuencia varias lecciones que nuestros pueblos y las fuerzas sociales y políticas populares deben aprender y grabar en sus conciencias para siempre.


Aquí, una breve enumeración, sobre la marcha, y como preludio a un tratamiento más detallado en el futuro.

Primero, por más que se administre de modo ejemplar la economía —como lo hizo el gobierno de Evo—, se garantice crecimiento, redistribución, flujo de inversiones, y se mejoren todos los indicadores macro y microeconómicos, la derecha y el imperialismo jamás van a aceptar a un gobierno que no se ponga al servicio de sus intereses.

Segundo, hay que estudiar los manuales publicados por diversas agencias de Estados Unidos y sus voceros disfrazados de académicos o periodistas para poder percibir a tiempo las señales de la ofensiva.

Esos escritos, invariablemente, resaltan la necesidad de destrozar la reputación del líder popular, lo que en la jerga especializada se llama asesinato del personaje (character assasination), calificándolo de ladrón, corrupto, dictador o ignorante.

Esta es la tarea confiada a comunicadores sociales, autoproclamados como «periodistas independientes», que, a favor de su control cuasi monopólico de los medios, taladran el cerebro de la población con tales difamaciones, acompañadas, en el caso que nos ocupa, por mensajes de odio dirigidos en contra de los pueblos originarios y los pobres, en general.

Tercero, cumplido lo anterior, llega el turno de la dirigencia política y las élites económicas reclamando «un cambio», poner fin a «la dictadura» de Evo que, como escribiera hace pocos días el impresentable Vargas Llosa, aquel es un «demagogo que quiere eternizarse en el poder».

Supongo que estará brindando con champagne en Madrid al ver las imágenes de las hordas fascistas saqueando, incendiando, encadenando periodistas a un poste, rapando a una mujer alcalde y pintándola de rojo y destruyendo las actas de la pasada elección para cumplir con el mandato de don Mario y liberar a Bolivia de un maligno demagogo.

Menciono su caso porque ha sido y es el inmoral portaestandarte de este ataque vil, de esta felonía sin límites que crucifica liderazgos populares, destruye una democracia e instala el reinado del terror a cargo de bandas de sicarios contratados para escarmentar a un pueblo digno que tuvo la osadía de querer ser libre.

Cuarto: entran en escena las «fuerzas de seguridad». En este caso, estamos hablando de instituciones controladas por numerosas agencias, militares y civiles, del gobierno de Estados Unidos.

Estas las entrenan, las arman, hacen ejercicios conjuntos y las educan políticamente. Tuve ocasión de comprobarlo cuando, por invitación de Evo, inauguré un curso sobre Antimperialismo para oficiales superiores de las tres armas.

En esa oportunidad, quedé azorado por el grado de penetración de las más reaccionarias consignas norteamericanas heredadas de la época de la Guerra Fría, y por la indisimulada irritación causada por el hecho de que un indígena fuese presidente de su país.

Lo que hicieron esas «fuerzas de seguridad» fue retirarse de escena, dejar el campo libre para la descontrolada actuación de las hordas fascistas —como las que actuaron en Ucrania, en Libia, en Iraq, en Siria para derrocar, o tratar de hacerlo, en este último caso, a líderes molestos para el imperio— y, de ese modo, intimidar a la población, a la militancia y a las propias figuras del gobierno.

O sea, una nueva figura sociopolítica: golpismo militar «por omisión», dejando que las bandas reaccionarias, reclutadas y financiadas por la derecha, impongan su ley. Una vez que reina el terror y ante la indefensión del gobierno, el desenlace es inevitable.

Quinto, la seguridad y el orden público no debieron haber sido jamás confiados en Bolivia a instituciones como la policía y el ejército, colonizados por el imperialismo y sus lacayos de la derecha autóctona.

Cuando se lanzó la ofensiva en contra de Evo, se optó por una política de apaciguamiento y de no responder a las provocaciones de los fascistas.

Esto sirvió para envalentonarlos y acrecentar la apuesta: primero, exigir balotaje; después, fraude y nuevas elecciones; enseguida, elecciones, pero sin Evo (como en Brasil, sin Lula).

Más tarde, renuncia de Evo; finalmente, ante su reluctancia a aceptar el chantaje, sembrar el terror con la complicidad de policías y militares y forzar a Evo a renunciar. De manual, todo de manual. ¿Aprenderemos estas lecciones?

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Comentarios  

 
#3 Otelo 11-11-2019 16:58
El Mismo "Manual" que le Aplicaron a Zelaya en Honduras !!!!!.
 
 
#2 EL POETA YUMURINO O 11-11-2019 14:00
!! EVO,… ESTAMOS CONTIGO !!
-1-
La conmovedora noticia
al mundo estremeció
Evo,… nos conmovió
con su irrevocable renuncia
provocada por la injusticia
del infame Carlos Mesa
con una osada torpeza
por alcanzar el poder
sin llegar a reconocer
a Bolivia y su firmeza.
-2-
Evo,… saco de la pobreza
a su pueblo boliviano
ese al que tendió la mano
con decidida entereza
también tuvo la certeza
al darle debida atención
al campo, la educación
la salud y la cultura
esa que con buena holgura
hoy muestra dicha nación.
-3-
Es grande la indignación
que los cubanos tenemos
a Bolivia defendemos
con entera disposición
repudiamos la cruel traición
contra este pueblo amigo
también a su líder hoy testigo
de un odio tan brutal
le decimos sin clamar:
¡! Evo,…. estamos contigo ¡!.
---000---
EL POETA YUMURINO
11 de Noviembre de 2019
 
 
#1 Zarza 11-11-2019 10:13
Es la hora de los hornos y no ha de verse otra cosa que sea la LUZ.

El pueblo unido alrededor de las organizaciones sociales de Bolivia y la figura de su actual presidente electo, debe de ser capaz de defender lo que establece en la actual carta magna del pais, llevarlo a todos los foros internacionales lo que ocurre en este instante, denunciar el desparpajo y maloliente golpe de estado q ha sido promovido por la derecha contra el unico presidente indigena (electo y en funciones q existe en la AL), y los movimientos indigenas del estado plurinacional de Bolivia.

Y si no lo hacen, pues se veran horrores, desde ya una caceria de todo lo que pretenda defender las conquistas del movimiento del partido MAS, que han beneficiado a todo el pueblo boliviano por casi tres lustros por igual a despecho de lo q hacian anteriormente los mas ricos q no era otra cosa q robar cada vez mas y no ayudar a los mas necesitados, no se dejen arrebatar su triunfo, paralicen el pais, uds son mas los humildes q los ricos, ellos no podran contra su fuerza ya que es inmensa, pues les temen por la justeza de sus ideas y los principios q defienden.

Adelante pueblo boliviano su futuro esta en sus manos, salven su triunfo electoral y sigan adelante, demuestrenle al mundo q lo q se esta cometiendo es un bochornoso despojo de un triunfo de un pueblo q apoya a su presidente y desea seguir luchando por un porvenir para todos, impedido por una conjura de unos pocos malintencionado s, con mercenarios y militares deshonestos q no hacen cumplir la constitucion vigente de la nacion andina y se comportan como lo que son verdaderos esbirros al servicio del capital.
 

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