|
Controversial el agujero de la capa de ozono
03/02/2010
Por Míriam Zito
La recuperación del agujero de la capa de ozono, uno de los problemas ambientales más debatidos en la década de los 80 del siglo pasado, continúa siendo un tema controversial, pues su reparación podría acelerar el calentamiento en ciertas regiones del hemisferio sur.
Esa es la conclusión de una investigación desarrollada por científicos de la Universidad de Leeds, en el Reino Unido, que analizaron información meteorológica recabada entre 1980 y 2000.
Durante ese período, argumentan, aumentó la velocidad del viento en la región ubicada debajo del agujero, lo que provocó la formación de nubes más húmedas y luminosas durante el verano, las que actúan a modo de espejo, rebotando los rayos solares, y como consecuencia, la atmósfera antártica se tornó más fría.
La mayor cantidad de gotas de agua de mar en las nubes debido al incremento de la velocidad del viento, ha originado un enfriamiento en algunas zonas del hemisferio sur, afirmó Ken Carslaw, uno de los coautores del estudio.
Está previsto que en las próximas décadas el agujero se vaya cerrando, pero esto puede acelerar el calentamiento en esas regiones, añadió.
La única solución posible es reducir las emisiones de gases con efecto invernadero, pues eso incrementará el calentamiento cuando ya no haya el proceso de enfriamiento.
Como se sabe la capa de ozono protege a la Tierra de los efectos nocivos de los rayos ultravioletas y su deterioro fue percibido por primera vez en la década de los 80 del siglo pasado.
Los expertos atribuyeron el daño al uso de clorofluorocarbonados, gases utilizados en los aerosoles y cuyo uso fue prohibido por el Protocolo de Montreal, adoptado en 1987.
A partir de esa fecha, el agujero comenzó a recuperarse paulatinamente y en la actualidad se ha estabilizado, explica Carslaw.
Por otra parte, el experto sostiene que la geoingeniería no podría aportar ninguna solución, ni siquiera la propuesta de un barco que fabrique nubes, pues en la zona del continente antártico los vientos son muy fuertes y por ende esos barcos tendrían que generar una cantidad enorme de vapor marino para que se note la diferencia, explica.
Además, concluye, esa solución fue ideada para latitudes bajas y no para las altas, como en estas regiones. |